Horizonte encontrado (Décimas)
I
No es círculo el que vivimos,
ni ayer lejano que duela:
es camino que revela
el paso que resistimos.
Si el tiempo quiso, y quisimos,
parar el reloj ingrato,
fue a besos, a cada rato
con caricias en desvelo,
que inventamos ese cielo
de embelesos y arrebato.
II
No transigimos con pena
ni con silencio que enfría;
alzamos la letanía
de un te quiero que encadena.
La noche, la luna llena
y el horizonte, antes río,
no son futuro sombrío:
cuando existe un sentimiento
que nos sabe dar aliento
con todo y su desafío.
III
Por la ventana, el aroma
de dama de noche avisa:
que el sueño ya no se irisa,
que la esperanza se asoma.
Si el destino cartas toma
y baraja con ternura,
nos toca la mano pura
de un sentir que es infinito
y vuelve al tiempo bendito
con el sol en la llanura.
IV
Nos habita el transigir,
no hay arrecife que asombre
ni indiferencia que nombre
si sabemos RESISTIR.
Si tú y yo sabemos ir
al alféizar a rimar
en un místico soñar
unidos por el amor
que con copioso fervor
nos enseña a no callar.
—
Inés (Sami).

