¿La inteligencia artificial es verdaderamente una fuente de conocimiento o es el inicio de la ignorancia humana?
Como bien lo sabemos, actualmente el uso de celulares y dispositivos inteligentes se encuentra al alcance de casi todas las personas, debido al hecho de que, a pesar de que algunos equipos son más caros que otros, estos comparten prácticamente las mismas funciones, siendo quizá una de ellas la más importantes la de navegar en la internet, misma que cuenta con una infinidad de información al alcance de un sólo toque, cuestión impensable para los grandes filósofos o pensadores antiguos.
Aunque ahora, este nuevo tema deber ser manejado con suma delicadeza, por el hecho de que no estamos hablando de una simple biblioteca universal donde se puede consultar cualquier libro, no, claro que no, más bien, la llamada inteligencia artificial viene a ser algo más como un oráculo que nos guía o nos orienta respecto a lo que le cuestionamos, y es justo a esto último en lo que quiero hacer hincapié, debido que una cosa es consultar un libro e interpretarlo de manera personal y una muy distinta que alguien te lo explique y te encamine en cierta dirección, ya que con esto ¿Dónde queda la interpretación propia y la autonomía de pensamiento?
Ahora bien, dicho tema si bien he mencionado que debe ser tratado con cautela, tampoco debe ser satanizado cual ocurre con todo lo nuevo, porque si nos detenemos a pensar, esta nueva tecnología podría ayudarnos a mejorar y facilitar procesos donde el error humano llega a estar presente.
Sólo que la cuestión perfila muchos claroscuros, los cuales al ser intervenidos uno por uno plantean dilemas que pueden ir desde lo ambiental, social, educativo, o hasta político, por lo cual no me internaré en dichos temas por verse muy extensos en contenido, pero es un hecho que la inquietud por el uso de nuevas técnicas y tecnologías siempre ha sido tema polémico para la humanidad desde hace siglos, y tan solo es necesario recordar el mito de Theuth y Thamus que se cuenta en el libro de Fedro de Platón, en donde se expone lo siguiente:
El dios egipcio de la escritura, Theuth, le presenta al faraón Thamus su invención: la escritura. Theuth considera que la escritura ayudará a las personas a recordar y compartir sabiduría. Sin embargo, Thamus le responde que la escritura tendrá el efecto contrario: en lugar de mejorar la memoria, la debilitará, porque las personas confiarán en los escritos en vez de en su propia memoria. Además, argumenta que dará una falsa apariencia de sabiduría sin el verdadero entendimiento.
Es así como a lo largo de la historia de la humanidad nos estamos cuestionando si estas nuevas oportunidades son herramientas para construir o destruir, ¿es acaso verdaderamente necesaria la inteligencia artificial o estamos siendo muy laxos respecto con su uso ya a estas alturas algo desmedido, ya que como lo dije al inicio de esta columna, esta se presenta como un oráculo, un guía, pero ¿A dónde nos guía realmente o que es lo que estamos buscando en verdad?
Justamente en la década de los 60 el pensador canadiense Marshall McLuhan teórico de la comunicación, predijo que en el futuro la tecnología permitiría el acceso masivo a toda la información, similar a tener obras completas como El Quijote al alcance de todos. Sin embargo, también señaló que, a pesar de este acceso universal, la verdadera comprensión y el interés de las personas en la información podrían no cambiar significativamente. Esto implica que el simple acceso a la información no garantiza que las personas la valoren o la utilicen de manera efectiva.
Quien diría que esta predicción estaría totalmente acertada por el hecho de que a pesar de que casi toda la población adulta en la actualidad tiene acceso a dispositivos electrónicos y navegan en internet, estos no se interesan por la información que está ahí fácilmente accesible. ¿Cuántas cosas básicas hemos olvidado o ha olvidado la gente por el hecho de que pensamos más fácil el buscarlo en internet, o a dónde se ha ido aquella tradición oral donde se le preguntaba a alguien mayor?
Sin duda alguna estamos viviendo un cambio de paradigma sin darnos cuenta, y solo queda en nosotros hacernos nuevamente la pregunta ¿La inteligencia artificial es verdaderamente una fuente de conocimiento o es el inicio de la ignorancia humana?
Háganme saber en la caja de comentarios que opinan respecto a la instrucción de esta tecnología.

