+Inducida, competitiva y oportunista, Uaemex; Los mexiquenses exigen a gritos: menos política y más acción; Inducida, competitiva y oportunista, Uaemex (I de III partes)

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Inducida, competitiva y oportunista, Uaemex

(I de III partes)

 

San Isidro eres rector

y del paro negociador,

apúrale que se te atora

la elección de una rectora.

La pausada elección de rectora permite observar tres tipos de legitimación de candidaturas: una) inducida, dos) competitiva y tres) oportunista.

Una. La candidatura inducida, el impopular dedazo requiere el control absoluto de la elección por parte del rector o un gobernante o un poder fáctico o los tres.

La candidatura inducida es una designación de la élite dominante que la disfraza de candidatura de unidad mediante los acuerdos en la cúpula, el cerco informativo y la invisibilización de voces discordantes y de aspirantes disidentes.

Eso era lo normal en la Uaemex y nadie chistaba.

Se martilló la idea errónea de que: sólo las integrantes del gabinete tenían la experiencia, trayectoria y posibilidades para ser rectoras. Así se indujo a una dupla de ex secretarias de Barrera Díaz. Ellas fueron Eréndira y Zarza.

Barrera, Fierro y Zarza, al probar, comprobar y aprovechar la impericia o desinterés no intervención del gobierno estatal, filtraron el rumor: las preferidas de Carlos Eduardo (cierto) y las palomeadas de la Gobernadora eran Eréndira (falso), y Martha Patricia de Horacio Duarte Olivares (duda razonable).

 

La Gobernadora nunca palomeó a Eréndira que renunció en medio de protestas.

Ante el derrumbe de Eréndira, reactivaron el plan B. La inducción a favor de Zarza. Ahora Martha Patricia autopromoviéndose para fingirse candidata de unidad. Sus asesores desbocados y desembozados invitaron a imaginar que ella es la imposición inducida. El equipo de Zarza amplificó el rumor de que ella es la Pony de Troya de Duarte y José Cosmares Fuentes. En el runrún zarzista, tales funcionarios llevarían la contra a Delfina Gómez Álvarez.

En esta zarzuela, Duarte y Cosmares tratarían de marear a Gómez Álvarez para consumar el primer dedazo en la Uaemex, dado por una gobernadora de Morena. Pero no contaron con la astucia de la Gobernadora cuya máxima es: trabajaremos bien con quien gane de las 5 aspirantes repetido por Cosmares–.

La sucesión faraónica en la universidad era a través de la candidatura inducida, soportada en negociaciones, pactos inconfesables y una narrativa que adoctrinaba: sólo del gabinete del rector o de su círculo íntimo podría salir la dupla afín, de entre ellas, una persona designada ocupará la rectoría.

Con ese método impusieron a Barrera Díaz. Así, la imposición a rajatabla era la única vía para imponer sucesora. Él indujo la candidatura de Eréndira. Y ahora, va Zarza.

Hoy, la inducción, el dedazo y la unidad artificial tiene lógica para la trayectoria de Zarza. Los perfiles de sus colaboradores, impresentables, indican que no les interesa la competencia abierta.

Hoy, sin el manto del autoritarismo, Zarza descubre que no es competitiva.

Hoy, Zarza pide ser candidata inducida sin competidoras o de unidad o por dedazo del gobierno estatal, como ayer quiso Eréndira y se perdió en el camino. (Continuará)

MENOS POLÍTICA Y MÁS ACCIÓN

seis meses de haber iniciado las actuales administraciones municipales¿el Estado de México ha avanzado todo lo que se prometió durante las campañas electorales o somos simplemente objetivo de otra mascarada en la que lo único que ha cambiado ha sido el color de los chalecos que porta la mayoría gobernante?

Tal vez la mayoría de los ciudadanos ya hayan olvidado algo o casi todo de lo que se nos prometió cuando los que ahora gobiernan andaban en la cosecha de votos, pero parece que, al menos las y los habitantes del Estado de México no tienen mejor sistema de Salud que hace seis meseso sus hijos no tuvieron mayor aprovechamiento educativo en el ciclo escolar que está por concluir y conozco muy pocas personas que puedan decir que ahora viven mejor, tienen más dinero y la pasan mejor que antes de ir a las urnas el año pasado.

Se repavimentaron los casi 12 km. del Paseo Tollocan entre Toluca y Lerma, pero se dejó sin bachear el resto de Tollocan.

En términos generales nuestros gobiernos municipales, los cuales tienen una adicción por los resultados de las encuestas y estudios de opiniónno pueden comprobar una mejoría ponderable, al menos en lo que se ve a simple vista, como más calles pavimentadas, más orden en las calles gracias a la regulación de tránsito o simplemente mayor seguridad al salir a las actividades cotidianas, igual de día que de noche al regreso a sus casas. Desde luego, hay alcaldes que son la excepción, pero muy pocos.

Todo quedó en promesas, lamentablemente, y eso igual en el norte que en el sur, igual en el oriente, que en el poniente, pues no hay aspectos en los que algún presidente o presidenta municipal pueda presumir de logros completos que hayan traicionado la vida cotidiana de los ciudadanos, que son, finalmente los más beneficiados o perjudicados con el resultado del trabajo de quienes ejercen el poder público.

El principal argumento de los propios alcaldes es que no les está llegando el recurso estatal o el federal para concretar obras y acciones de gobierno, y en eso nadie se quiere echar la culpa, pues mientras la presidenta de MéxicoClaudia Sheinbaumdice cada mañana que todo marcha bien y a quien su mayor preocupación es de qué humor amanece el presidente estadounidenseDonald Trump, a la gobernadora mexiquenseDelfina Gómez Álvarez lo que más le importa es que haya recursos suficientes para cumplir con el pago oportuno de los mal llamados programas sociales.

Por cierto, realmente sí es el sexenio en el que más se ha invertido en el sector del Desarrollo Social, pero no necesariamente es en el que se hayan tenido mejores resultados, pues la ejecución de esos programas está mochano se cuentan con padrones confiables, y ni la misma autoridad estatal está segura de cuántos son y dónde están los supuestos beneficiarios de este nuevo deporte político llamado a ver quién regala más, por supuesto, a cambio de nada, o muy, muy poco.

Desde el sexenio pasado se prometió que miles, millones, de jóvenes iban a ser beneficiados con dinero para respaldar su preparación terminal y asegurar su incorporación al mercado laboral en todo el país, pero, de acuerdo con los organismos empresariales serios, como la Confederación Patronal de la República Mexicana o la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, habría que buscar con lupa en las empresas a alguien que la ayuda que recibe bimestralmente le haya permitido quedarse ya con un puesto de trabajo bien remunerado y de carácter personal.

 

Se bachearon las calles, pero por las lluvias muchos baches retoñaron e inclusive crecieron.

Parece que nadie se ha dado cuenta que el regaladero de dinero que ha significado sus famosos programas sociales no ha sido más que una forma de subsidiar el subdesarrollo, la falta de interés de las nuevas generaciones en ganarse la vida de manera honesta y responsable, así como la creación de una gran masa de desempleados funcionales que a lo único que se dedican es a estirar la mano cada vez que les llega su pensión del bienestar.

Y mientras tanto, en los 125 municipios del Estado de México se vive en un ambiente de subdesarrollo que cada día va más a la baja, entre quienes no quieren trabajar, comenzando por los presidentes municipales, y los miles de hombres y mujeres que no son capaces de emprender un negocio o enrolarse en alguna empresa productiva por el temor de perder la beca a la que cada vez están más acostumbrados.

Volviendo a la actuación de nuestras ilustres autoridades municipales, creen que ¿en verdad ahora hay más y mejores calles pavimentadas en nuestras principales ciudades como Toluca, Naucalpan, Ecatepec o Tlalnepantla? Solo por citar algunos casos ejemplares, donde, si no mal recuerdo, se prometieron programas como el bachetón que sólo existió en la imaginación de los gobernantes y en sus equipos de propaganda que viven de los sueños.

Pues ya se agotó el primer semestre del año 2025 y aún no se ve cambio alguno ni en la forma de hacer política ni en el beneficio que eso pudiera representar para los habitantes del Estado de México.

Hagamos votos porque lo que queda de este año las cosas mejoren, nuestras autoridades se pongan a trabajar y sean ejemplo de concreción de resultados en sus respectivas gestiones, ojalá que los malos ejemplos como el de Capulhuac no contaminen al resto de municipios, que los ciudadanos tarde o temprano veamos resultados y que las tragedias como las que se ha convertido la temporada de lluvias dejen de utilizarse como pretextos para cumplir o no cumplir en el ejercicio de gobierno.

Hay mucha esperanza en los ciudadanos, lamentablemente la confianza se va minando poco a poco de acuerdo a cómo ven resultados concretos en las administraciones municipales, y ese es el aspecto más importante que debería importar a quienes ya se les exige a gritos: Menos política, y más acción.