+Institucionalizar el caos, ése es el gran reto de Morena en el Estado de México y en el país; El Día del Ejército Mexicano. ¿Por qué celebrar una fecha que ha pasado a segundo término?

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La frase:

Nunca olvides a todos los hombres que no estuvieron con sus hijos, a causa de estar sirviendo a nuestro país.

DÍA DEL EJÉRCITO

Para nadie es un secreto que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) es resultado de la suma de gran número de organizaciones, movimientos, gremios y personas que fueron convencidos por Andrés Manuel López Obrador para agruparse y convertirse en un diferencial político bajo un principio básicoderrotar al PRI y algún día expulsarlo del escenario político nacional para crear otra forma de gobierno.

La primera parte de ese objetivo ya está cumplida, pues ciertamente derrotaron ya en comicios federales, estatales y municipales al viejo PRI y se encuentran muy cerca de la meta de hacer desaparecer al partido tricolor.

Ahora solo les falta la segunda etapa; o sea, ser capaces de construir una nueva forma de gobierno presuntamente mejor a todo lo que significó el PRI por más de siete décadas de dominio en el poder.

Y es en esta parte donde hoy Morena enfrenta el peor de sus problemas, el cual se sintetiza en un solo concepto: institucionalizarse.

Para el Movimiento de Regeneración Nacional no está siendo nada fácil transformarse de una organización sociopolítica que a todo se oponía, a una capaz de proponer y construir alternativas de solución para los grandes problemas nacionales.

Porque desde hace muchos años el colectivo nacional cuáles son los problemas nacionales, existen innumerables diagnósticos que aportaron con antelación los especialistas. Sabemos que la corrupción es un gran problema, que la inseguridad es el temor número uno de los mexicanos, que existe aspiración común a tener mejores calles, pavimentadas, para regularizar la movilidad, y sabemos que todos aspiramos a tener un Sistema de Salud suficientemente sólido como para responder a la enfermedad en cualquier escenario y circunstancia.

El deficiente servicio de Salud.

El problema, hoy, es que no sabemos cómo corregir todo lo que sabemos que no funciona en este país, desde lo que pasa en nuestras calles hasta la forma en que nos gobernamos y nos representamos en los órganos de decisión. Por eso seguimos hechos bolas enfrentados tratando de discutir qué es lo bueno y que no lo es en cada materia de la vida pública y social.

ahí es donde está la primera gran deficiencia de Morena, que no sabe actualmente, a más de 7 años de ejercicio del poder –seis con López Obrador y más de uno con Claudia Seinbaum— si es o no un partido político y qué clase de partido político aspira a ser en el futuro cercano.

Cualquiera de sus militantes y simpatizantes, de los llamados chairos, esos que defienden a Morena a capa y espada, podría responder a vote pronto que son un partido político de izquierda, lo cual no es cierto. No cumplen con los requisitos técnicos y operativos para ser considerados un partido político y mucho menos de izquierda, pues no tienen definido siquiera qué es la izquierda y qué modelo de partido aspiran a ser.

Se han dado pasos importantes para convertir al Movimiento en partido político, pero ese proceso no está concluido y no se le ve para cuando la actual presidenta de Morena dé los pasos necesarios para la conformación de un auténtico partido político, pues no cuenta actualmente con órganos internos de control, con instancias donde la militancia pudiera presentar quejas o denuncias, y todo se decide por lo que un grupo de personas consideran qué es lo más adecuado.

Por ejemplo, en el reciente escándalo que se registró en la Secretaría de Educación Públicanadie sabía, o nadie quiso saber en realidad quién era el tal Marx Arriaga, Cuando el asunto se hizo público, todo el mundo se apuró a señalar a esa persona como muy cercano al ex presidente Andrés Manuel López Obrador, y conforme fue subiendo de color la misma crisis casi lo convirtieron en parte del grupo de los favoritos del tabasqueño. Sin embargo, una vez pasado el escándalo, ahora se sabe que el tal Marx Arriaga en realidad no es ningún gran personaje, que es oriundo del Estado de México, más exactamente de Texcoco –como muchos actualmente en el poder— pero que llegó a esa responsabilidad en la Subsecretaría de Educación precisamente porque algún día lo señaló López Obrador como un joven brillante y con mucho futuro.

Pero la falta de un Sistema de Capacitación y Seguimiento de sus cuadros políticos en Morena ha hecho posible que personajes como ése se filtren en distintos ámbitos de la vida institucional del país, y, con un poquito de imaginación y lengua, que cualquiera pueda penetrar a cargos de subsecretario o más arriba.

No hay que olvidar que muchos de los que hoy conocemos como diputados o presidentes municipales de Morena salieron de una rifa en la que participaban personajes como la señora que vendía los tamales. Es decir, no existe una escuela de capacitación de cuadros políticos que permita seleccionar e ir perfilando a aquellos que sí tengan capacidad para la política y la administración pública, por eso se les ha colado tanto personaje tan famoso.

Se entiende que cuando se quiere lanzar al mercado un producto lo importante primero es que éste se conozca, luego que se acepte por los consumidores, luego que se use y finalmente que les sirva, y, en el caso de Morena el círculo virtuoso el proceso se ha quedado trunco, pues cuando López Obrador lanzó al mercado electoral su producto, en este caso Morena, pues ya lo conocieron los potenciales consumidores, como solo había cosas peores en el mercado lo aceptaron, pero ahora que ya lo consumen llegó la hora de perfeccionar ese producto, pues se les está echando a perder antes de lograr cumplir con los objetivos que como organización política se trazó desde el principio.

No todo es crecer, pues crecer a lo tonto implica problemas que luego pueden ser mayores. Se trata de desarrollarse, y en el caso estricto de ese partido político: Morena, posiblemente se está a tiempo, de trabajar para su institucionalización, pues no hacerlo llevará irremediablemente a su autodestrucción.

 

El Día del Ejército pasó a un segundo plano para el colectivo nacional

Este 19 de febrero se conmemora el Día del Ejército Mexicano, con el que se festeja la creación del Ejército Constitucionalista en 1913 y se reconoce el papel de las fuerzas armadas en la historia del país.

El Día del Ejército Mexicano se recuerda cada 19 de febrero, desde 1950, cuando el presidente Miguel Alemán Valdés estableció oficialmente esta fecha.

La conmemoración tiene sus raíces en la Revolución Mexicana, específicamente en el decreto 1421 emitido por el Congreso de Coahuila en 1913, que desconocía al gobierno de Victoriano Huerta y otorgaba facultades al gobernador Venustiano Carranza para formar un ejército con el fin de restablecer el orden constitucional.

Este ejército se conoció como el Ejército Constitucionalista, porque basaba su formación, operación y fines en la Constitución nacional promulgada en 1917, y, al paso de los años, se transformó en el actual Ejército Mexicano.

El presidente Miguel Alemán fue quien instituyó dicha fecha, en el año de 1950. Esto fue bastante significativo, ya que Alemán era el primer civil que ocupaba el poder ejecutivo de la República desde la instauración de los gobiernos post-revolucionarios, en 1920. El homenaje a la labor de las huestes nacionales fue entonces, una declaración de reconocimiento y lealtad entre el Estado mexicano y sus fuerzas armadas.

La fecha escogida para la conmemoración no fue nada azarosa. Recordemos que, en febrero de 1913, aconteció la llamada Decena Trágica, en la que miembros del ejército afines al régimen dictatorial de Porfirio Díaz se levantaron en armas contra el gobierno de Francisco I. Madero. Tras algo más de diez días de cruentos combates en la Ciudad de México y gracias a la traición del general Victoriano Huerta, Madero, junto a José María Pino Suarez (vicepresidente de la República), fueron aprehendidos y asesinados.

Hoy es el Día del Ejército Mexicano.

A pesar de haber existido a lo largo de la historia diversas fuerzas nacionales, el Ejército Mexicano identifica como su nacimiento la conformación del Ejército Constitucionalista.

Durante el Día del Ejército Mexicano, el gobierno federal organiza desfiles militares, así como ceremonias oficiales en las que se les dan condecoraciones y reconocimientos a destacados soldados y oficiales. Y es que, en la actualidad, su labor ha sido relevante.

Además de defender la soberanía nacional y auxiliar a la población en desastres naturales a través del Plan DN-III, el ejército ha participado en estrategias de seguridad y lucha contra la delincuencia organizada.

Por otra parte, ha sido fundamental en el diseño, construcción y administración de infraestructura pública, como es el caso del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Estas acciones y la celebración de este día han estrechado la relación entre la fuerza armada del país y los mexicanos.

Su génesis es la lucha por la legalidad y la justicia social de la Revolución Mexicana. Por ello, el día 19 de febrero es la fecha en la que se celebra a las fuerzas armadas de México.

Lamentablemente, en los últimos años se ha intentado desprestigiar la labor del Ejército Mexicano, pero estamos hablando de una de las instituciones nacionales que constituye un auténtico pilar de la democracia mexicana, que es síntesis de la grandeza nacional y que resumen todo lo bueno que tenemos todos los mexicanos aún en tiempos de oscuridad y confusión, como los actuales, por lo tanto no está de más hacer un alto en el camino para agradecer, reconocer y felicitar todo lo que nuestro Ejército ha hecho por este país.

La fecha ha ido pasando, según las modas de los gobiernos, a un segundo o tercer lugar, pues no se trata de un día feriado o de festejo nacional, a pesar de que debería dar mayor realce a una fecha que debiera ser mucho más importante para todas y todos.