EDGAR BARÓN FICCIÓN

Views: 2031

rocio.bernal2017@gmail.com

Hoy en mi columna deseo hacer un homenaje post mortem a un gran amigo, quien fuera narrador oral, artista platico, y gráfico, escritor, maestro, un gran padre y un excelente amigo, a nuestro querido Edgar León Melendez, conocido mejor como Barón Ficción, quien toco el corazón de muchos que ahora lloramos y extrañamos su presencia.

Nacido en el Estado de México, estuvo en el ámbito artístico y cultural por más de 25 años, ya que desde muy joven aprendió cómo ganarse la vida de manera creativa, mostrando a los demás que del arte y la cultura también se puede vivir; que seguir lo que más amamos en este mundo, hace que podamos crear mundos y tierras maravillosas, que seamos capaces de seguir nuestros sueños y podamos lograr nuestra realización tanto profesional como personal a través de lo que realmente amamos.

Edgar siempre decía que hay que atreverse hablar de frente y de lo que uno quiere, siempre cuidando  de no lastimar a los demás; por lo que creo el personaje Barón  Ficción, ya que era capaz de entrar en la mente de cualquiera y traer a la realidad cualquier cosa de nuestra imaginación, y que cualquier momento es el idóneo de poderlo hacerlo, que lo único que realmente nos limita, es nuestro pensamiento diciendo que “no se puede”; y cuando tengas miedo de hacer las cosas, hazlas aun con miedo y quizás te puedas sorprender de lo que eres capaz, ya que es menos el dolor de saber que quizás no era lo que queríamos al gran dolor de pensar que nunca fuimos capaces de hacer lo que tanto deseábamos.

Su mayor inspiración y como él decía su mayor fuerza en esta vida era su pequeña niña Kim, quien lo acompañaba en algunos de sus eventos y que al ver su hermosa y tierna sonrisa a todos los que tuvimos la suerte de convivir con ambos, nos iluminaba la vida.

Una de las técnicas que distinguía a Edgar como Narrador Oral, era el uso del Kamishibai, un teatro pequeño de madera ancestral originario de Japón,  donde se contaban historias a través de ilustraciones, que en caso de Edgar, él mismo las había realizado de una manera muy especial, como todo lo que siempre hacía; además de que fue el maestro en esta técnica para muchos de los que nos dedicamos también a la narración oral.

Edgar nos enseñó que a pesar de las tristezas, de los problemas y de todo lo que a veces no creemos podamos superar en la vida, siempre hay una forma y un camino que nos muestre la salida de todo esto y lleguemos a un mundo, donde la imaginación, los colores y personajes fantásticos nos mostrarán que teniendo amor, pasión, fe y esfuerzo, todo lo podemos lograr.

El día de hoy todos los que conocimos y tuvimos el privilegio de compartir historias, cariño y consejos de Edgar, sé que lo extrañamos y lo seguiremos extrañando siempre, porque él era un ser humano maravilloso, que iluminaba al mundo y nos hacía sacar la mejor versión de cada uno de nosotros. 

Y desde el fondo de mi corazón hoy deseo que estés en el lugar más bonito, donde estoy segura que todavía nos cuidas, nos regalas tu cariño y se escucha esa risa tan particular que nos hacía soltar una carcajada a más de uno.