LA GOBERNABILIDAD, EL GRAN RETO DE CLAUDIA
Es inverosímil el show, lo que manifestó, en muchas ocasiones, Manuel López en la presentación del sexto informe del titular del Poder Ejecutivo (y patrón del Poder Legislativo) de este pobre país. Me refiero a las expresiones cínicas y faltas de verdad. Aunque con ello nos impacta en el ánimo y se percibe lejano el día en que México recupere la senda del desarrollo sostenible, no cabe la resignación; seamos dignos, a sacar la casta.
Ahora más que nunca, se prueba que el pueblo mexicano tiene el gobierno que merece, en particular los 30 millones de ciudadanos que votaron por Morena y aliados, limitando el futuro a corto plazo de sus hijos y de ellos mismos. (a los otros 60 millones y familias también nos afecta). El Gobierno Federal en turno no logró cumplir con el prerrequisito clave para arribar al estadio de la gobernabilidad, es un sexenio retrógrado.
Existen tres prerrequisitos: la legalidad, que es cumplir con la ley desde el inicio del proceso electoral; la legitimidad, la cual se obtiene con la mayoría de la votación; y la credibilidad, ya en funciones de gobierno. Alcanzó las dos primeras, pero ésta última nunca la logró obtener Manuel López. Por el contrario, se consumó como mentiroso sistemático sin vergüenza alguna, siendo burlón inclusive.
Se define a la gobernabilidad como un estado de equilibrio en el ejercicio del poder político, derivado de la solución a las demandas sociales y, sobre todo, la capacidad de los gobiernos de atender éstas de forma eficaz. A todas luces, para la gente con información, incluyendo a los chairos, no se cumplió con las expectativas de la gente, con las promesas de campaña.
En particular señalaré tres de éstas, que dibujan de cuerpo entero el discurso del, afortunadamente, casi expresidente: no robar, no mentir y no traicionar. La corrupción (también a la que él juro combatir), ha sido el sello distintivo de su gestión; siendo la mejor muestra la realización de las mega obras por conducto del ejército, sin concursos o licitaciones públicas.
por todo este lodazal existente en la mal dicha 4T, para la doctora en ciencias y futura presidenta, el mayor reto lo constituye lograr la anhelada gobernabilidad. Ya se cumplió con los principios de legalidad y legitimidad, a partir del próximo 1 de octubre apreciaremos objetivamente la credibilidad que obtenga su gobierno, con las decisiones y acciones que esperamos todos.
En el Estado de México, el más importante del país, si revisamos lo realizado hasta hoy, por ejemplo, en materia de empleo, salud, escuelas, seguridad social, vivienda y servicios básicos, obras y mantenimiento carretero, Delfina y Duarte no han logrado credibilidad para su gobierno; no previeron acciones de drenaje en
Chalco, como debe hacerse cada año. No pueden con su responsabilidad. Hay que meter las espuelas.
¡Todos debemos manifestar la inconformidad de lo que está sucediendo, hacer política, mucha política, de la buena, para reorientar el gobierno y el país, con partidos o sin ellos, es la hora, levantemos la voz!
Lic. José Rangel Espinosa X(Twitter): @PepeRangel1910

