+HASTA SIEMPRE QUINO, MAFALDA QUEDA CON TODOS

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La frase

¿Qué importan los años? Lo que realmente importa es comprobar que al fin de cuentas la mejor edad de la vida es estar vivo.

MAFALDA

 

LA PRESENCIA DE NEMER: Como parte de los cambios en la estructura de la administración estatal, el Gobernador Alfredo del Mazo Maza tomó protesta a los nuevos titulares de la Secretaría General de Gobierno, de Seguridad, de Educación, de Desarrollo Urbano y Obra, del Campo, de Cultura y Turismo, de Movilidad y de la nueva Secretaría de la Mujer.

Tras asumir el cargo, el encargado de la Política Interna del Estado, Ernesto Nemer Álvarez acompañó a los nuevos integrantes del Gabinete estatal para dar  posesión de las Secretarías, tras acudir a sus respectivas dependencias.

No cabe duda que la llegada de Ernesto Nemer Álvarez a la Secretaría General de Gobierno fortalecerá la gestión del mandatario mexiquense, pues es ampliamente reconocido en la política mexiquense como un hombre capaz, profesional y con un gran compromiso de servicio.

 

LA VIDA DEBERÍA SER AL REVÉS: Se debería empezar muriendo y así ese trauma está superado. Luego despiertas en una residencia mejorando día con día. Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.

Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la ida laboral.

Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé, y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room service, etc… Y al final abandonas este mundo en un orgasmo. QUINO.

 

HASTA SIEMPRE QUINO, MAFALDA QUEDA CON TODOS

 

CON QUINO: Jamás había tenido la oportunidad de leer caricaturas pensantes como las que realizó este dibujante argentino, no nada más los trazos en sí, sino la secuencia de frases en una tirilla de cinco a seis cuadros, donde la economía del lenguaje era vital –decir mucho en pocas palabras– y que ese mucho perdurara en la mente de los que –por distracción o por no tener nada que hacer– la habían mirado, sino que se habían atrevido, como en acto heroico, y lo mejor: que pensaran en ello.

Tal vez, fue o no ese el propósito de Joaquín Lavado, de nombre amplio Joaquín Salvador Lavado Tejón, a quien se le ocurrió, –porque todas las cosas brillantes surgen de una ocurrencia–, realizar una serie de dibujos con el nombre de Mafalda,  precisamente un –29 de septiembre– en que fue cumpleaños de este personaje que cobró vida en 1964, es decir llegó a la feliz edad de 56 años.

Se originó por una campaña publicitaria, no directa, para una compañía de electrodomésticos Mansfield, que por azares del destino no se llevó a cabo. Mismo que dio origen a su personaje Mafalda, quien de promotora mercantil, sin querer pasó a ser la mejor y experta mujercita para promover y provocar el cambio de mentalidad de los que leyeran sus opiniones con la complicidad de Manolito, Susanita, además de papá y mamá a los que no disfrutó como lo hacen todos los niños, debido al fallecimiento de su madre, cuando tenía trece años, y al de su padre al alcanzar la edad de los diecisiete.

Le pusieron, ellos, Quino para diferenciarlo de su tío, un ilustrador y caricaturista español importante en los años 45, donde aprende el arte de dibujar y de realizar publicidad ilustrada. Antes sólo se realizaba con puro texto por los inicios de la imprenta y del no uso de fotografías al no emplearse el método de la impresión en offset que aún no se creaba.

Los ilustradores le daban así, el carácter de una publicidad de impacto y de sorpresa a los clientes, quizá estos fueron los elementos que movieron a Quino a darle ese giro, pero con ideas, no de vender productos, sino pensamientos para el mejor disfrute de la vida.

Me quedo con una expresión certera de su vida no tuvo hijos por decisión personal Porque no es justo tenerlos y luego abandonarlos a su suerte, no soy tan inconsciente. Tal y como le ocurrió al morir sus padres. Salud maestro Quino donde quiere que esté ahora dibujando allá nos encontraremos.

CON JOAQUIN: La Feria Internacional del Libro de Guadalajara lo premió con La Catrina. Yo disfruté al máximo el desayuno que compartí con Joaquín Salvador Lavado Tejón mejor conocido como Quino, autor de Mafalda y con su esposa Alicia Colombo, doctora en Química con quien se casó cuando él tenía 27 años de edad.

Ella por cierto, comentó en ese desayuno, se lo preparo día con día antes de irme a trabajar a la Comisión Nacional de Energía Atómica en Buenos Aires. No le gustaba la nueva cocina, por…las raciones tan pequeñas.

Admiraba a Forges, Peridis, Schultz, Mingoye y Gila, entre otros humoristas.

Fue en el año de 2009, cuando se dio ese gran desayuno. Bajó de su habitación en el Hilton tapatío acompañado de su esposa. No había lugar en el restaurante Los Vitrales. En mi mesa quedaban tres sillas libres, lo invité y aceptó. Iba con una camisa de rosas oscura y un saco negro, se movía lentamente y pidió su café sin azúcar y después lo demás.

Enemigo acérrimo de las entrevistas, pero no de la plática entre amigos, contó que Mafalda nació a raíz de su trabajo como dibujante publicitario en 1962, la publicidad consistía en hacer tiras cómicas para publicar en los diarios, en que se mostraba la vida de una familia en dibujos, para destacar los electodromésticos Mansfield. El o la protagonista debía llamarse con MA de Mansfield, Quino recordó a una beba llamada Mafalda en la película “Dar la cara” de David Viñas y así lo presentó a la agencia Agens.

Los periódicos lo rechazaron porque no diferenciaba de los contenidos. Dos años después se publicaron en el diario Primera plana.

Curiosamente la primera publicación fue el 29 de septiembre de 1964, casi el día en que su autor muere 56 años después.

Confesó que no le gustaban las clases, era tímido. A los 9 años, su madre le permitió dibujar en la mesa de la cocina, siempre y cuando la cepillara luego de utilizarla. A los 10 se enamoró de Mirtha Legrand, legendaria figura de la TV argentina.

Su primer dibujo se publicó en 1954 en la revista Esto, que dijo: “revélase un nuevo dibujante argentino de penetrante ingenio en la línea lacónica”.

Ese laconismo lo refleja en la conversación de Mafalda con Miguelito en que le dice: la cachiporra de un policía es el “palito de abollar ideologías”.

Casi diez años duró la publicación de Mafalda. Decidió terminarla por temor a repetirse y porque significaba una esclavitud muy grande entregar una a diario. Su primer libro se agotó en dos días y la segunda edición fue de 30 mil ejemplares.

El personaje de Felipe era con el que más se identificaba Quino, aunque Manolito era quien más lo divertía y al que más quería

Vivió exiliado en Milán, Italia, porque se negó a permitir sus dibujos en una publicidad de José López Rega en el gobierno argentino. Producto de la negativa, hubo un atentado en su casa y decidió migrar.

Quiso ser ciudadano español por el origen de sus padres, pero pensaba que le iban a autorizar en una gran ceremonia con el himno y el juramento en la Constitución Española y no fue así  simplemente lo trataron como a cualquiera otro y entonces al recoger su carta de naturalización, fue a la librería, compró una Constitución y juró sobre ella. El cumplió su sueño.

Sus libros, lo comprobé en la Fil y sus editores en todo el mundo también, se vendieron y venden por miles, con títulos como Potentes, propotentes e impotentes, o Quinoterapia, Gente en su sitio, Yo no fui o ¡Qué presente impresentable!

Recibió clases de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de su natal Mendoza, en Argentina, en donde terminó sus días, luego de la muerte de su esposa en 2017. Estaba asistido por dos sobrinos.

Quedan muchas incógnitas sobre Mafalda, por ejemplo sabemos cómo se llama su mamá, Raquel, así le puso Quino en honor a su dentista, pero no sabemos su apellido.

Cuando le preguntaron si al día de hoy viviría Mafalda, respondió que quizá no, porque hubiera sido víctima de la dictadura argentina.

En uno de tantos viajes, estuve en el barrio de San Telmo en Buenos Aires, ahí, en la esquina que forman las calles de Chile y Defensa, hay una banca en donde permanece sentada la figura de Mafalda y a su lado dos de los personajes que la acompañaron en la tira cómica Susanita y Carlitos.

Enfrente el edificio marcado con el número 371, con una placa conmemorativa que dice: Aquí vivió Mafalda, célebre personaje y Patrimonio Cultural de la Ciudad Creado por Joaquín Salvador Lavado “Quino”. Homenaje de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 2007. En la planta baja dos locales donde se venden productos de Mafalda.

Hoy Mafalda queda sola, sin papá, pero con la compañía de Manolito, Susanita, Carlitos, Libertad y Guille y con una frase:

Cuando se le preguntó a Julio Cortázar qué opinaba de Mafalda, dijo: No tiene ninguna importancia lo que yo piense de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mi.