Los trotamundos

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En la historia del fútbol han existido one club men’s que dejan su alma durante toda su carrera defendiendo el escudo del club de sus amores, mientras que otros jugadores cambian de equipo cada año y no sólo eso, viajan por todo el mundo como nómadas en cada país de los clubes en donde han militado.
La historia de este jugador fácilmente podría estar en las carteleras de cualquier cine del mundo. Lutz Pfannenstiel en su infancia empezó a destacar como portero, muy pronto debutaría en las inferiores de la selección alemana, aun siendo un adolescente el Bayern Múnich lo intentó contactar para ficharlo, él los rechazó porque quería romper con lo común y ser diferente a los demás. Tras rechazar a los bávaros con 19 años, su primera escala fue Malasia, el inicio de una aventura que lo llevó a jugar en 25 clubes de 13 países diferentes a lo largo de su extensa carrera, eso lo convirtió en el primer futbolista en jugar en los cinco continentes y en las 6 confederaciones que componen la FIFA. También tiene el récord de ser el futbolista profesional en jugar en más equipos diferentes, récord que sería superado por otro personaje.
Este portero alemán que ha jugado en 600 estadios diferentes a lo largo de su carrera, y en todos los lugares que ha jugado, vivió historias curiosas como estar cien días en una cárcel de Singapur, días que el propio jugador relata que fueron los peores de su vida. Lutz fue arrestado por supuestos amaños de partidos de los que nunca salió a la luz el verdadero culpable, esa fue su peor etapa, pasó de tener un programa de televisión y ser modelo de Armani a pasar más de tres meses en una lúgubre celda en Asia, pero esto no ha sido lo único malo que le ha pasado en su vida ya que tres veces fue dado clínicamente por muerto después de un duro choque en su paso por Inglaterra. En el Boxing Day de la temporada 2002/03 mientras Lutz defendía el arco del Bradford Park recibió un fuerte golpe en el pecho que le hizo caer inconsciente sobre el campo, afortunadamente la reanimación fue tan efectiva que logró que jugara de nuevo al fútbol. Se retiró en 2009 en el Ramblers de Namibia, aunque su historia no termina aquí.
Desde que se retiró fue entrenador de la selección cubana, de un club armenio, ojeador del Hoffenheim, aunque tiene un proyecto, el cual es organizar un partido en la Antártida. En 2009 fundó el Global United FC, un club que trata de concientizar a la población sobre la grave situación derivada del calentamiento global y el daño al medio ambiente, esta iniciativa es apoyada por varios futbolistas como Zinedine Zidane y Ronaldinho. Un portero que es perfecto para hacer una película basándose en su libro El portero imparable. Lo tiene todo para ser un éxito en la pantalla grande.
Del siguiente jugador del que hablaremos es un poco más breve su historia, pero no por eso es menos conocida, hablamos ni más ni menos que de Washington Sebastián El Loco Abreu, el jugador que ha participado en más clubes diferentes con un total de 29, incluso llegando a jugar varias veces en uno de ellos, casi 30 camisetas ha vestido El Loco Abreu por todas partes del mundo, pero aunque parezca imposible hay una camiseta que lleva en el corazón el jugador charrúa, sólo hay una camiseta a la que le es fiel y no es la camiseta del equipo de sus amores Nacional.
Es una remera hecha por él mismo que cada partido se la pone debajo de la camiseta de su club en turno, la mitad es la camiseta que usó su padre en la selección de Lavalleja, y del otro lado la camiseta que él portaba con el número 13, es tan fiel a ese número que incluso lo usó en el gorro de su boda, aunque esta camiseta no sólo tiene eso, también contiene una imagen de su familia, la bandera de Uruguay y el escudo Nacional cosido en el pecho, Abreu además de las 30 camisetas que ha portado en su carrera también es poseedor de 800 camisetas, sólo le es fiel a esa, la que él mismo cosió y por la que siempre dará todo.
Estos dos jugadores demuestran que jugar con muchas camisetas en diferentes lugares no significa no ser leal a esos colores o a ese escudo, demuestran romper los paradigmas y probar nuevos horizontes todo el tiempo, incluso rompiendo fronteras, volando de un continente a otro, al igual que protegiendo al medio ambiente y creando conciencia en la humanidad y ¿Por qué no? Ver jugar a Messi y a Cristiano en la Antártida, Lutz y Abreu lo pueden hacer posible.
Atentamente
Un aficionado cualquiera