La Nueva Catedral de Toluca

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Un cronista reconocido en el municipio de Toluca, es sin duda, en reconocimiento a su presencia cotidiana para la Catedral de Toluca, es símbolo emblemático en el Valle del Matlatzinca: Monseñor Guillermo Fernández Orozco, es el más representativo de la crónica religiosa en este Valle de Toluca; seguir sus charlas día a día en cada momento. No hay para él diferencias al hablar en el púlpito, en la cátedra o caminado a diario por sus amados Portales de la capital mexiquense. Donde encontrarlo acompañado siempre por diversos feligreses o estudiosos tanto de El Colegio Mexiquense, que por maestros o alumnos de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México; y más aún, por grupo de estudiosos de la crónica e historia de Toluca: como es el caso del cronista emérito Gerardo Novo Valencia, Pedro Daniel García Muciño o Gerardo Ozuna Rivero. Por igual, su entusiasmo de educador le hace hablar en todo momento de su fe y sabiduría en temas católicos: por igual donde sea y a cualquier hora, o cuando se reúne los miércoles en comida semanal en el Club de Rotarios de Toluca, donde es admirado y respetado por igual.

Por eso escuchar al mayor cronista de temas religiosos en Toluca dentro de la fe católica es un placer y, un descubrimiento, en cada instante que uno pone atención a sus disertaciones o comentarios agudos y ciertos. Por eso al seguir sus pasos      —en historia que relatan investigadoras de El Colegio Mexiquense— en la construcción de la Catedral de Toluca, es experiencia gratificante y feliz. Saber así de la larga trayectoria, desde los primeros Franciscanos que se presentan con la conquista española; tomando en cuenta para la ciudad de México, la entonces Tenochtitlan en 1521 y, después en 1522 al conquistar el Valle del Matlatzinca; ello da idea e importancia que para la fe en tierra mexiquense ha representado el catolicismo en territorios de la entidad.

El libro titulado La Catedral de Toluca / Su Historia, Su Arte y su Tesoro, da la posibilidad de comprender la importancia de la mayor construcción ideada para el rito católico en el Valle de Toluca. En la página 88, da inicio la cronología de lo que puedo denominar raíz de una larga y ajetreada historia para llegar al magnífico edificio que es la Catedral al ser elevada a este digno bien, para el gozo de quienes en esta entidad mexiquense son católicos. Desde el siglo XVI en el año 1519 con la presencia de los clérigos Juan Díaz y Bartolomé Olmedo, en esa indagación histórica se comprende el inicio de la evangelización que en el Valle de Toluca dio inicio con la fe religiosa y sí, por desgracia con las armas y el genocidio que, en particular, los encomenderos hicieron durante siglos en este lugar.

La presencia de quienes aparecen en ese largo trayecto para que por fin Toluca tenga una Catedral de su importancia en el centro del país va siglo con siglo; como se señala, en 1524 llegan los primeros Franciscanos. Y dentro del lenguaje del clero católico, en ese año… se establece la primera custodia un día antes de la vigilia de Pascua de Pentecostés. Primer custodio fray Martín de Valencia. En el año de 1550: Según Mendieta y Nicolás León, fray Andrés de Castro funda el convento de Toluca. Datos que aparecen en este magnífico libro que hace honor a la Catedral, hace comprender la importancia histórica que ha debido vivir la Catedral de Toluca antes de llegar a ser lo que es hoy.

Al revisar este libro me parece estar oyendo hablar a monseñor Guillermo Fernández Orozco, quién habiendo sido rector de la Catedral de Toluca, conoce desde tales inicios la historia de tan magnífico edificio. Como igual conoce los años del siglo XIX, cuando el proyecto más ambicioso para construir una Catedral para Toluca, por propuesta del afamado Cura Merlín, quien encontró en el arquitecto Ramón Rodríguez Arangoiti (llamado el Arquitecto del emperador Maximiliano) la primera propuesta de una Catedral, que fuera la expresión más bella de la entonces reconocida a fines del siglo XIX como Toluca la Bella.

Larga historia la de nuestra Catedral, por lo que para resumir cito el siglo XX. Fecha definitiva en la construcción de la Catedral al nombrar a un promotor inigualable, en el año de 1951, cito: … el 17 de febrero a don Arturo Vélez Martínez, párroco de la iglesia de San José en Toluca, como obispo electo de la nueva diócesis de Toluca. don Arturo y el arquitecto Vicente Mendiola Quezada, originario de Chalco, México, son los constructores de lo que es hoy la Catedral de Toluca. Todo esto lo relata el libro de tan magnífica hechura, en la que aparecen los obispos: Alfredo Torres Romero y  Francisco Robles Ortega, las historiadoras: María Teresa Jarquín, Martha Patricia Zamora, Lourdes Hinojosa y Jesús Arzate Becerril. Ellos aportaron: historia, artes e investigación archivística.

Monseñor Guillermo Fernández Orozco señala que el día 11 de abril de 1978 la Catedral, por fin, adquiere el título que la declara como tal. La ceremonia dio principio a las 11 de la mañana y terminó a las 14.30. Hubo una procesión de 211 sacerdotes y 10 obispos: Arturo Vélez, cardenal Miguel Darío Miranda —predicador de la homilía— Ernesto Corripio Ahumada, Arzobispo de México; Fortino Gómez, arzobispo de Oaxaca; José López Lara, obispo de Huajuapan de León, en Oaxaca; Rafael Ayala, obispo de Tehuacán; Braulio Sánchez, obispo de la Prelatura de los Mixes, en Oaxaca; Felipe de Jesús Cueto, obispo de Tlalnepantla; Magín  Torres Blanca, obispo de Texcoco; Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca; monseñor Alberto Tricarico, encargado de la delegación Apostólica, quien dio lectura al acta de erección de la nueva catedral. Lo vivió tal cual un cronista de cualquier área humana de la que se hable o se escriba sea prueba de relatar la realidad tal cual es, tal cual fue.

La Crónica es la voz de la humanidad, por lo que la misma abarca todo lo humano, y también el patrimonio natural en el planeta y el universo que nos circunda. Nada le es ajeno al Cronista, cuando en verdad lo es. Pues de otra manera sólo se escribe de lo que el Poder político o económico quieren que se realice. En el caso de la fe católica tener cronistas de la sabiduría de monseñor Guillermo Fernández Orozco es una aportación cotidiana que mucho ayuda a la buena convivencia entre los ciudadanos de todas edades. De ello que la crónica religiosa sea parte del México que heredamos en estos ya tres siglos de vida independiente de aquella vieja Colonia Española que no existe ya como tal. Las enseñanzas de Monseñor son así cátedra para escuchar de manera atenta y con gozo. Seguir las lecturas de la fe religiosa en el Valle de Toluca es obligación.