LOS DISLÉXICOS PLATICANDO
-¿Qué tal la lectura?
–Lenta, lenta, pero deliciosa.
-¿Tu ortografía?
–Sobreviviendo a la crítica mordaz a razón de mis letras en espejo, el desorden silábico y el trueque en las terminaciones.
– ¿La velocidad para escribir en la computadora y el celular?
-Fuera de los límites de tiempo establecidos.
-¿Cómo te va recordando domicilios, los nombres de las personas y memorizando información?
– ¡Pfffff!
-¿Diferenciando la derecha de la izquierda o leyendo mapas?
–Analfabeta.
-¿Las matemáticas?
-Terribles.
-¿Qué tal los idiomas extranjeros?
-¡Que vivan los monolingües!
-¿Ah pero qué tal en arte?
-Yo dibujo, bailo de todo un poco y cocino delicioso.
-Y yo canto, toco varios instrumentos y como de todo.
-¡Ja!
UN GIRO DE 360°
Y todo eso que no quieres sentir, lo sientes y todo lo que rechazas lo tienes más y más adentro, es inútil estarse preguntando el para qué, cómo y cuándo, no huyamos de lo inevitable porque se consume nuestro tiempo.
Tú a la derecha y la disléxica a la izquierda andarán juntos, juntos, juntos.

