Foto paterna*
Naciste serrano y con la mirada triste
Quizá porque tu padre sacerdote
Violó a mi abuela a sus trece años con sus trenzas y muñecas
Y te hiciste campesino
Y de una gran herencia rechazaste tu parte
Y te volviste militar
Y no le costaste nada a nadie
Menos a tu madre que se iba llenando de hijos
De diferentes hombres
Ya oficial te enamoraste y de ahí,
Te casaste por todo lo alto
Que lo hizo por tu dinero,
Es que ella era muy pobre y tomó al primer uniformado
Que llegó al pueblo,
Luego, ella, me confesaría que a los dos años se enamoraría de ti perdidamente.
Fuimos cinco y al final aparecí yo
Como un débil aliento en un huracán que era mi familia.
Como soldado fuiste de todo, comando saboteador, paracaidista,
Jinete, francotirador, y cuando saliste de la cárcel, por sublevarte
Y querer derrocar a una dictadura,
Te dedicaste a mí.
Mi primera película en el cine, contigo
La primera vez que me llevaste al teatro, me llevaste tú,
Y así una larga lista de estrenos, el primer viaje en avión,
Montar caballo, subirme a un helicóptero, lanzarme en paracaídas,
Primer día en el colegio, primera vez al burdel, al estadio a un partido de fútbol,
Y tú, orgulloso
Mayestático, me llevaste a mi primera corrida de toros, desde ese día
No falté ni un año, durante ya cuarenta,
Y te convertiste en el extraño que más amé,
Porque conversábamos poco casi nada,
Y estuviste casado con mi madre, casado 70 años,
Ella se fue primero y te mató, hoy te fuiste tú,
Desesperado, queriendo, anhelando el reencuentro.
Lo inconcebible
Fue que muchos generales se arrodillaron frente a ti,
Y yo igual, ahora,
Arrodillado,
Espero que me lleves a un nuevo sitio, por primera vez,
Y esperaré, sospechando ya,
Dónde me llevarás, mejor dicho,
No nos engañemos,
Que yo ya sé adónde me llevarás,
Mi Comandante.
*Imagen de Julio Olea Castillo, padre de nuestro colaborador peruano el escritor Fernando Olea, falleció el martes 8 de septiembre en paz descanse.

