K’iche’, Guatemala
No quitar el dedo del renglón. Revisar otras culturas ayuda a valorar lo nuestro a partir del recorrido que surca miles de años. Sin limitarnos en esa búsqueda que dice: mientras más allá del tiempo vayas, más certeros serás en el conocimiento de ti y de los demás. Estudiar con cuidado textos antiguos de los mayas, debe llevar a buscar aportaciones que códices mixtecos aportan a nuestra deslumbrante cultura: ve en sus tradiciones el principio de toda modernidad. Estudiar el Popol Vuh con el afecto de saber que tal es la fuerza de Mesoamérica a través de la lectura de tal libro y en general de los cuatro textos: que reúnen la principal y más admirable mitología de la cultura indígena. Comprender que es el camino para encontrar la historia indígena de Toluca, misma que ignoramos, porque hay mucho que investigar; mucho que pergeñar, mucho que leer y leer y estudiar y estudiar, tal y como lo pidió la Décima Musa en su tiempo. El libro de Enrique Florescano sigue siendo de gran ayuda al conocimiento que busco.
Dice el investigador: Los partidarios del análisis estructural de los mitos aseguran que estos relatos ocultan, tras las acciones de los personajes y las formas narrativas, un núcleo básico que da cuenta de su contenido e ilumina su mensaje. Asimismo, los análisis emprendidos por Vladimir Propp para descifrar la morfología del cuento maravilloso advierten que estos relatos están regidos por “funciones”. Propp entiende por función la “acción de un personaje definido desde el punto de vista de su significación en el desarrollo de la intriga”. Combinando el análisis de la estructura con el de la forma, me propongo explicar aquí el sentido de las acciones de diversos personajes del Popol Vuh, y discernir razones que llevaron al pueblo k’iche’ a resumir en él los fundamentos de su proyecto de civilización. El tema fundamental para quien esto escribe es demostrar que existe toda una serie de investigaciones en etnología, etnolingüística, antropología, arqueología, y otras ciencias que con objetividad y pasión se han dedicado a estudiar aquello que de importante dejaron las culturas indígenas a la posteridad.
Para ser justos en el estudio de lo que le aconteció a ciudad de Toluca y su municipio, debemos de ir hacia su pasado al surgir como centro comunitario de culturas, grupos, pandillas, cacicazgos o pueblos y villa como lo fue: Así ser prueba de que somos justos en el análisis histórico. Que el tema de la crónica hace su justo papel al no ignorar nada del sujeto u objeto estudiado. Del personaje o la colectividad de que surge o representa, como análisis e investigación acuciosa de lo estudiado con amor y pasión sincera y no manipulable.
Seguir por ello, la pasión del historiador reconocidísimo que es Enrique Florescano, en el consejo y mensaje que da, estudia a fondo el tema que tengas que tratar. Hazlo con pasión, sin que sea sólo un hobby. Así sus letras enseñan más a quien quiere aprender, escribe: Las acciones de los dioses en las tres primeras partes del Popol Vuh. El gran acto de la creación del cosmos y de una nueva humanidad se origina por una carencia. Desde las páginas iniciales del mito, los dioses creadores (el Hacedor, Dador de Vida, Dador de la Luz, la Suprema Serpiente Emplumada) declara que no hay quien los nombre ni quien los alabe y sustente. Para colmar esa deficiencia discurren crear un cosmos organizado, poblado por seres dedicados a sustentar y reverenciar a los dioses. Dijeron los dioses tenemos que hacer al que nos sustentará y nutrirá, a quien nos alaba.
¿Cómo surge la creación de documentos o textos o códices tan importantes en la cultura humana, los que diseminados por la Tierra se encuentran y, preguntas y deseos son los mismos en lo extenso de las geografías de los diversos continentes que pueblan el planeta?… Esa es la magia del pensamiento y los hechos humanos, de sus reflexiones y sentimientos más profundos. Lo que lleva a pensar por qué es tan importante la Serpiente Emplumada desde la lejanía de la frontera de Guatemala viniendo del libro del Popol Vuh. Aterrizar o surgir, por razones que debemos estudiar en la obra esculpida en Teotihuacán, desde la arqueología de sus pirámides en el centro del altiplano mexicano. El estudio de este fenómeno es motivo de esta serie de libros sobre nuestros pueblos originarios.
Aun así, la magia de cómo fue posible este fenómeno de culturización sorprende, porque en aquellos tiempos no existía el Internet, y toda posibilidad, que en el siglo XXI tenemos: al mantener comunicación diaria y medios para investigar datos y hechos, como sí lo permite ahora el buscar en Wikipedia respuesta a toda clase de preguntas, cuyas respuestas, en su mayoría acertadas, son las que se han logrado en siglos y siglos resumir e investigar.
La creación del hombre por los dioses. Cuenta Florescano: Los dioses ponen el mayor empeño en esta tarea, pero sus esfuerzos se paralizan por dos fracasos iniciales. Entonces llaman en su auxilio a Xpiyakok y Xmukane, divinidades que tienen el don de la clarividencia. Los sabios proponen hacer seres de madera, pero este intento también se malogra y termina con un diluvio devastador. Así la primera parte del Popol Vuh concluye con el fracaso de la tercera creación y la aparición de unos personajes ostentosos que pretenden usurpar el lugar de los dioses.
Las mitologías americanas tienen fortalezas que todo buen texto literario debe cuidar: Imaginación, mucha imaginación, realismo centrado en quereres de aquellos que son lectores de la región y, al viajar, los libros que son clásicos del mundo indiano, alcanzan fama que hoy se les conoce al correr de los siglos. Imaginación, magia, cultura de aquellos que les escribieron, pintaron o idearon, pues sólo así se puede comprender que conocieran tan bien el alma de sus gobernados o gobernantes, para dar en el clavo de lo que la comunidad quería oír. Esos inventores de imágenes y de escritos son la raíz de nuestra vida literaria al paso de miles de años. Recordemos que el Castellano que vino a radicar a estas tierras de América apenas en sus inicios se fundó sobre textos como El Mio Cid, entre otros. De ahí su importancia del libro y de otros autores que vienen de más lejos en el tiempo.
Es decir, en América obligación de los americanos es conocer el pasado indígena y preguntarnos, si llegaron a tener textos o documentos que en sus diversas escrituras hablaran de cómo eran aquellos que poblaron primero estas tierras. Los nombres de nuestros principales estudiosos están ahí, ser apasionado lector de Enrique Florescano me permite tomar con gusto y gozo su amplia bibliografía y así aprender de mi pasado. Cito otro párrafo del libro Memoria Indígena, que me ha permitido saber de los cuatro libros importantes y mágicos de culturas de mis antepasados, dice: El Popol Vuh el segundo rasgo alude a una familia civilizada, cuyos miembros se distinguen por sus conocimientos en las artes y ciencias más valoradas por los mayas.
La sola lectura de tales textos al investigador Florescano seguramente le robaron su tiempo, imaginación y vida entera. Encontrar cuna donde uno se quiere mecer de por vida también es tarea propia, del libre albedrío, dirían los occidentales. En el caso de las lenguas indígenas y sus culturas al estudiarlas nos hacen más humanos, y vemos en los contemporáneos originales de estas culturas que tanto en Otomíes, Mazahuas o Nahuas, no eran para nada pueblos incultos o de falta de razón y lógica. Al contrario, su sabiduría es motivo de estudio y de enriquecimiento, para quienes estudiamos nuestro pasado con pasión y respeto a lo que no sabemos. El Popol Vuh es libro tan nuestro, como los otros tres: textos antiguas Mayas, El Códice de Viena y Leyenda de los Soles.

