+El pasado y el presente podrido que nos deja Juan Rodolfo Sánchez Gómez; Ana Elizabeth Vilchis García (no es falso pero no es verdadero) vista por Sexo, impudor y partidos
La frase
Aprender después de lo que sabes, es lo único que cuenta.
JOHN WOODEN
EL DETALLE: Sobre el asunto del actor Octavio Ocaña, la Fiscalía de nuestra entidad dice: #FiscalíaEdoméx ha entrado en contacto con familiares de Octavio N y autoridades de @segob-mx para llevar a cabo las reuniones necesarias en las que se analicen las pruebas recabadas por su lamentable fallecimiento. Esta Fiscalía llevará a cabo todas las diligencias pertinentes.
Como que ya les presionó AMLO.
CON ROBERTO MATOSAS: El famoso “Divino Calvo” Roberto Matosas Postiglione, exjugador el Toluca y otros equipos, es desde hace varios años couching y señala: “Al cumplir los 80 años, me pregunté qué quería ser de mayor. Y me respondí: ¡Experto en aprendizaje!”

Armar rompecabezas.- Después de la euforia que despertó la posibilidad de pasar a la historia por el rescate de los 500 años, en que nace y se proyecta la ciudad de Toluca como eje de la economía, desde que fue capital del estado de México y una vez comprobado que ese sueño sólo resultó ser una burbuja de jabón que, al levantar su vuelo, tronó, como truenan las mentiras, y el que se dice poseedor de la verdad sobre esta –histeria– ahí sí, es el gran protagonista, indudablemente, no dio la cara, como siempre, al no presentarse al último Conversatorio. Ahora que no nos salga Juan Rodolfo Sánchez Gómez con el cuento de que estaba consiguiendo recursos para pagar las deudas que sólo él originó y que aún no termina por pagar ni hacerlo con los empleados ni con los proveedores, ni con la CFE (por eso muchos oficinas no dan servicio, porque no tienen energía eléctrica).
Siempre dijo que el pasado de los gobiernos municipales está podrido, sólo que se le olvidó que también él, forma parte de ese pasado podrido. Sólo el pasado de Juan Sánchez es el que sí, lo está. Rompe con la frontera del pasado y su presente nefasto, es decir siempre lo traerá a flor de piel. Su ambición sin límites es el que ha originado la crisis con los trabajadores del municipio, no con sus incondicionales como los sindicalizados, que gozan de múltiples canonjías y que todo inventan al igual que él, para no trabajar.
Si no valiera la pena ser alcalde de este municipio por qué insistió en una reelección enfermiza, –buscaba por tercera vez ocupar el puesto– la ambición es más fuerte que el amor, tal vez escribiría esta frase Juan Gabriel, con este sentido y no con la que en realidad es: no cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor. Loco de ambición por los cuatro costados es lo que ha manifestado Juan Rodolfo Sánchez Gómez. Al que todos ya olvidaron y que pasará como una pesadilla por haber cenado en exceso –mentalmente– porque con los salarios y la inflación, además de la reducción que les aplicó, junto con los no aumentos anuales, hizo polvo sus percepciones, de ahí que estos no tengan ya ni para cenar, los que siempre dan la cara y no como él, escondido en su jaula, no por lo fiera sino por lo miedoso que es, para enfrentar los problemas que sólo él creó.
Los Conversatorios rumbo a los 500 años pasaron entre tumbos de los que se dicen investigadores y no avanzan, dejaron mucho que desear en lo que se supone están realizando. Ahora defienden como bandera que no son historiadores. Eso sí no dejaron pasar inadvertidas las cuartillas de su currículum, por demás amplio, al colocar hasta los cursos que recibieron por asistir al catecismo y ver que ni siquiera el Padre Nuestro saben decir de corrido. Hubo pocas, poquísimas excepciones, que confirman la regla de dominar el tema investigado, los demás nadaron de muertito, –como siempre– si es que no lo están ya –muertos–. Soltaron uno que otro dato que quizá mueva el interés por conocer ese pasado ilusorio como dijo en su momento Jorge Luis Borges al hablar sobre la Novela Latinoamericana.
No se quiere tocar la palabra Conquista, le tienen pavor, quieren suavizar todo como les suavizaron el camino para llegar a donde se supone dicen que están, mas no por los conocimientos que presumen, –todo es por conveniencia–. Aquí cobra fuerza lo que dijo Carlos Fuentes: Les devolvimos las carabelas a España, con un idioma impuesto, una religión y una manera de escribir novelas como antes no se habían hecho y les ganamos la plana. Así se expresó en el apogeo del Boom de la Narrativa Latinoamericana en los setenta.
Había que agregar ¿quiénes eran los brutos: los conquistados o los que nos conquistaron? Ellos se tardaron ocho siglos para correr a los árabes. Así es que ¿cuál sangre española? si ya era una mescolanza, Acá sólo dudaron 300 años, son los que le faltaron al cuentero de Juan Rodolfo Sánchez Gómez, como todo lo fragmentó, ahora hay que armar el rompecabezas así dejó la administración municipal.

Sexo, impudor y partidos
(Sátira política que provoca risas sardónicas)
Por: Memo Lestas, Telas Poncho y Parcho
“No es falso, pero no es verdadero”
Esta expresión es de Ana Elizabeth García Vilchis, la censora oficial de la 4T, la personera de AMLO que censura la opinión publicada. Aclarado esto, permítanme escribir para que todo el pueblo entienda.
O sea, üeya y üei, lo que la censora del régimen quiso decir es: eso no es verdad, pero no es real.
´ira, carnala y carnal, te explico, porque la estupidez no tendrá cura, pero si hay tratamiento para aligerar la carga asnal.
Según el Diccionario de la Lengua Española, falso es un adjetivo que califica algo como “incierto y contrario a la verdad”.
Mientras que, verdadero es un adjetivo que califica algo como “real y efectivo”.
¿Cómo te dijera, tía?
Si algo es falso, no es verdad.
Te ayudo con los dilemas del español en uso.
En tu frase, “no es falso, pero no es verdadero”, la palabra pero no es un sustantivo y no es un árbol frutal que da peras, por lo que, como es tu caso, no le podemos “pedir peras al olmo”.
La palabra pero es una “conjunción adversativa usada para contraponer a un concepto otro diverso o ampliativo del anterior”.
Vamos. Ese pero en tu frase resulta conservador, derechista, oligárquico, neoliberal, castellanizante, proimperialista, burgués y clasista, pero lo usaste en tu frase para maldecir un documento con el que no coincides o con el que no estás de acuerdo.
Cuando alguien quiere cerciorarse que entendiste alguna explicación, te pregunta: ¿ya bestia? o ¿ya ves tía? ¿Notas la diferencia? La primera interrogación no es falsa, pero no es correcta. La segunda pregunta tampoco es falsa, pero es correcta. Aunque suenen igual, ya bes tia y ya ves tía, no son lo mismo.
Te doy ideas ingeniosas. Algunos usos de la conjunción adversativa pero, para la 4T, podrían ser los siguientes.
Lozoya está preso, pero no es prisionero. La primera afirmación es verdad, la segunda es imprecisa o incierta porque los prisioneros adquieren esa condición generalmente por causas que no son delito”. Lozoya confesó haber cometido delitos. En consecuencia, Lozoya está preso, está en prisión, pero es una prisión preventiva, porque el juez consideró que se puede ir a China a comer pato laqueado y dejar noqueado al ganso en su combate a la corrupción.
Bartlett ejecutó un fraude electoral en 1988, pero calló hasta 2021, este año en que confesó que hubo fraude electoral en México en las elecciones para presidente de la república. La primera frase es real, la segunda es verdad, la tercera es verdadera.


