+Juan Rodolfo Sánchez dice no tener dinero, ¿de dónde sacó para aumentar 11% a sindicalizados?; La cumbre vista por sexo, impudor y partidos
La frase
López Obrador no fue la excepción de una gran mayoría de mexicanos, que hacen tropelias en el país, no usan cubrebocas, se pasan las luces rojas, pero llegan a EU y…
SON OBEDIENTES
SUCEDIÓ EN LA CUMBRE EN LA CASA BLANCA
-Habrá política de “buenos vecinos, política de iguales, somos naciones iguales” -susurró el presidente gabacho Joe Biden mientras le tocó la pierna al presidente tabasqueño Andrés Manuel López Obrador quien se tronaba los dedos. Todo mundo abrió los ojos y esperaba un cantón zetinazo como respuesta propia del sureste mexicano, un “no me toques, no somos iguales”. Pero no. López Obrador se dejó toquetear y hasta agradeció que Joe Biden no lo vea como el jardinero del patio trasero de los gringos.
El presidente Andrés Manuel López Obrador usó cubrebocas en Estados Unidos.
¿Por qué a los mexicanos les da por comportarse de manera civilizada en cuanto cruzan la frontera y se internan en territorio yanki? Quien tenga la respuesta ganará un Grammy, un Pulitzer o un premio de Reporteros Sin Fronteras.
Lo bueno de la Cumbre de Líderes de América del Norte. Al presidente Andrés Manuel López Obrador se le prendió el foco, le midió el agua a los camotes y se comportó para no quedar como un changoleón.
Habrá que revisar los números que llevó Andrés Manuel López Obrador, parece que esta vez sí aceptó que unas tarjetas de su staff de asesores le ayudaran a verse un poquito menos chaparro frente a la altura física de Trudeau y Biden.

¿Trampa o juego sucio?– Es la política –si es que se le puede llamar así– a las acciones que realiza el alcalde Juan Sánchez, con respecto a su maltrecho gobierno municipal de firmar a –última hora– un convenio de prestaciones con el Suteym, que de paso ha perdido brillantez, denota que hay preferencias y deja de lado y una de sus políticas esenciales la solidaridad con los trabajadores en general y no sólo con el grupo que integran los afiliados sindicalizados.
Dice Juan Sánchez que no tiene dinero y de dónde sacó para acallar protestas que se estaban fraguando por parte de los que sí tienen voz, pero que no trabajan como los demás en la administración que encabeza. Está enredado en una verdadera telaraña, no invisible, sino que ésta no sólo es de tela delgada y transparente sino está conformada por cuerdas que sirven para ser usadas como sogas para dar castigo a los delincuentes, como se hacía antes, en el pasado, para la horca.

Se encierra en su trampa, calla a los sedicentes opositores, vulgo sindicalizados, para que no protesten ni salgan a la calle y lo exhiban –otra vez– en su exacta dimensión de miserable como siempre ha sido y será. Esa es su naturaleza.
Anunció ayer por conducto de los voceros del Suteym la firma del Convenio de sueldos y prestaciones 2021, la encabezaron el líder Herminio Cahue Calderón y Juan Rodolfo Sánchez Gómez, sin mencionar cantidades ni vigencia. Vea usted hasta donde lleva su plan perverso. Es más ni siquiera lo dio a conocer a través de su vocero y de su boletín.
Su periodo concluye el 31 de diciembre del 2021, firma convenio el 16 de noviembre, por lo menos es la fecha en que registra –boletín del Suteym– que carece de número, en donde dicen todo y no informan nada en cuanto a cantidades, ambos se unen en proclamar una situación complicada que atraviesa el municipio, pero que cuentan con la disposición y solidaridad del edil. Más bien sería con los recursos otorgados a ellos, para acallar sus voces debido a que prepara el golpe mortal de no pagar prima vacacional primera y segunda en este periodo de las vacaciones de diciembre además del no pago de aguinaldo, sólo a los favorecidos por el brazo protector del sindicato.
Con Juan Sánchez se da la división –marcada– de la clase trabajadora –los sindicalizados– que cuentan con la principal canonjía de no hacerlo y –los no sindicalizados– quienes llevan a cabo todas las actividades y no inventan ni se enferman a pesar de la pandemia y de la presencia ya –por el frío– de la influenza. Ellos sí que llevan a cabo las actividades esenciales y la trampa de colocarse la soga al cuello no sólo a él sino al alcalde entrante es no pagar la luz, como lo hizo hace 12 años cuando dejó de ser alcalde desde el 2009. Junto con ello no hay internet, tampoco lo pagó. Al no haber luz no opera el sistema de comuniczación, tan importante en estos tiempos. Así de simple, lo dice.
Su juego sucio radica en que a 44 días de que concluya su gestión dará aumento retroactivo a suteymistas con el manejo de dos cifras en el primer semestre les dará un incremento del 4%, mientras que el segundo semestre que concluye el 31 de diciembre de 2021 es del 7% cifras más cifras menos, pero no inferiores a estos números, eds decir, en total concedió con el dinero que no es suyo, un 11% de incremento.
¿Y a los trabajadores que no están. Sindicalizados, cuánto les aumentó?
¿Qué es lo que prepara? Inflar más la nómina, dejarle más gastos al nuevo alcalde, es un juego sucio, perverso, de una mente enferma de hacerlo para que el otro, cargue con la viga de los atrasos y deudas al resto de los trabajadores y de los proveedores quienes le creyeron –en su papel de mártir– y le llenaron de insumos.
Acuérdense como cerró varias veces las oficinas de palacio municipal y las que están en otros sitios –desde el 5 de abril de 2019– con el pretexto de la fumigación, en realidad y como todos saben, eran amagos para realizarle un embargo. Ahí si mostró a plenitud su juego sucio que la Pandemia le descubrió y lo exhibió en su papel de miserable.


