EN EL DÍA DEL PAYASO HUBO COMPETENCIA CARISMÁTICA
Entre aplausos, risas y el tintineo de zapatos enormes, más de 150 payasos provenientes de distintas regiones del país se reunieron este miércoles para dar inicio a la tradicional competencia de “Payaso Carismático” en la celebración del Día del Payaso, un evento que se ha convertido en una celebración de la risa y la convivencia.
Desde temprano, los participantes se congregaron cerca de la Catedral, donde los organizadores dieron la bienvenida y anunciaron la dinámica del día. Entre bromas y porras, se reconoció a quienes apoyan la causa año con año, como Frijolito, quien lleva varios años impulsando la celebración.
La caravana multicolor avanzó animando a transeúntes y turistas rumbo al Ágora, en la Plaza González Arratia, donde los organizadores ofrecieron un desayuno para todos los asistentes y un breve descanso previo a las competencias.
Frijolito compartió el entusiasmo que se vive cada año, “hoy llegaron alrededor de 150 payasos, incluso vino un camión desde la Ciudad de México. Esperamos cerrar con unos 300”, explicó mientras ajustaba su peluca y saludaba a quienes se acercaban.
El concurso contempla premiar al payaso más animado durante la “competencia”, así como presentaciones especiales pensadas para rescatar la esencia del payaso tradicional, maquillaje sencillo, rutinas familiares y alegría genuina.
“Queremos que el payaso vuelva a ser eso: esencia, risa, juego”, señaló.
Sobre el papel que juegan las redes sociales, los payasos reconocen que hoy representan tanto un reto como una oportunidad. Aunque la atención de niñas y niños ha cambiado, también se han convertido en una herramienta para mantenerse unidos, difundir eventos y asistir a encuentros de formación.
“No es fácil ni difícil”, comentó. “Las redes nos han ayudado a actualizarnos y motivan al payaso a seguir evolucionando. Y te lo digo: a los niños todavía les gustan los payasos”.
Para quienes alguna vez han querido dedicarse a este oficio, envió un mensaje claro:
“¡Claro que se puede! Ser payaso es bonito, pero hay que capacitarse. Si alguien quiere aprender, aquí lo apoyamos. Sonríe hoy, que mañana puedes perder los dientes”.
Con ese humor irreverente y la energía que los caracteriza, los payasos se dispusieron a continuar su jornada entre risas, competencia, convivencia y el compromiso compartido de llevar alegría a las calles, especialmente en diciembre, un mes que —aseguran— es para sonreír.
