+James Edward Marín Noriega y el talento para que la ciudad no sea un caos; 3 años de gobierno de doña Delfina; ¿Quién le recomendó o impuso a Enrique Vargas a Evelyn Osornio?
La Frase:
¿Qué tan sanas están realmente las finanzas estatales?
ES PREGUNTA
EL DETALLE: El tiempo pondrá a cada quien en su lugar. Sin embargo, después de escuchar al presidente del Patronato Pro Centro Histórico de Toluca, James Edward Marín Noriega, llego a la conclusión de que la Dirección del Gobierno Municipal le aplicó un excelente coco wash (lavado de cerebro).
Le dijeron que en la Dirección General de Gobierno “se iba a buscar de manera talentosa y coordinada, sin excluir, pero dignificando a todos, comenzando este fin de semana”.
Dos veces repitió la palabra talento, hay que hacer notar que talento es la capacidad o aptitud especial que tiene una persona para desempeñar una tarea, aprender con facilidad o destacar en una actividad de forma sobresaliente. Su origen puede ser innato con el que se nace o adquirido a través del aprendizaje, el esfuerzo y la experiencia.
Hasta el momento la Dirección General de Gobierno Municipal no ha mostrado talento en la persona de su director, porque ha quitado una y otra vez a los ambulantes y estos regresan una y otra vez. Los quita sobre todo cuando hay eventos especiales como la Feria del Alfeñique, pero tan pronto termina, la ciudad vuelve a ser un caos.

Pero bueno, vamos a ver que tanto talento derrocha la Dirección de Gobierno Municipal y ver si a los afiliados a Pro Centro Histórico y al comercio organizado, les gusta que no haya discursos polarizantes.
Y un detalle más, se supone que en el Bando de Gobierno están claras las reglas para el uso de vías públicas. Sólo hay que aplicarlas. Pero México se ha caracterizado por sus grandes leyes, muy bien hechas en su mayoría, pero nunca aplicadas, con y sin talento.
Los tres años de gobierno de Doña Delfina
Faltan pocos días para que Delfina Gómez Álvarez cumpla tres años al frente del Gobierno del Estado de México y, mientras desde el discurso oficial se presume estabilidad y resultados, hay preguntas que siguen sin respuesta y que difícilmente pueden esconderse debajo de la alfombra: ¿qué tan sanas están realmente las finanzas estatales?, ¿cómo están las cuentas de la administración mexiquense?, y, sobre todo, ¿cuántos municipios han tenido que recurrir a demandas o acciones legales porque no reciben oportunamente sus participaciones?
No son preguntas menores cuando se habla del estado más poblado del país y de una administración que está entrando en la recta final de su primer periodo. La salud financiera del gobierno no debería medirse únicamente desde los informes oficiales, sino también desde los municipios que dependen de las participaciones para mantener servicios, pagar nóminas y cumplir con sus obligaciones. Ahí es donde la fotografía puede ser bastante menos amable que el discurso.
Y mientras el gobierno estatal enfrenta sus propios pendientes, en el PAN mexiquense ocurrió exactamente lo que aquí habíamos adelantado: una conferencia de prensa poco habitual, con la presencia de Anuar Azar y Enrique Vargas, dos de las principales figuras del panismo estatal que no precisamente se caracterizan por caminar siempre en la misma dirección.
La expectativa era saber qué tenían preparado y, al final, apareció Evelyn Osornio como la gran incorporación al blanquiazul. Una ex priista que apenas unos días antes había anunciado su salida del PRI y que ahora fue presentada con todos los reflectores como una adhesión importante para el PAN, particularmente en Toluca.
El movimiento inevitablemente recordó el estilo que durante los últimos años ha explotado José Couttolenc desde el Partido Verde: presentar como grandes fichajes a personajes provenientes de otros partidos, sin importar demasiado si se trata de regidores, ex regidores, ex funcionarios o caras que habían quedado prácticamente en el olvido político.

Y aquí aparece la primera pregunta incómoda: ¿quién recomendó a Evelyn Osornio para que recibiera ese nivel de distinción?
Porque tampoco hay que exagerar sus antecedentes. Osornio tuvo oportunidades dentro del PRI, ocupó cargos en distintos niveles de gobierno y fue diputada local, además de haber pasado por la delegación de Sedesol. Cuando formó parte del gabinete del entonces gobernador Alfredo del Mazo, sin embargo, no alcanzó siquiera a permanecer un año. Por cierto, está de novia con Melchor Dávila, hijo del dueño del Colegio Paideia y nieto de Melchor Dávila González, quien fue presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Su trayectoria existe y sería absurdo negarla, pero de ahí a considerarla una de las grandes operadoras del priismo mexiquense hay una distancia considerable. Además de sus familiares, cuántos seguidores le aporta al PAN.
Tampoco existe antecedente alguno de que el PAN haya convertido la adhesión de una ex priista de estas características en un acontecimiento de semejante magnitud. Y aunque oficialmente se aseguró que su llegada no está condicionada a una candidatura, la propia Osornio dejó claro que tiene aspiraciones políticas.
Por ahora no se ha dicho públicamente qué posición ocupará, aunque en los círculos internos ya se habla de ello. Tampoco llegó con la promesa de una candidatura ni, al menos de manera formal, con el respaldo de Gerardo Lamas Pombo, uno de los aspirantes que busca convertirse en la opción panista para Toluca y que actualmente aparece como uno de los perfiles más cercanos a ser nombrado coordinador, además de contar ya con registro como tal.

Una eventual alianza política entre Osornio y Lamas; sin embargo, está muy lejos de representar una fórmula ganadora por anticipado. Y más todavía si enfrente está Ricardo Moreno Bastida, quien podrá cargar con múltiples cuestionamientos y con una gestión que ha dejado mucho que desear en distintos rubros, pero que mantiene algo fundamental en política municipal: el control del Ayuntamiento de Toluca.
La incorporación también puede alterar los equilibrios internos del propio PAN, basta mencionar a Teresa Castell, un personaje conocido dentro del partido, pero que enfrenta el problema de la falta de estructura y presencia permanente. Su nombre suele aparecer con mayor fuerza cuando se acerca una elección y después pierde visibilidad.
Si a eso se suma la llegada de nuevos perfiles, el reparto de espacios rumbo al próximo proceso electoral puede convertirse en una verdadera disputa interna.
Y si alguien pensaba que Evelyn Osornio llegaría a un terreno político despejado, probablemente tendrá que pensarlo dos veces. El PAN mexiquense no sólo tendrá que decidir quién puede ganar una elección, sino quién puede ganar primero la guerra interna.
En cuanto a las posibles alianzas, particularmente con el PRI, Anuar Azar dejó claro que la decisión dependerá del Comité Nacional del PAN, es decir, no será una determinación exclusivamente estatal y probablemente estará condicionada por lo que ocurra en municipios y distritos considerados prioritarios.
Enrique Vargas, como era previsible, aprovechó el escenario para colocar nuevamente al PAN como el partido de oposición mejor posicionado en el Estado de México. El argumento volvió a descansar en las encuestas, aunque, como suele ocurrir, no se precisó qué empresa realizó esas mediciones ni cuáles son los números concretos.
Porque mientras el PRI ha perdido presencia en buena parte del territorio mexiquense, el PAN busca aprovechar el momento para reclamar las posiciones que considera estratégicas. En los municipios con mayor número de electores la discusión será todavía más complicada: el partido que tenga mejores números difícilmente querrá ceder la candidatura principal.
Anuar Azar también sostuvo que los llamados coordinadores de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad serán definidos a partir de encuestas serias. El PAN, además, ha abierto la puerta a perfiles que no necesariamente son militantes tradicionales o cuadros netamente blanquiazules.
Así que tampoco será suficiente descalificar a alguien por su pasado político, por su fama o por la falta de simpatías internas. Si la encuesta lo coloca arriba, podrá convertirse en coordinador.
La conferencia, por cierto, terminó de una manera bastante reveladora. Enrique Vargas, fiel a su estilo protagonista, decidió unilateralmente que era momento de concluir, aun cuando todavía quedaban un par de preguntas que habían sido previamente acordadas.
Anuar Azar, como dirigente estatal, permitió que el escenario se cerrara de esa manera y si algo dejó claro el encuentro es que dentro del PAN hay liderazgos, aspiraciones y protagonismos que no necesariamente caminan sincronizados.
En el PRI, mientras tanto, Ricardo Aguilar dio una muestra de que las indirectas políticas también pueden ser bastante directas. Justo cuando el PAN presentaba a Evelyn Osornio como su nueva incorporación, el priista escribió en sus redes sociales: En la actividad política cambiar de partido es legítimo; lo curioso es cuando cambia la camiseta, pero no cambia la aritmética. Ni suma a donde llega, ni resta donde se va…
No mencionó nombres, pero tampoco hacía falta demasiada imaginación para entender el mensaje y el momento elegido, cuya frase resume una de las grandes interrogantes de estas migraciones partidistas: cambiar de camiseta no necesariamente significa llevar votos, estructura o liderazgo al nuevo equipo.
En política, las adhesiones se anuncian con fotografías y discursos, pero su verdadero valor se conoce hasta que llegan las urnas, y mientras los partidos empiezan a mover sus piezas rumbo al proceso electoral, el sector empresarial también prepara su propia jugada.


