Jubiloso

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Hoy es mi primer día, al fin, después de treinta y cinco años de trabajo me pude jubilar. Todos los días durante todos estos años, me levantaba muy temprano para irme al trabajo. Claro, después de darle un maravilloso beso de buenos días a mi esposa, quien me preparaba un desayuno sabroso y además me alistaba un almuerzo delicioso. Pasaba a dejar a los niños a la escuela, ya muy bien peinados y arreglados, nos subíamos los tres al auto y de camino al trabajo dejaba al menor primero y a la grande después.

Llegaba a casa muy cansado, y mis pequeños hijos, ya muy dispuestos se presentaban ante mí, con unas buenas palmaditas los mandaba a la cama muy tranquilos y mi tierna y dulce esposa ya tenía la mesa preparada para darme de cenar.  Mi perfecta vida transcurrió de ese modo, pero hoy, los niños ya son grandes, no me han dado nietos, pero ya no están en casa inquietos. Sólo estamos ella y yo.    

Pero ¿qué es esto?, ¿qué sucede?, ¿por qué mi desayuno no está sobre la mesa?, ¿por qué mi dulce esposa aun sigue en cama y no despierta?

 

¿Qué?, ¿qué me prepare yo mismo el desayuno? Y de almuerzo ya ni hablamos.

Qué molesta es esta vieja, no hay paz, tranquilo no me deja, ¿que no ve que intento leer sobre el sillón?, que me mueva, que le estorbo, que si no ayudo que me vaya, me dice de mal modo. Yo le grito, ella me grita. Toda la casa se agita. 

No aguanto estar encerrado en este espacio, me salgo a dar la vuelta, a distraerme por un rato. Llego a casa y la guerra continúa. Le marco a mis hijos y ninguno me contesta, que está ocupado, que le marque luego de la siesta. Y la otra, por mensaje se disculpa, que vendrá, a ver si puede el mes que entra, que ya sé yo, cómo es esto. No, yo no sé, ¡yo no sé ya, cómo es eso! 

Lo único que sé, es que no soporto esta vida, a lado de esta señora que grita todo el día, ¿dónde están los niños? crecieron tan rápido, casi no los vi, quiero estar con ellos, pero ya no están, me salgo a dar vueltas sin rumbo, sin amigos ni mascotas. No sé qué hacer, mi vida se desmorona. Quiero volver al trabajo, pero ya no hay posibilidades, nadie contrata a un viejo jubilado.