+Higinio Martínez Miranda regresa al ataque. Esta vez centra su atención en Francisco Vázquez, presidente de la Legislatura local; La Casa de los Famosos. Lecciones de política estilo morenista por televisión para todo el país
La frase:
Ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga que tiene el ojo de quien critica.
REFRÁN POPULAR
El otra vez senador de la República, Higinio Martínez Miranda, volvió a las andadas. Es claro su propósito desestabilizador en contra del gobierno de la maestra Delfina Gómez Álvarez, esta vez centrando sus ataques y estrategias en Francisco Vázquez, el diputado que coordina la bancada de Morena en la Cámara de Diputados del Estado de México.
El tema es banal y hasta resulta frívolo, pero precisamente en eso finca sus esperanzas Higinio Martínez Miranda de hacer daño a la mayoría de Morena en el Congreso del Estado de México, y con mayor exactitud, a la gobernadora del Estado de México.
Higinio Martínez criticó el hecho de que el diputado morenista Francisco Vázquez haya aparecido en la transmisión internacional del pasado Súper Bowl, celebrado en Santa Clara, California, Estados Unidos, acompañado de su familia: su esposa y dos hijas, en unos lugares privilegiados que, se calcula, tuvieron un valor comercial promedio de más de 100 mil pesos, cada uno.
El senador Martínez Miranda le espetó casi en su cara al diputado Francisco Vázquez que cómo es posible que un legislador del Estado de México, más siendo el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, dé públicamente esas muestras de lujo y gasto desmedido.
También aseguró que no es la primera ocasión que Francisco Vázquez es visto en juegos de la liga estadounidense de futbol americano, pues hizo trascender que por lo menos en esta misma temporada recientemente concluida hay pruebas de la presencia del legislador mexiquense en por lo menos tres juegos de los Acereros de Pittsburgh.
Lo peor para el diputado Francisco Vázquez es que todo lo dicho por Higinio Martínez Miranda es cierto, tan cierto que existen fotografías tomadas de la página de Facebook de su propia hija, menor de edad, en donde aparecen los cuatro miembros de esa familia en el medio tiempo precisamente durante el espectáculo del intermedio que corrió a cargo del puertorriqueño Bad Bunny.

Se han hecho una y otra vez las cuentas sobre cuánto pudo haberse gastado el diputado Francisco Vázquez sólo en esa ida al Súper Bowl de Santa Clara, California, pero la verdad es que cualquier cifra que se guste establecer siempre se podrá elevar más en términos de agregar conceptos como pasajes de avión, gastos de estancia, alimentación y movilización dentro de los Estados Unidos, pero lo que sí queda claro es que, según Higinio Martínez Miranda, se trata de un viajero frecuente de alguien que, quien sabe de dónde, pero tiene lo suficiente como para volar cuando le viene en gana para presenciar juegos de la liga profesional de futbol americano, algo que sólo unos cuantos podrían presumir como un pequeño lujo.
Pero no es en sí el viaje de Francisco Vázquez y su familia al Súper Bowl lo que intenta poner Higinio Marínez en el juicio popular, sobre todo de los mexiquenses que creen en Morena, sino lo que hay detrás de ese comentario lleno de veneno es cuestionar a la gobernadora Delfina Gómez sobre el control que tiene sobre los que con ella comparten el poder público en el Estado de México.
La gobernadora no ha sido capaz ni siquiera de ir un día de descanso a Ixtapan de la Sal, pero el resto de sus allegados –todos de Morena— sí pueden darse una escapada un domingo cualquiera a Santa Clara, California, a presenciar uno de los espectáculos más caros del mundo deportivo internacional.
Es decir, aquello de la austeridad republicana, casi franciscana, no aplica para todos en el Estado de México, lo que hace lucir Higinio Martínez es un gobierno con poca o nula capacidad de control político.
Porque, por aquello de los gastos, la realidad es que Higinio Martínez Miranda no tiene mucho qué presumir. Todo el mundo recuerda el célebre reportaje del diario Reforma cuando tomaron y publicaron fotografías de la residencia del senador en Texcoco, la cual cotizaron en más de 100 millones de pesos, de hace por lo menos una década. Así es que tampoco es que Higinio Martínez viva muy modestamente y mucho menos como franciscano.
La Casa de los Famosos, lecciones de gobierno estilo Morena
Estupefactos nos quedamos la mayoría de los mexicanos, comunes y corrientes, al enterarnos de que el actor y cantante, pero también diputado federal, Sergio Mayer, había solicitado licencia a la curul que ocupa en la Cámara de Diputados del país, para irse nada más ni nada menos que a participar en la nueva temporada de La Casa de los Famosos, ese reality que lleva aproximadamente tres años en el ánimo popular y en el cual ya estuvo antes el mismo legislador federal del Movimiento de Regeneración Nacional.
Lo sorprendente es que el resto de los diputados federales que integran la mayoría en la Legislatura del país; es decir, de Morena, del Verde Ecologista de México y del Partido del Trabajo votaron unánimemente a favor de conceder ese permiso para que Sergio Mayer se vaya un par de meses a tratar de competir por el premio que en efectivo se disputará en la Casa de los Famosos.
El artículo 63 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que las y los diputados no pueden desempeñar otra comisión o empleo sin autorización de la Cámara. Es decir, no pueden simplemente ausentarse: necesitan licencia formal.
Para ello, el Reglamento de la Cámara de Diputados contempla dos tipos principales: Licencia temporal y Licencia por tiempo indefinido.
En ambos casos, el legislador conserva su calidad de diputado; es decir, mantiene el Fuero Constitucional, pero se separa del ejercicio de sus funciones mientras dure la autorización.
La norma no impone un catálogo cerrado de motivos. Las licencias pueden solicitarse por razones personales, de salud o profesionales. Lo relevante es que la Cámara las apruebe.
En el caso de Mayer, la causa pública fue su participación en un proyecto televisivo que exige disponibilidad total durante su transmisión. O sea, que mientras dure su participación en ese show de televisión el bailarín y cantante podrá disponer del permiso que le otorgaron el resto de diputados federales.
Incluso, si la licencia es por tiempo indefinido, el legislador puede solicitar su reincorporación antes de que concluya el periodo constitucional para el que fue electo. Mientras tanto, el suplente ejerce plenamente las funciones legislativas.

En términos jurídicos, la figura es clara y válida. Sin embargo, el uso de la licencia para actividades ajenas al trabajo legislativo suele generar debate público sobre la responsabilidad política de quienes ocupan cargos de representación.
Lo cierto es que la Constitución permite la separación, pero la decisión siempre queda bajo el escrutinio ciudadano.
En síntesis, sí es válida la licencia otorgada a Sergio Mayer para que se vaya a encerrar a esa casa donde les sale lo peorcito de la personalidad de cada uno de los participantes, por lo tanto, podrá, en lugar de dedicarse a crear nuevas leyes o a perfeccionar las ya existentes, dedicar de lleno su tiempo a hacer estupideces con cámaras encendidas que lo sigan de día y de noche.
Seguramente para eso fue electo diputado por el Movimiento de Regeneración Nacional, para lograr una exposición pública 24 horas los siete días de la semana, para que la mayoría de la gente se dé cuenta de qué clase de persona es este sujeto. Así, quizá la población se dé cuenta de qué clase de parásitos está llevando el actual partido oficial a las cámaras y órganos de representación y como se subvalora a la sociedad nacional.
Porque Sergio Mayer podrá ser un mediano cantante y un gran actor –lo dudo—pero lo que sí es, es un cínico al que le encanta el dinero fácil, lo que, hasta donde yo entiendo, se contrapone con lo que rezaba el viejito de Macuspana cuando recomendaba andar con 200 pesos en la cartera y con los mismos zapatos todos los días.
Realmente es un contrasentido para Morena y sus seguidores que un personaje de ese estilo, de esa calidad humana y de ese comportamiento contrario a la mayoría, sea el mejor ejemplo de lo que es un representante a nivel nacional del Movimiento de Regeneración Nacional.
Es cierto que habrá quienes discutan que ya antes ha habido otros artistas que han participado en político al mismo tiempo que se muestran en los televisores actuando un personaje, como lo hicieron en su momento Silvia Pinal, incluso Cármen Salinas, pero permítanme aclarar que ninguna de esas señoras se mostró públicamente en pelotas ante las cámaras de televisión ni participaron en un dizque juego en el que el objetivo principal es avasallar, pasar por encima de todos los demás participantes y, si se puede, de paso exponer disfrazado de contenidos los asuntos personales de los demás.
De ese tamaño es el nivel de la política contemporánea en el país, así estamos educando a las nuevas generaciones, con la exposición de personas y personalidades en su mayoría conflictivas que son capaces de cualquier cosa con tal de llevarse el premio, en este caso un maletín de dinero, lo que muestra que en Morena todo es ambición, a costa de la destrucción, pues lo importante a final de cuentas es llevarse el dinero, sea el de los mexicanos o de cualquier patrocinador dispuesto a apostar por el talento de este tipo de personajes.


