LA SALUD DEL ALMA

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Si estas enfermo expresa tu dolor, si estas alegre ríe cuanto puedas, ¿te sientes triste? Llora. Sea cual fuere la situación por la que estés atravesando, no lo vivas en soledad, ni temas declararlo a los demás, porque aislarse de tu familia, amigos o de aquellas personas a tu alrededor, nunca será sano.

El sabio Salomón dejó un consejo maravilloso entre sus proverbios:

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”

Si algo importa realmente cuidar es el corazón, pues él representa al alma. En el alma están concentrados todos los sentidos humanos: Dolor, alegría, tristeza, soledad, libertad, resentimiento, rencor, etcétera.

Así es que, nos conviene revisar con cierta periodicidad, de qué esta lleno el corazón nuestro: de buenos tesoros o de aquellas cosas capaces de empañar nuestra vida.

Jesucristo dijo a sus discípulos lo siguiente:

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”

La pregunta que de inmediato llega a mi mente es la siguiente: ¿Por qué alguien llenaría a propósito su corazón de malos tesoros? La respuesta es clara: No lo haría. Permítanme explicarme:

Nadie se clava por gusto propio un cuchillo en la mano, a menos que tenga problemas depresivos o psicológicos. Lo que si es posible es que sin percatarnos, permitimos que la influencia negativa de este mundo, de la sociedad o de las personas alrededor nuestro, nos contagien poco a poco, repito, influencia negativa, porque no siempre la influencia que recibimos es positiva del todo y para algunas personas esto se convierte en peso muerto que va cargando y llega el momento en que todo ese peso nos impide seguir caminando.

Por esto mismo, la recomendación es llenar nuestra mente y corazón de lo positivo de este mundo, de buenos tesoros de vida, de bellos recuerdos que te fortalezcan cuando así lo necesites, de imágenes de bien y no de mal.

No es malo divertirse o ver redes sociales o flojear un poco, lo que nos afectan son los excesos por una parte y por la otra, el desinterés que inconscientemente vamos generando sobre ciertos temas de vida.

Es importante convivir en familia; el tiempo en familia es fortaleza, nos enriquece de muchas maneras, genera grandes y hermosos recuerdos.

Leer un buen libro que nos edifique y enseñe, conversar entre hermanos, padres e hijos y convivir con los amigos, crear entornos positivos que generen en nosotros buenos tesoros de vida, perdurables y verdaderos.

Por supuesto que el tiempo de introspección es fundamental, reflexionar acerca de nuestra vida, nuestras metas y propósitos, nos fortalecerá y permitirá ver si nos desviamos del motivo original o si vamos por buen camino.

Que cuando las pruebas lleguen delante de ti, tu corazón se encuentre bien fortalecido y lleno de esperanza y buenos tesoros, entonces nada podrá desestabilizar tu vida, Dios estará contigo a cada paso del camino siempre.