EL SIGNIFICADO DE LOS CUMPLEAÑOS.
El significado de los cumpleaños va mucho más allá de simplemente sumar un año a la edad. Representa celebrar la vida, la renovación personal y un momento de profundo agradecimiento por el camino recorrido y los aprendizajes obtenidos.
Los cumpleaños tienen diferentes capas de significado:
- Celebración de la identidad: Es la fecha en la que el individuo reafirma su existencia, su lugar en el mundo y fortalece los lazos afectivos con las personas que lo rodean.
- Un rito de paso: Simboliza cerrar un ciclo y abrir un lienzo en blanco para nuevas metas, propósitos y oportunidades.
- Balance personal: Invita a reflexionar sobre lo vivido. En la cultura actual, algunos hitos de edad se toman como momentos clave para replantear cambios positivos en la vida.
Origen histórico y místico.
Antiguamente, en civilizaciones como la romana o la griega, se creía que en el día de nacimiento de una persona descendían espíritus protectores (o demonios tutelares) para acompañarla el resto de su vida. Por esta razón, reunirse con familiares y amigos, rodearse de buenos deseos, entregar regalos y encender velas tenía el objetivo original de proteger al cumpleañero de las malas energías y atraer la buena suerte.
Los cumpleaños son sin lugar a dudas una de las fechas más importantes para las personas, ya que además de recordar el día de su nacimiento también es una oportunidad para realizar una retrospectiva acerca de lo que se ha vivido y proyectar planes, proyectos o propósitos que se espera cumplir en este ciclo llamado vida.
Desde el unto de vista astrológico se dice que en esta fecha los astros se vuelven a colocar en una posición tal como el día en el que una persona nace, por ello se le relaciona con un renacer a la vida o se leve como un nuevo amanecer. Por ello, un cumpleaños más allá de ser el aniversario del nacimiento de una persona es un renacer espiritual que afectará directamente a quien lo celebra.
Es cierto que cumplir años es cerrar un círculo de vida pero también conlleva la apertura de otro más, de igual duración y con nuevos objetivos, por ello es importante no pasar desapercibido este acontecimiento que nos marca constantemente. Partiendo del origen de la palabra cumplir, proviene del Latín complere, que significa llenar completamente, completar.
En muchos países del mundo se acostumbra acompañar la celebración de un cumpleaños con un pastel y con un determinado número de velas, las cuales se tiene que apagar después de pedir un deseo. Algunas fuentes sugieren que la representación física pastel deriva de la palabra placenta, en griego, y que por ello tiene forma redonda y plana.
Por lo que visto desde esta concepción y análisis, de esta manera se honra cada año al órgano que sostiene los primeros meses de vida de un ser humano. Entonces, si bien la forma redonda del pastel simula la de la placenta, la vela, o velitas que lo coronan, representa el cordón umbilical que une al feto con la madre.
El acto de apagar las velas y pedir el deseo, también tiene con una interpretación; ya que antes se creía que al momento de apagar la llama, el humo resultante iba al cielo y las plegarias, los deseos, del cumpleañero llegaban a los dioses, por ello estos deseos se incorporan al espacio para vertirse en la realidad. De ahí que las personas, antes de soplar las velas, piden un deseo que será cumplido en el nuevo ciclo vital que comienza.
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