Entendiéndonos
A veces soy una llama en la tierra
me apago con la palabra
del hombre que amo.
De quien me necesita,
después de ver caer las hojas
que piso, destrozo.
Afortunadamente está la luna
que me acompaña
aun cuando mis zapatos
se atoran en las piedras
o del otro lado de la banqueta
cuando el tráfico no avanza.
Siempre hay un tiempo
una pluma que se va con el viento
Dios lo sabe
entiende mucho más
de lo que escribió el hombre.

