Emergencia
Estamos por empacar.
Y no hay que olvidar
nuestros Solamentes de plata,
los Cuándos frágiles como tu voz,
y los Porqués secretos
hechos en la alcoba a punto de verano.
También nuestras pancartas,
Nuestro altar con tus fotos,
Algún hola olvidado
que nos debíamos antes de conocernos,
y, sobre todo, el sobretodo
para soportar la lluvia de los demás,
pero mas,
el cofre,
ese cofre
con tus vómitos de estrellas,
con el oro líquido de tu segunda boca
y el perfume empastado que fabricas
al sentarte en esa silla blanca con patas de agua.
Por si acaso no hay que olvidar también, o tampoco,
Ese todo de una mudanza
con el embalaje que supone.
Este escrito también habría que llevarlo
para no olvidarnos de nada.
Y nuestra procesión por fuera,
Para envidia de los falsos dioses,
y finalmente en principio,
Nuestros cuerpos vitalicios…

