+ La elección de la Universidad Autónoma del Estado de México pone en riesgo todo el proceso de conciliación; Mientras el ISEM e IMSS Bienestar se disputan los recursos, miles de mexiquenses, en riesgo de muerte, por falta de atención en hospitales
La frase:
¿Habrá nueva rectora en UAEMéx o seguirá el caos y la incertidumbre?
ES PREGUNTA
La elección de titular de la Rectoría está en riesgo
En las últimas horas los distintos grupos de universitarios que convergen en torno a la solución del conflicto que ha mantenido a esa casa de estudios paralizada desde hace más de dos meses se disputan el derecho, nuevamente, de impedir la realización de la elección que fue suspendida por esta movilización en la que han participado agentes internos y externos a la Máxima Casa de Estudios.
El diálogo entre las candidatas que quedan de pie y los llamados Enjambres Universitarios –porque no es uno solo— provocaron que se rompa el diálogo entre las partes en conflicto y la amenaza de boicotear este proceso electoral está latente en el ambiente universitario.
Las aspirantes a la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México firmaron una declaración conjunta en la que aclararon que no acudirían al diálogo al que el Enjambre Universitario había convocado de manera unilateral, como un nuevo medio de presión para ver quién cede a sus exigencias que cada vez se hacen más radicales, por lo que ese diálogo se suspendió y dio como resultado una serie de bloqueos y manifestaciones en distintos puntos de la capital del Estado de México.
La razón esgrimida por las candidatas es la prohibición expresa que se estableció en la convocatoria a la elección para que cualquiera de ellas participe en actos públicos antes de la realización de la elección. Pero los alumnos, maestros, trabajadores administrativos y uno que otro colado que participa en este proceso vieron con muy malos ojos esa respuesta y decidieron tomar en sus manos los mecanismos de presión, que, en este caso, fueron las manifestaciones y bloqueos.
Hasta donde se sabe la elección de titular de la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México debe llevarse a cabo este martes 15 de julio, pero la realidad es que en el ambiente existe una verdadera duda de que esto se logre, ya que nos muchos los que tienen dentro de sus planes oponerse por cualquier medio a que el proceso se realice, lo que podría echar abajo ese objetivo.
Si se realiza o no la elección se verá este martes, pues entre los verdaderos universitarios hay temor de que se tomen los centros de votación y únicamente exista el internet como medio para expresar sus opiniones sobre quién debe encabezar la nueva administración de la UAEMéx.
Ojalá que la prudencia impere y que los llamados Enjambres Universitarios limiten su actividad y permitan que los auténticos universitarios voten, lo que sería el primer paso hacia la solución de este conflicto que amenaza ahora con frustrar el inicio del nuevo semestre en la gloriosa casa de estudios verde y oro.
EN RIESGO LA SALUD DE LOS MEXIQUENSES
El Sector Salud del Estado de México entró a una situación crítica que arrastra graves consecuencias, lamentablemente en contra de los que menos tienen y, para su desgracia, atraviesan por una condición de salud precaria en la que les urge atención, medicinas y servicios, pero que por cuestiones absolutamente burocráticas los niveles federal y estatal no terminan de ponerse de acuerdo para atender esa necesidad social.
Desde la pasada administración federal, la que encabezó Andrés Manuel López Obrador, se habló de la brillante idea del gobierno de centralizar la prestación de servicios de salud; es decir, que todos los hospitales y clínicas del país operaran a partir de una administración central encabezada por una vejiga del Instituto Mexicano del Seguro Social denominada IMSS-Bienestar; es decir, el mismo IMSS que se fundó en 1943 en México, pero que ahora sería superior, más fuerte que el anterior, y que además absorbiera todas las capacidades operativas que en otros tiempos tuvieron esquemas como el Seguro Popular, que tan buenos resultados arrojó para miles de mexicanos.
El plan quizá era bueno, pero éste no ha funcionado, y no lo ha hecho por burocracia, por una pésima administración, y porque hay algunos que han visto en el nuevo organismo nacional de salud –IMSS Bienestar— una veta casi inagotable para poder hacer dinero fácil en poco tiempo, sin importar que para ello se deje sin acceso al derecho a la salud a millones de mexicanos.

De acuerdo con los tratados internacionales que tiene México suscritos en esta materia, la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades. El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social.
Y también se advierte que la desigualdad de los diversos países en lo relativo al fomento de la salud y el control de las enfermedades, sobre todo las transmisibles, constituye un peligro común.
Bajo esta perspectiva, las y los habitantes del Estado de México tendríamos derecho a un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no nada más a la ausencia de afecciones o enfermedades, y para ello deberían operar instituciones donde cualquiera pudiera garantizar la protección a la salud.
Pero eso no está ocurriendo, al menos no en el Estado de México, pues las instituciones responsables de brindar atención médica a los mexiquenses, que en términos federales son: Instituto de Salud del Estado de México, Instituto Mexicano del Seguro Social e Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios no son capaces de cumplir con esa función, pues se han convertido en grandes elefantes burocráticos incapaces de caminar sin arrastrar con ellos toda la podredumbre que han creado con el paso de los años.
Hoy vivimos un nuevo momento de falta de atención a la salud de los mexiquenses, y las instancias responsables de dicha situación son el nuevo esquema del IMSS Bienestar, que cada día demuestra más sus carencias, y la Secretaría de Salud del Estado de México, a través del Instituto de Salud del Estado de México, que todos los días demuestra ser un organismo obsoleto, que ya no tiene razón de ser, y que lo único que está haciendo es causando daño a miles de personas que viven en esta entidad que se ha quedado poco a poco sin un sistema eficiente en esta materia.
Durante el fin de semana anterior, desde el viernes 11 de julio, se vivió un momento de quiebre en la atención hospitalaria, pues quienes ahí trabajan prácticamente se declararon en huelga y dejaron de brindar consulta a las mujeres y hombres que requerían atender algún padecimiento o enfrentar urgencias como pueden ser los partos.
Pues ninguna de las clínicas y hospitales de los que anteriormente administraba el Sector Salud del Estado de México recibió pacientes, pues las enfermeras y médicos decidieron no seguir trabajando si no se les pagaban algunas prestaciones laborales que les adeudan.
Y es que cuando se firmó el convenio de transferencia de los servicios de salud del Estado de México al gobierno federal se establecieron una serie de compromisos y fechas para cumplir con aquellos conceptos a los que los trabajadores que absorbió el esquema de IMSS Bienestar tendrían que cumplir con los trabajadores, pero este organismo no cumplió, y lo más ridículo es que el Instituto de Salud ha demostrado que ya no es obligación suya hacer frente a esos pegos pendientes.

Trabajadores del Sector Salud del Estado de México hicieron trascender un oficio en el que el Coordinador de Administración y Finanzas del Instituto de Salud del Estado de México, Octavio López Zamitiz, le contestó por escrito a Noé Paz Cruz, quien es el titular de la Jefatura de Servicios Administrativos y Finanzas de la Coordinación Estatal del IMSS Bienestar en el Estado de México, que el ISEM ya no puede hacer transferencias a ese organismo, porque éste ya las hizo.
En el mismo documento se informa que son 36 millones 615 mil 378 pesos por concepto de Bono de Salud 2025 y 177 millones 221 millones 221 mil 056 pesos los que se deben Bono de Canasta Básica 2025 los que se adeudan a los empleados del Sector Salud que fueron transferidos del Estado de México al sistema IMSS Bienestar, pero que esas cantidades ya fueron cubiertas conforme al Anexo 4 del Convenio de Coordinación celebrado entre el ISEM y el IMSS Bienestar.
Y se aclara que el Instituto de Salud del Estado de México no se encuentra el posibilidad jurídica ni financiera para realizar la transferencia solicitada, debido a que nos encontramos limitados financieramente para realizar erogaciones adicionales, debido a que se pueden afectar de forma grave el cumplimiento de compromisos contractuales vigentes y el sostenimiento operativo de unidades médicas, administrativas y asistenciales.
Por supuesto que el IMSS Bienestar enmudeció con la respuesta que le plantó en la cara el Instituto de Salud del Estado de México, y no aclaró tampoco dónde quedó el dinero que ya transfirió el ISEM al IMSS Bienestar, en manos de quién fue a parar ni qué se hizo con ese recurso.
El problema es que mientras que se aclara esta situación los hospitales del Estado de México siguen cerrados, nadie atiende a los pacientes, nadie realiza las cirugías y partos que están pendientes de realizar y programados, y únicamente se atienden algunas situaciones consideradas de urgencias que ameritan que los trabajadores de la Salud salgan de su posición.
Se trata de la visualización de que el esquema de federalizar la atención a la salud de la población no está dando resultados, y prácticamente es un fracaso que lamentablemente ya está costando vidas, pues evidentemente las mujeres embarazadas no pueden esperar a que ambos organismos de salud se pongan de acuerdo y se acuerden del Juramento de Hipócrates para atender sus necesidades.
Así tenemos un sistema de Salud en el Estado de México paralizado por diferencias financieras y administrativas entre los gobiernos federal y del Estado de México en el que los únicos perjudicados en realidad están siendo los ciudadanos que exigen atención en los hospitales, hospitales que se encuentran abandonados por el personal, el cual evidentemente no tienen la culpa, pues ellos lo único que reclaman es que se cumplan con el pago de prestaciones laborales pendientes y, de paso, que se les autorice un incremento salarial del 5 por ciento.
Pero, como dijo la nana Pancha, esa es otra historia, de la cual hablaremos en los próximos días, pues también ese reclamo por dinero traerá terribles consecuencias y, podemos asegurarlo desde ahora, los únicos que resultarán también afectados serán los usuarios de los servicios de salud mexiquenses, a quienes lo que menos les importa es quien les brinde la atención, mientras esta se otorgue con niveles de calidad suficientes, como lo establece el Derecho a la Salud de todos los ciudadanos.

