El porqué de la gente SNOB y el fetichismo de los pseudo intelectuales por el mundo indígena

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Esta columna parecerá totalmente distinta al contenido que suelo compartir con ustedes, mis estimados lectores, pero son justamente estos espacios de letras y de difusión no sólo cultural si no intelectual donde podemos abordar diversos tópicos teniendo en cuenta, siempre, un análisis crítico de las cosas.

Así que primero me gustaría definir de la manera más puntual posible el concepto del qué es un SNOB, según la RAE, Un individuo snob o esnob es aquel que busca copiar e imitar el estilo, la apariencia, las costumbres y las opiniones de las personas a las que considera refinadas o distinguidas. De este modo, el snob es alguien que reproduce lo que hace y dice la elite intelectual o la clase alta, ya que aspira a pertenecer a estos grupos.

Cabe destacar que en la etimología de la palabra snob encontramos un caso muy interesante, que explica el origen de su matiz despectivo, ya que se usa para calificar negativamente a una persona. Según los expertos de la lengua, se trata de una contracción de sine nobilitate, una frase en latín que puede traducirse como “sin nobleza”.

Según el filósofo y ensayista José Ortega y Gasset, el origen de esta particular contracción de dos términos latinos surgió a raíz de que las antiguas listas de vecinos en Inglaterra mostraban junto a los nombres sus respectivos oficios y rangos; de este modo, a las personas pertenecientes a la burguesía les correspondía un snob, que indicaba “sin nobleza”. (Para mayor información los invito a consultar https://definicion.de/)

Definido lo anterior, procederé a empatar este concepto con mucha gente ambiciosa que busca destacar simulando ser pertenecientes a un círculo social que no les pertenece, y quien haya convivido con personas que se auto denominen como intelectuales sabrá más pronto que tarde, que estos grupos están compuestos de gente soberbia, pretenciosa, y embustera, que muchas veces no aporta nada a la sociedad con su mediocridad.

Puedo afirmar que convivir con este tipo de gente es el equivalente a mirar un muro de pintura fresca secarse, es igual de desgastante y merma de la misma manera tu energía, en lo personal veo que muchos de ellos piensan que aún están en el colegio, pues buscan una aprobación casi enferma de los verdaderos intelectuales cosa que cuando no les es otorgada, son capaces de hacer un berrinche, traicionar a los suyos e irse con algún otro grupo de aduladores que se piensen los más sapientes de su pequeño entorno. 

Pero bien ¿Qué tiene esto en relación con el fetichismo al mundo indígena? 

Podrán ver que justo el perfil de un Snob es casi subalterno del fetichismo que menciono, por el hecho que quienes hemos leído e investigado respecto a la cosmovisión indígena, veremos que ésta, se compone de mitos, leyendas, crónicas y relatos que nos hacen ver un mundo sublime y casi infinito en contenido del como pensaban los grupos indígenas antes de la llegada de los españoles.

Tal cosmovisión, nos da un recorrido que va desde la creación del mundo, hasta cuestiones de la condición humana, con historias que nos hacen ver que siempre ha existido, la codicia, la envidia, el amor y la tristeza.

Pero como ya lo mencioné, esta visión es extremadamente extensa en contenido y como en la mayoría de las disciplinas, es necesario hacer un análisis puntual del Ser de las cosas, puesto que no son solo historias infantiles para antes de dormir, por supuesto que no, me pregunto ¿Por qué hacemos análisis hermenéuticos, epistemológicos, filológicos y hasta ontológicos de la filosofía o de la época griega y no lo hacemos de igual manera con la cosmovisión indígena?

Me imagino que pensadores como Enrique Dussel apelarán al Eurocentrismo, pero la cuestión con lo indígena es más complicada que eso, por el hecho de que si volteamos a ver un poco a uno de los grupos indígenas más poderosos en su momento, me refiero claramente a los mexicas, podemos notar que vivían en una sociedad completamente estratificada en jerarquías, mismas que discriminaban a las otras o que, incluso, así como los romanos, éstos tenían el homologo propio de la palabra bárbaro para  definir al resto de los grupos indígenas que no hablaban náhuatl, cosa importante a denotar puesto que esta situación ha trascendido por el hecho de que la gran mayoría de las ciudades de México tienen un nombre náhuatl, pero difícilmente hallaran oficialmente una ciudad con su nombre en Otomí, Mazahua, Matlatzinca Tlahuica, etc.

Por lo que claramente la estratificación social es algo intrínseco incluso desde antes de la conquista, cosa que se intensificó con el famoso sistema de castas implementado en la nueva España, el cual está por demás que lo explique ya que sería redundante y parecido al punto anterior respecto al tema de la discriminación.

Ahí es donde nos damos cuenta que pasamos de hablar sobre una cosmovisión que prácticamente es incompatible con el mundo hispano y que sigue generándole problemas estructurales a nuestra sociedad desde hace cientos de años.

Y es aquí cuando verdaderos intelectuales comenzaron a hacer justamente análisis hermenéuticos, epistemológicos, filológicos, entre otros sobre el mundo indígena, donde encontramos ejemplos que van desde el padre Ángel María Garibay, pensadores más modernos como José Gaos, Emilio Uranga, Leopoldo Zea, o hasta el gran pensador Mauricio Beuchot, análisis que nos hacen notar nuevamente todos los problemas con respecto a lo indígena.

Sentencia bastante cruda y cruel será la que evocaré, pero eso a lo que llamamos mundo indígena sólo vive en la cabeza de los intelectuales, ya que es únicamente un constructo formulado para quienes pretenden definir casi de manera patológica el cómo debe ser lo indígena, ya que el pueblo llano, aquel que no pertenece al círculo de lo intelectual, sencillamente vive o a veces sobrevive sin saber todo lo que está dentro de una cosmovisión que difícilmente podríamos entender del todo aquellos que no somos hablantes de la lengua en la que fue escrita.

Siendo esta la argamasa perfecta que recogen los pseudo intelectuales para comenzar a generar su fetichismo un tanto enfermo por lo que se piensan que es lo indígena, ya que por definición podríamos decir que: Indígena es aquel que tiene ascendencia genética de un cierto grupo, habla el dialecto propio y comparte usos y costumbres de cierta comunidad, hasta ahí estamos medianamente en lo correcto e incluso nos estamos metiendo en terrenos sinuosos al ser tan reduccionistas, pero comencemos por ahí.

Así como ya lo dije líneas atrás, los grupos indígenas comparten ciertos usos y costumbres que para personas ajenas a esas comunidades nos parecen peculiares, interesantes, o a veces friccionan con los valores occidentales y cristianos.

Por lo que justamente, todo esto siempre es un suelo fértil para que personas Snobs sin identidad y que nada más buscan imitar a otro, sentirse más intelectuales que los demás por formas grupúsculos, comunas, colectivos o hasta comités…

Vean en lo indígena una oportunidad para autoproclamarse el creador de algo que prácticamente ni es suyo ni les pertenece, cuestión que tiene por nombre el de apropiación cultural, puesto que le preguntaría a estos Snobs Pseudo intelectuales, ¿Cuándo han padecido ellos un problema estructural como lo hace la gente de comunidades indígenas? ¿Han padecido hambre, faltas de oportunidades, robos, o saqueos sistemáticos a su entorno? ¿Han sido discriminados por su ascendencia, su genotipo o fenotipo?

Cuestión donde invito a realizar un análisis tanto moral como ético del porqué personas ajenas siempre se inmiscuyen en un grupo con una cosmovisión totalmente ajena a ellos nada más para pretender ser algo que no son, porque indígena no es vestirse de blanco, y quemar copal, al indígena lo define su propia gente que vive y piensa bajo su entorno social inmediato, sus alegrías, sus tristezas, ambiciones y metas a futuro. Ellos sencillamente son que deciden ser mientras gente ajena siempre pretende robarles lo poquito que aún es suyo.