Leona Vicario

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Yo que sólo canté de la exquisita

partitura del íntimo decoro,

alzo hoy la voz a la mitad del foro

a la manera del tenor que imita

la gutural modulación del bajo,

para cortar a la epopeya un gajo.

Suave patria.

Ramón López Velarde

 

En el marco del 210 Aniversario de la Independencia de México, honremos a los héroes que nos dieron Patria y Libertad, en especial a la Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria, María Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, (10 de abril de 1798–21 de agosto de 1842), no sin antes mencionar que las mujeres a lo largo de la historia de México y el mundo, han demostrado fuerza, pero no sólo la fuerza que se requiere en el campo de batalla, sino esa fuerza que reúne la potencia mágica del amor y la inteligencia, que nada más la pasión femenina desborda cuando persigue un ideal, máxime en la defensa de sus hijos por el suelo sagrado de la nación, madre en común de todos los mexicanos, ese valor que nos une y nos convierte en hermanos, piensa oh patria! querida que el cielo un soldado en cada hijo te dio.

¡Y podemos sentir esa raíz profunda en el tejido de la carne que no miente, el canela de la piel, el azabache del cabello, y qué decir de nuestro pueblo que no sepamos, más bien, que no sintamos, porque México se siente con el corazón, vibra de compasión, y aún como un pequeño inocente ¡Cree!

Honremos a la mujer, mas no a la que llora la decepción en pos del hombre, la que sufre por el hijo o por sus ideales particulares, sino a la que educa, la que plasma en su entorno respeto, trabajo, y dignidad, enfrentemos con estos ideales una nueva lucha hacia la Independencia de la ignorancia y la nueva esclavitud, en un tiempo moderno, donde los elementos de aquella antigua lucha, siguen vigentes hasta nuestros días, tal como se menciona en el documento Sentimientos de la Nación, de Don José Ma. Morelos y Pavón en los puntos 12 y 15 que dictan así respectivamente:

Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.

Y Que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y solo distinguirá a un americano de otro, el vicio y la virtud.

El marco más apropiado, son las propias palabras de Doña Leona Vicario, sin embargo,  cabe destacar que si bien la imagen de la mujer mexicana que prevalece hasta nuestros días, –tristemente no en pocas conciencias– es la de la hembra del macho, sumisa, esclava del tirano autoritario, que debe cumplir con el rol de alimentar, criar a los hijos  y cuidar del hogar desde la posición del anonimato, pero existe otra perspectiva de valor y sabiduría como lo expresa el revelador mensaje   –de Leona–, que dignifica la inteligencia y las inquietudes de la mujer,   desentrañando así en nuestro saber, un gran número de luminarias femeninas que no agacharon la cabeza, mostrando valentía al asumir un solo género: el humano.

Han sido compañeras, esposas o amantes, trajeron hijos al mundo y cumplieron misiones históricas, como la Malinche, la Hija de Moctezuma, Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Ortiz de Domínguez, Margarita Maza y otras tantas que siguieron y lucharon por sus ideales.

Leona Vicario en el siguiente fragmento demuestra la esencia de la Fuerza y el Compromiso en la Independencia de México, en una Carta dirigida al escritor Lucas Alamán, ya que ella, al igual que la mayoría de las mujeres también se enfrentó a injurias y al calificativo por mencionado caballero de sus acciones en la lucha como heroísmo romanesco, tal defensa por ella, hacia ella misma, fue publicada en El Federalista Mexicano del 2 de abril de 1832.

Confiese V., Sr. Alamán, que no sólo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: que ellas son capaces de todos los entusiasmos y que los deseos de la gloria y de la libertad de la patria, no les son unos sentimientos extraños; antes bien suele obrar en ellas con más vigor, como que siempre los sacrificios de las mujeres, sea el que fuere el objeto o causa por quien los hacen, son más desinteresados, y parece que no buscan más recompensa de ellos, que la de que sean aceptados.

María Leona Vicario

 

Referencias

Balestra, B. (2010). Presentación. En B. B. A. Abdó, Las revoltosas (págs. 11,12 y 13). Cd. de México, México: SELECTOR.

Pavón, J. M. (14 de Septiembre de 1813). Sentimeintos de la Nación. Obtenido de https://www.rmporrua.com/producto/1813-sentimientos-de-la-nacion-jose-maria-morelos-y-pavon-copiar/

Velarde, R. L. (24 de abril de 1921). La suave Patria. Obtenido de https://www.poemas-del-alma.com/ramon-lopez-velarde-la-suave-patria.htm