Laura Méndez de Cuenca

Views: 2428

La poeta que viene siendo reconocida como la heredera de nuestra Sor Juana Inés de la Cruz, y que además es paisana por su lugar de nacimiento en la región de los Volcanes, al oriente del estado de México. Es reconocida como la mujer que da a luz a los versos más significativos de fines del siglo XIX y principios del XX. Por la edad, nace en el año de 1853 en un lugar llamado Hacienda de Tamariz, hoy municipio de Ayapango. Dicha fecha le lleva a pertenecer a la corriente de los escritores que viven la escuela de Los modernistas en el género de la poesía.

 

Con afecto utilizo el estudio sobre Laura Méndez de Cuenca realizado por la investigadora de El Colegio Mexiquense, Mílada Bazant, titulado Laura Méndez de Cuenta / Mujer indómita y moderna (1853-1928) / Vida cotidiana y entorno, publicado por la Colección Mayor de la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, Gobierno del estado de México. La autora relata en su introducción: Mi trayectoria como historiadora en el campo de la educación porfirista me permitió toparme alguna vez con Laura Méndez de Cuenca. De frente a estos documentos pedagógicos de variada índole, me llamaban la atención los de Laura, siempre críticos y redactados en un castellano de gran riqueza y corrección. Luego conversando alguna vez con don Gonzalo Pérez, entonces director de la Biblioteca Pública de Toluca, tuve ocasión de descubrir otras facetas de esta sobresaliente escritora y profesora: sus amores con Manuel Acuña, su hijo concebido fuera del matrimonio y su casamiento con otro gran poeta, Agustín F. Cuenca.

 

Un sólo párrafo nos dice los temas fundamentales de la vida de quien representa junto a Sor Juana Inés de la Cruz, las dos mujeres más relevantes del oriente del estado de México. La primera nacida en Nepantla, Tepetlixpa, comunidad que se encuentra en los límites con el estado de Morelos; lugar de fama turística y cultural, tanto por su Iglesia y Convento, hechos de piedra como por parecidas construcciones que se hayan a lo largo del estado de Morelos y estado de México, donde destacan por igual: Tepoztlán, Tlayacapa, Juchitepec, Cuautla (donde fue el Sitio contra José María Morelos y los Insurgentes por parte de los realistas), Amecameca y Ecatzingo, entre otros lugares de gran belleza. En este caso, Tepetlixpa tiene en lo alto del municipio su bella iglesia –construida con piedra de la región–, lo que le da una presencia admirable, que uno respeta por su sólida edificación y sus campanarios. Por este tipo de construcciones es lo que en el turismo nacional se denomina La ruta de las iglesias y conventos ubicados en Morelos y estado de México.

 

La otra mujer destacada de esta región, es la poeta y educadora Laura Méndez de Cuenca, a la que ubicamos por el sentir popular como ciudadana de Amecameca en territorio mexiquense; pero por precisión es que leo a Mílada Bazant quien refiere: Si los fenómenos influyen en la vida de los seres humanos, aquella torrencial noche de diluvio, plagada de truenos y relámpagos, signó el destino de Laura Méndez Lefort. Era el jueves 18 de agosto de 1853. Como si trajera la tormenta encima, así nació y creció Laura, una mujer pasional y atormentada, con excepcionales talentos literarios, periodísticos y pedagógicos que se sumaron a la construcción de México que anhelaba la modernidad, durante las últimas décadas del siglo XIX y los albores del siglo XX. Su nacimiento en la región oriente de la entidad, es uno de los sucesos que más orgulloso sienten los habitantes de esta extensa zona poblacional: donde están municipios de Chalco, Valle de Chalco, Ayapango, Amecameca, Atlautla, Cocotitlán, Ozumba, Tepetlixpa, Ecatzingo, Juchitepec, Tlalmanalco y se puede llegar hasta Nezahualcóyotl.

 

Toda la zona forma un conglomerado de arte y cultura, lo que les permite tener presente tanto a Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Domingo Chimalpaín, y a personajes de la cultura prehispánica; particularmente, el Rey-Poeta Nezahualcóyotl. Así que Laura Méndez Lafort, siendo aún soltera tiene presencia junto a estos artistas y sabios que son parte de la cultura nacional. Cuenta Mílada Basant: A los tres días, el 21 de agosto, la criatura nacida en la hacienda de Tamariz, era sostenida en brazos por su madrina María de Jesús Chávez, quien se comprometía, ante el párroco, los padres, la pequeña hermanita Rosa, la partera y algunos invitados con su obligación cristiana y especial parentesco. La niña fue bautizada bajo la religión de Cristo en la parroquia del Apóstol Santiago, en el cercano poblado de Ayapango. Después de derramar agua fría en la cabecita de la niña y de depositar unos granos de sal en sus labios, el cura, José María García y Orihuela, la nombró Laura María Luisa Elena, hija legítima de Ramón Méndez Mérida y de Clara Lafort.

 

Dos destinos que difieren doscientos años en su nacimiento: Sor Juana Inés, el 12 de noviembre de 1648, y Laura el 18 de agosto de 1853. Laura nace un año antes que el poeta incómodo, que utiliza el pseudónimo de: Alma Fuerte, quien destaca en la vida intelectual de su patria argentina, como uno de los 5 sabios a finales del siglo XIX. Corresponde por cercana edad, también, al periodista, narrador y político colombiano, José María Vargas Vila, nacido en el año de 1860. Las tres personalidades de mitad de siglo XIX –por nacimiento y edad–, son personajes  telúricos, de ninguna manera ciudadanos adaptados a la vida que han de sufrir, por lo que su signo existencial es de rebeldía. Cito estas relaciones porque en el exterior, Laura no encuentra relaciones que le hagan parte de otros escritores de su tiempo. Esas relaciones parece que no las tuvo, fue una poeta al interior y sus compañeros lo fueron los poetas del México de principios del siglo XX.

 

Laura Méndez de Cuenca, por lo que podemos ver, al nacer a mitad de siglo decimonónico, no pertenece directamente a la revolución que crea el poeta nicaragüense Rubén Darío, quien nace en el año de 1867, del argentino Leopoldo Lugones quien nace en 1874 o del uruguayo Julio Herrera y Reissig del año de 1875. Mucho menos, pertenece a la generación que ha de dominar con su presencia y literatura don Alfonso Reyes, nacido en Monterrey, Nuevo León, en el año de 1889, nuestro escritor sabio, cuyo legado sigue siendo una cima en las letras mexicanas y que además es fundador del Ateneo de la Juventud de México, creado en el año de 1908, dos años antes de la Revolución de 1910.

 

Tampoco tiene por fecha de nacimiento que ver con la uruguaya Juan de Ibarbourou nacida en 1892, a quien se le denominó por reconocimiento a sus letras poéticas: Juana de América. Título no gratuito y sí muy significativo para una escritora de inicios de siglo XX. De igual manera destacan las poetas Delmira Agustini, de Uruguay nacida en el año de 1886, y la argentina Alfonsina Storni, nacida en 1892. Por lo mismo Laura es una poeta adelantada a su tiempo por fecha de nacimiento: por lo que no pertenece a las siguientes generaciones, que van a registrar sus versos en el siglo XX, escribo de los poetas: Horacio Zúñiga nacido en 1897, Josué Mirlo venido al mundo en el año de 1910, y Enrique Carniado del año de 1885 y tampoco con el poeta, Heriberto Enríquez, creador del Himno al Estado de México, quien nace en 1884.

 

Todo ese entorno, nos refleja lo que la vida aporta cuando se viene cobijado por tiempos buenos. Aún aquellos de la revolución de 1910, como lo vemos con los integrantes del Ateneo de la Juventud, donde destacan José Vasconcelos, Antonio Caso, Isidro Fabela Alfaro, Nemesio García Naranjo, Alfonso Reyes Ochoa, como externos José Santos Chocano y los hermanos de origen dominicano: Max y Pedro Enríquez Ureña; Otro grupo destacado que tiene fecha de nacimiento en el año de 1915, son aquellos  que forman la Sociedad de Conferencias y Conciertos, que tienen por meta, el propagar la cultura entre los universitarios; con cierta sorna en la ciudad, burlándose de ellos se les denominó como los Siete Sabios en recuerdo de los siete sabios de Grecia.