El estómago De La Noche de Armando Noguez
Milenaria es la manifestación de la expresión humana vital en oposición a la muerte, esa morada final que aparece constantemente en la literatura y ha aquejado a los más insignes poetas en búsqueda de una sola respuesta que sirva de alivio al misterio.
Angustia, vacuidad, desesperación y un extraño remanso constituyen los elementos de los que se acompaña esta jornada a los ojos del poeta en “El estómago de la noche” poemario y libro fotográfico de la autoría de Armando Noguez Lomas, hacedor del viaje y la cosmología que lo enmarca en esta peculiar obra; un Parhelio, fenómeno óptico que aparenta un origen astrofísico, pero que no es más que una simple reflexión/refracción que genera múltiples imágenes de un astro: “círculo de soledad enmarañado en sol y luna”.
Esta disyunción poética se impone en la versión del autor, renovando el signo y el rito: “vida y muerte copulan entre pestañeos/dios cierra los ojos y muerde sus labios hasta sangrar/se exprime todo vestigio humano”. Religiosidad de un dios escrito con minúscula, capaz de dejar perder a su criatura humana entre la vida y la muerte, el comienzo y el fin: “la puerta del sol huele a ausencia/el hueco del mundo ha caído sobre nosotros”.
En su manifestación próxima y popular, Thanatos, la muerte, acecha a los enamorados, a los consumidos por amor a un otro hasta la anulación : “A manera de disculpa/me desvanecí en tu silencio en tu ausencia/me confabulé con la muerte y fuimos/el mismo espíritu vagabundo/cuidé cada minuto hasta volver a verte”
El Destino apenas conduce al entendimiento de la mecánica de la vida en dos tiempos: “uno se entrega de frente a la vida/y la vida muestra la espalda/la vida no sabe para quién trabaja/y el trabajo nada tiene que ver con la vida” jugada que termina con un gracioso Epitafio: “No sólo cumplí cabalmente con hacer esta dura vida/sino que algunas veces/hasta me divertí”
Morir joven en la plenitud del amor: “amanecí muerto mil días/amanecí muerto junto a ellas/dormí entre sus cuerpos y la esperanza/del amanecer/como si no supiera que sus bocas/eran dispensadores de pequeñas muertes”. Llegar a la otra, la amada, con dignidad: “queda muy poco de mí/mis manos/llenas de ausencia/te saben bien de día y de noche”…mi vida/rota por todas partes/se esconde en tus piernas/…/muero por ti/me muero en tu cuerpo/y te mueres conmigo/. Vida digna anhelada, “te amo a gritos y te llamo por los nombres de la vida”. Mirar a la vida de frente es también el signo del fin “vivo a muerte en estas líneas/por besar amaneceres que no han de sospechar /mis labios.
Existe un esfuerzo mortal que pelea batallas contra lo efímero; “como si mi muerte no valiera/la he ofrecido a unos tantos/a unos tontos/a bastardos que no han sabido aprovecharla”, ese último intento es la poesía “apenas el poema que hago de mi tiempo/los versos que le robo al viento/apenas besos y sonrisas para/hacerme eterno”. La poesía se impone a la muerte y a la soledad del poeta, quien sufre la Imposición del deber ser.
La Repetición de imágenes, aliteraciones visuales y poéticas, recrean, elaboran un sentido: Muerte es alteridad : “debimos curar nuestros cuerpos/encontrar la vida/darnos sueños en las manos/ en la boca/atravesar el día para encontrarnos/ser amor ser el otro”.
Y luego todo se precipita hacia el final …”escribo del amor que se malogra/entre reservas/te escribo de Dios para que sepas que lo hubo” y otra vez retorno a Dios, al alfa, al centro del Parhelio , el dolor del poeta, de los poetas que comparten el mal y el bien como ciclo de la existencia: “ladrones de miradas y alaridos/voces creciendo a libertad en sus palabras/poetas construidos de aire/deberían irse de aquí/sufren más que los demás/ ni ganas tienen de vivir”. Ángeles y demonios “custodian” sus días “tejen cielos”.
Lo efímero de la existencia se entreteje con un tiempo y espacio particular de esta escritura figurativa que sigue una tradición poética en torno al amor y la muerte y cómo amar es elemento para una ética.
Finalmente, al mirar esta obra conformada también por otras obras gráficas podemos preguntar, Qué es primero: la imagen o el pensamiento? Pues la imagen (pintura o fotografía digital) puede leerse rápidamente tanto por expertos como por comunes. La luz y la forma, lo que conocemos como imagen, a nuestros ojos también nace, muere, renace…
“El estómago De La Noche”
Poemas de Armando Noguez Lomas
Parhelio
Primera Edición
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