Luka Modric, un mediocampista ejemplar
Después del excelente desempeño de la selección de futbol soccer croata en el Mundial Rusia 2018, la afición internacional quedó admirada por el papel realizado del subcampeón por dos motivos:
- su resistencia, diversas habilidades como equipo, entre ellas la velocidad y creatividad al elaborar jugadas, así como un trabajo colectivo disciplinado y solidario impresionantes, sobre todo porque jugaron más que otras selecciones, pues tuvieron que llegar a tiempos extras y penales en algunos partidos; en que los futbolistas estuvieron siempre motivados por dar una victoria a su país de unos cuatro millones de habitantes y otros tantos que viven fuera por consecuencia de la Guerra de los Balcanes;
- la relevante personalidad de su capitán: El Pájaro Balcánico, Luka Modric, quien juega para el Real Madrid desde hace más de cinco años. Su vida dentro y fuera de la cancha es un reconocimiento a la humildad, fortaleza, tenacidad, unión, sencillez, versatilidad, mente positiva y, a un tiempo, docilidad con que deja conducirse por entrenadores, como Zinedine Zidane (campeón con la selección francesa en el Mundial Francia 1998) y con el bosnio Zlatko Dalic. Eso que el croata ha aprendido de ellos lo transmite a sus compañeros de cancha desde hace años. Modric jugó para equipos de menor importancia, como el Tottenham, donde compartió espacio con Giovani Dos Santos.
La diaria dedicación de Luka Modric lo llevó a ganar el balón de Oro en Rusia 2018, títulos en la liga europea con el Real Madrid, lo cual lo deja satisfecho, especialmente por el título décimo. Recientemente fue elegido mejor jugador de la Champions, con lo cual rompió la hegemonía que habían tenido Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, quien hasta hace poco fue compañero de club de Modric. Si nada conociéramos del croata, por sus logros pensaríamos que se trata de un goleador nato, de un “cazagoles”, como llamamos en México, pero no; Luka Modric es considerado uno de los mejores mediocampistas que ha tenido la historia del futbol mundial. Él surte generosos y eficaces pases con una gran velocidad y potencia a los compañeros que requieren en el momento exacto, tiene la capacidad para correr y transformarse en lateral, así como en centro delantero en los instantes menos imaginados. De modo que pasa de asistir a compañeros, como todo mediocampista, a ser un goleador.
El Pájaro Balcánico sigue estas indicaciones de directores técnicos como los mencionados: Zinedine Zidane y Zlatko Dalic, entre otros. Modric hace magia en cada partido hasta agotarse y triunfar la mayoría de ocasiones. Como todo futbolista, también se lesiona y el Real Madrid lo resiente, pero el jugador se repone. Lo mismo ocurre con las derrotas en el futbol.
Luka expresa siempre que todo fracaso es un aprendizaje porque lo esencial es trabajar paso a paso, poco a poco, con gran paciencia y sabiduría mental y técnica en lo colectivo, con análisis de equipos rivales, siempre de la mano del director técnico y con estrega total de inicio a fin en cada partido sin minimizar a ningún equipo; odos los clubes son respetables y pueden generar sorpresas. Al preguntarle sobre la llamada selección mayor de México, reconoce el valor y trayectoria de personas como Rafa Márquez y Javier Hernández (Chicharito).
El jugador croata piensa primero en sus compañeros y después en él, es amable, educado y se esfuerza por conceder entrevistas en inglés y muchas en español, le agrada la vida familia sin demasiados lujos, así como practicar un poco de baloncesto en su tiempo libre, admira a Michael Jordan. Luka Modric se expresa con respeto de varios jugadores. Todo ello es su filosofía de vida aprendida en una niñez difícil, de muchas carencias y estancias en refugios por las guerras. Padeció bastante en esa etapa, pero Luka no se hace víctima ni hace alarde de ello; más bien, da la gran lección al mundo de que cada día es un nuevo comienzo para enfrentar obstáculos y madurar colocando en primer plano a los compañeros de trabajo y después a sí mismo.
Luka Modric cuanto más pequeño es al servir a los jugadores, más grande es como persona al trascender, para bien, su niñez difícil, al no preocuparle su estatura (1.72), ni su edad (33 años el próximo 9 de septiembre). Cada entrevista que concede y cada juego suyo son una metáfora de enseñanzas para superar retos que todos tenemos en nuestro día a día. Felicidades, Luka Modric, que siempre seas humilde, trabajador, generoso y amigo solidario: un mediocampista y goleador tenaz, un futbolista ejemplar.

