Martes con M de Mito: Invertir es para ricos
Con gran alegría veo como es que este mito poco a poco ha ido menguando dentro del inconsciente colectivo del mexicano, aun así, estamos en pañales en el aspecto de la inversión.
Desafortunadamente, como no tenemos una cultura del ahorro bien cimentada es que la gente no ahorra, ya que, al recibir su quincena, su salario, hace todo menos guardar un poco. Ya hemos visto hasta el cansancio que hagamos de nuestro ahorro un gasto y sólo así nos ayudaremos a invertir.
Si yo recibo 10 pesos, debo tener estipulado que 1 peso lo voy a gastar en mi ahorro, eso es inamovible, impostergable; entonces ya sé, que sólo cuento con 9 pesos para gastar en todo lo demás y pagar lo que se deba. Pero al no tener información suficiente, al no leer, al no educarse y dejarse llevar por toda esta faramalla de bombardeo publicitario capitalista donde el hombre ha dejado de ser hombre para convertirse en número o en el mejor de los casos en una marca, es que la persona en cuestión se siente vulnerable y con baja autoestima y cree que el único remedio a su mal es salir a comprar, a consumir, ¿qué? Lo que sea, no importa, con tal de satisfacer, por un instante esa necesidad y sentirse aliviado.
Y es aquí donde entramos en el círculo vicioso. Tener, ¡tener! y olvidarse del ser.
Ej. Si una persona gana 10 y un día lo promueven de puesto y gana ahora 20, seguirá gastando o encontrando nuevas formas de gastar esos 10 que antes no existían. Es decir, gastará ahora el doble, porque estará ganando el doble. Y si lo vuelven a promover y ahora gana 30, encontrará la forma de gastar esos 30 que ahora reciba.
En cambio, una persona educada, sabrá administrar esa situación. Si yo gano 10, de alguna forma ya me he acostumbrado a vivir con esos 10. Entonces si me promueven, y gano ahora 20, sabré seguir viviendo con esos 10, y destinar los otros 10 a proyectos financieros y de inversión que me ayuden en el futuro. O vamos, si lo desea, puede incluso vivir ahora con 15, y destinar los 5 restantes a la inversión.
Debemos quitar esa tonta idea de que invertiré en un plan cuando gane más, porque llegará el día en que gane más, pero no le va a alcanzar para invertir.
Debe hacerlo desde ahora, hacer un gasto y destinar eso poco al ahorro para la inversión.
Puede intentar en su banco, pregunta por los CETES, puede iniciar desde ¡100 pesos!
Y recuerde, no se emocione, ¡huya de los programas y planes que le ofrecen altos rendimientos y en poco tiempo! No se deje deslumbrar. Y tampoco destine a la inversión lo que ya tiene para otros gastos; es decir, nunca ponga el dinero para las colegiaturas de los niños, o para el pago de la hipoteca o de la mensualidad del auto en un plan de inversión. Recuerde que debe ser un guardadito destinado para ello.
La gente que sabe, nunca, nunca invierte su patrimonio; lo hace con dinero que le sobra y no le va a doler perderlo, y en el mejor de los casos, no lo hacen con su dinero, lo hacen con el dinero de otros.
¿Qué tipo de persona quiere ser usted, de las que sabe o de las que no sabe?

