Lirismo
¿Para qué sirve la palabra latinoamericana,
si todo es europeizante, blanco, caucásico?
¿Si el corazón “sentilatiente” de un mestizo
al que apenas le heredaron el castellano
debe doblegarse ante los griegos y romanos?
Pues una cabeza de versos malos
rodó ante mi vista y no pude evitarlo.
Robespierre guillotinó mi canto.
Pienso en otras cabezas, escultóricas,
para que todos sepan que he viajado,
luego pienso en las cabezas verdaderas,
no tengo derecho al cobijo de los ciudadanos.
Lamento mucho tener que informarlo
también las horas de poesía de caño
y los desatinos,
pero continuarán las necedades de escribano.
Alguien debe decir lo que aquí pasa:
la palabra no sirve para expresarla,
forzosa bibliografía, no es libre ni es palabra.

