+Lerma, el peso específico de la importancia del municipio; En lo que va a acabar el examen de admisión a la UNAM
La frase:
¿Por qué en la elección judicial se permitieron los acordeones hechos por una inteligencia política que utilizó peleles y por qué en el examen de la UNAM, se vetó a la inteligencia artificial?
ACASO CELOS POLÍTICOS
El presidente municipal de Lerma, Miguel Ángel Ramírez Ponce, definitivamente ya no tiene en sus planes militar ni trabajar a favor del Partido Revolucionario Institucional, el PRI, por el cual llegó al cargo que hoy ostenta, pero del cual definitivamente ya marcó distancia. Una expresión significativa de este cambiazo es la identidad gráfica que utiliza en sus eventos, donde el color azul turquesa domina y la tipografía pudiera ser de cualquier instituto político, menos del PRI.
Se sabe de diferencias muy marcadas entre el presidente municipal de Lerma, Miguel Ángel Ramírez Ponce y el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que preside la senadora Cristina Ruiz Sandoval, quien públicamente ha hecho todo lo posible porque este distanciamiento pase desapercibido, pero, a nivel interno, es un asunto que ya preocupa al tricolor pues sabe que las decisiones de Ramírez Ponce necesariamente tendrán un efecto significativo en el futuro cercano del municipio de Lerma.
Otro factor importante que se mueve en esa localidad desde hace unos meses es el ex presidente municipal Agustín González Cabrera, quien ya en la elección anterior jugó un papel definitivo, primero haciendo proselitismo a favor del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y posteriormente brindando todo su apoyo a la campaña de su esposa, quien participó por el Partido Verde Ecologista.
Aunque no queda claro todavía por cuál partido político estará participando en esta ocasión el ex alcalde Agustín González Cabrera, y su esposa, es un hecho que ambos mantendrán su activismo y no será a favor del priismo por quien jueguen, por lo que ese instituto político tendrá ante sí dos opositores muy peligrosos, que cuentan con recursos económicos y políticos suficientes para definir una elección, y que de plano podrían desterrar al Revolucionario Institucional de la presidencia municipal.

Esos son solamente dos factores que seguramente incidirán en la próxima elección municipal de Lerma, pero no son los únicos, hay también otros apellidos que ya suenan fuerte por ahí y que seguramente tendrán un papel definitivo no sólo en la elección sino también en los procesos internos en los que se podrá nombre y apellido a cada una de las candidaturas municipal y distrital local.
Otro factor que incide definitivamente en la elección local del municipio de Lerma se constituye por los empresarios que tienen en el corredor industrial su principal asentamiento, pues su influencia pesa poderosamente entre los miles de trabajadores de las industrias ahí asentadas. Es cierto que en los últimos años el sector empresarial se ha mantenido muy respetuoso de las decisiones políticas del sector trabajador, pero de que tienen influencia eso es una verdad que puede pesar en el futuro político del municipio.
El problema de Lerma es que en los últimos años no ha tenido un verdadero liderazgo político, el cual se pulverizó precisamente cuando entraron a la escena varios institutos políticos con cierta incidencia en las decisiones ciudadanas, por lo que ese municipio podría dar una verdadera sorpresa en las próximas elecciones locales, principalmente en cuando a la definición del próximo gobierno municipal, en la cual participarán ya con todas las posibilidades nuevas opciones políticas con Somos MX y PAZ, además de las tradicionales que siempre han pesado.
Lerma es un municipio muy importante, en primer lugar, por la cercanía que guarda con la capital del Estado de México; segundo, por su poderío industrial, y, tercero, por el activismo tradicional de su gente, la cual nunca ha estado dispuesta a imposiciones y están cada vez más conscientes del verdadero valor de su sufragio. Veremos en qué acaba.
En lo que va a acabar el examen de admisión a la UNAM
Hemos comentado en otras entregas de este espacio de opinión sobre el grave problema en el que está inmersa la Universidad Nacional Autónoma de México, Máxima Casa de Estudios del país, a raíz de las irregularidades presuntamente detectadas en el examen de admisión que se realizó este semestre, por primera vez, a distancia, en el que se evidenció que hubo quienes hicieron trampa apoyados por carencias en los sistemas de ciberseguridad que dejaron en manos de la llamada Inteligencia Artificial.
La realidad es que no resultó ni muy inteligente y sí muy artificial, pues a final de cuentas se superaron muchos de los promedios en los aciertos de la prueba, gracias –dicen— a que los aspirantes a universitarios resultaron más mañosos que los sistemas de seguridad de la prueba. O que copiaron a muchos argentinos que hicieron lo mismo el año pasado.
Después de algunas semanas de que este tema dominó en el espectro informativo nacional, la UNAM no tuvo otro remedio que inventarse una supuesta prueba de control que acerque a la solución de dicho conflicto, por el cual se supone que muchos podrían resultar afectados pues tendrán que enfrentar una nueva evaluación, a pesar de que en primera instancia ya supuestamente aprobaron.
Pues en ese sentido irán a una prueba llamada de control poco más de 50 mil estudiantes, que no son todos los que presentaron en primera instancia el examen de admisión, pero sí son una muestra muy significativa de la población que tendrá que demostrar por segunda ocasión que sí son capaces y dignos de ser aceptados por la institución que es considerada la principal institución de educación superior pública del país.

Cuando todavía faltan unos días para que se realice la llamada prueba de control a los aspirantes a licenciatura surgen muchísimas interrogantes, por ejemplo, ¿quién es capaz de garantizar que los que presenten esta evaluación y fallen en el intento no sea simplemente por convertirse en víctimas de los nervios o porque ese día realmente amanecieron con sus capacidades bloqueadas?
¿Qué garantizará que no se cometan injusticias como el que ahora se rechace a alguien que en la primera instancia sí aprobó y legítimamente lo hizo con base en su esfuerzo académico?
Y otra pregunta muy simplista es la que se refiere a ¿cuánto costará ahora la aplicación del llamado examen de control y quién puede garantizar que esa sea la mejor vía para resolver el problema en el que se metió a la institución?
Al 85 por ciento de los mexicanos que no tenemos ningún interés sobre lo que suceda con el examen de admisión a la UNAM nos encantaría saber ¿cuántos de los que reprueben será realmente por haber hecho algún tipo de trampa en la primera oportunidad en que enfrentaron la evaluación?
Si la UNAM cree que con la aplicación del examen de control se resolverá realmente la crisis universitaria permítanme adelantarles que están absolutamente equivocados. Desde ahora permítanme adelantarle que la próxima semana seguramente estaremos informando en los medios de comunicación locales y nacionales.
El examen de control que se llevará a cabo, por lo menos uno de los alumnos reprobará, por lo que será excluido del proceso de admisión. Por uno que quede fuera de la UNAM, se levantarán miles más para protestar por lo que considerarán una injusticia y expondrán argumentos como ese día no desayuné, me puse nervioso o me ganó el tiempo establecido para resolverlo.
Habrá calles bloqueadas, movilizaciones estudiantiles, manifestaciones frente a Palacio Nacional, la presidenta de México Claudia Sheinbaum saldrá en su conferencia mañanera a decir que la Universidad Rosario Castellanos recibirá con los brazos abiertos a todos los rechazados, y seguramente la mandarán públicamente al rancho de AMLO porque esa no era la opción que ellos buscaban.
En síntesis, otro fracaso más para la universidad, a pesar de los millones de pesos que ya se desperdiciaron y los más que se desperdiciarán para la aplicación de su examen de control. A final de cuentas, no habrá nadie satisfecho, sólo más problemas sociales que controlar.
Ese lamentablemente es el futuro cercano para la Universidad Nacional Autónoma de México porque hubo un grupo de muy inteligentes que creyeron que con programar un supuesto programa de Inteligencia Artificial se les resolvería la vida sin necesidad de moverse del mullido sillón en el que asientan su trasero. ¿Imagine a uno de estos transas como futuro presidente de México, o de lo que queda del país?


