FUNDE EL CALOR A LA POBLACIÓN, PERO MÁS A VENDEDORES AMBULANTES Y FRANELEROS
Las altas temperaturas han devastado a una decena de habitantes en la ciudad de Toluca, pues aunque se haya registrado en anteriores ocasiones, temperaturas mayores a los 28 grados centígrados, no se percibía con la intensidad con la que se tiene en el presente.
De acuerdo con el termómetro, se ha registrado una temperatura de 27 a 28 grados centígrados en la presente semana, sin embargo, la sensación sobrepasa los 31 grados, cuestión que ha complicado la cotidianidad de las personas.
De los más afectados son los vendedores ambulantes y quienes consideran a la ciudad como un escenario de expresión artística y de sobrevivencia. Ricardo, quien es franelero en la ciudad de Toluca, declara que las condiciones climatológicas han afectado su trabajo y se ha visto en la necesidad de reducir su tiempo laboral.

«Creo que no estamos acostumbrados a este tipo de calor, la verdad nunca había sentido algo así y claro que ya no me puedo quedar todo el tiempo porque no aguanto, regularmente me quedo unas seis horas trabajando pero ahora he tenido que quedarme solamente tres o por mucho cuatro», dijo.
Con un «viene, viene» que invita a los automovilistas a estacionarse en alguno de los cajones que vigila, sabe que su trabajo será indispensable para llevarle un sustento a su familia. Por lo que el calor debe de pasar a segundo término.
«Diario cuido de 8 a 10 coches, desde que empezó el calor tan fuerte, antes de esto, digamos en mayo que no estuvo tan fuerte, me quedaba hasta las 6 o 7 de la noche, cuidaba más o menos unos 15 pero pues ni modo, tampoco voy a arriesgarme. Ya con que saque lo necesario para un taco para mí familia, con eso está bien», mencionó.

Agregando que las cuotas que recibe son voluntarias, pues no sé encuentra en un estacionamiento oficial que le permita por lo menos, recibir un pago fijo. «Hay algunos que sí te dan buen dinero, otros no te dan nada y tampoco puedo exigirles pero de esto se trata y hasta que no consiga otro empleo mejor, pues seguiré por acá».
Del otro lado de la ciudad, se encuentran también Paola, Gerardo y Arturo, quienes deben de soportar altas temperaturas cada día con la finalidad de seguir sus sueños y poder subsistir. Los tres se dedican a realizar circo en la ciudad, trabajando bajo el conteo de los semáforos y haciendo malabares.
Vestidos de diversos personajes circenses, maquillados y con una habilidad notable en sus manos, amenizan el tráfico. Sin embargo, el calor ha provocado que su rutina se reduzca, lo cual ha causado la disminución de sus ingresos y también, problemas en la salud.

«No es fácil trabajar aquí pero lo haces porque te gusta y tienes un sueño. Hoy nos encontramos en las calles, seguramente más adelante estaremos en un escenario. Aunque el calor sí nos ha pegado bastante. Hace poco un compañero se desmayó, no pudo más. Y es que aguantar está difícil, sobre todo porque no podemos hidratarnos debidamente o porque no comemos como debemos», aclaró Gerardo.
El horario del circo es desde las 9:00 a las 18:00 horas, no obstante, desde que se ha presentado la ola de calor, han laborado la mitad del horario, pues saben que es un peligro para su salud.
«Bien dicen que siempre hay algo para quejarnos y nada nos da gusto, pero creo que sí es muy grave lo que estamos viviendo. Cada día es más difícil soportar el calor y aún con eso, no aceptamos ni entendemos todo el mal que le hacemos al planeta. Nuestro trabajo se ve afectado pero también la vida de todos», mencionó Paola.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial en 2022, existe el riesgo de que la temperatura anual del planeta supere 1.5 grados en los próximos cinco años, hecho que causaría el derretimiento de glaciares, aumento de acidez en el mar, menor probabilidad de lluvia y sequía extrema que causa la pérdida de vida tanto de la flora, fauna y seres humanos.
Mientras tanto, Ricardo, Paola, Gerardo y Arturo, seguirán trabajando para proveer a sus familias y alcanzar sus anhelos.

