Migración: Retos del siglo XXI

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El pasado 28 de febrero, la encargada de la política migratoria en México, la Secretaria  de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a través del instituto nacional de migración, asistió  al Instituto de política migratoria en Estados Unidos para comentar acerca de la ‘nueva’ política del gobierno en la materia.

La Secretaria, dijo entre otras cosas que la política del nuevo gobierno tiene y tendrá su fundamento en la protección de los derechos humanos. Cosa que resulta muy positiva de cara a lo que les sucede todos los días a los inmigrantes  centroamericanos que entran a nuestro país en su intentona por llegar a Estados Unidos (robos, secuestros, extorsiones, violanciones)
Habló sobre su preocupación por la potencial presión migratoria que se puede generar en los próximos 5 años que ella prevé que en este tiempo podríamos recibir alrededor de 700 mil inmigrantes centroamericanos al año de no cambiar la situación en los diversos países del triángulo del norte.
Se posicionó como política de gobierno en el entendido de que su administración y la del presidente se centrará en combatir las causas de la migración, sin concretar si se refería a la migración de mexicanos hacia Estados Unidos o a la de los centroamericanos. La primera está en sus manos, la segunda me parece que implicaría una cuestión de políticas de los diversos países centroamericanos que expulsan a sus connacionales por muy diversos motivos como lo son: la situación económica, la seguridad, la pobreza en general etc.
También comentó que le preocupaba y que había que analizar si hay organizaciones detrás de las caravanas migrantes que están llegando a nuestro país. Sugiriendo que se trata de organizaciones de la sociedad civil.
A esto último contestó una organización de la sociedad civil que le resultaba increíble y hasta inapropiado que la Secretaria pudiera hacer un comentario de este calado pues las organizaciones de la sociedad civil se han mantenido en la misma línea de protección de los inmigrantes y de sus derechos humanos.
The New York Times, el 2 de marzo publica un artículo en el que confirmaría que el gobierno mexicano está respondiendo a la solicitud de Estados Unidos de funcionar como parapeto de las caravanas migrantes atendiendo a una política de no confrotación para, y lo dice textualmente “no hacer enojar a Donald Trump”.
Independientemente de lo que pudieramos considerar respecto a que si México podrá acabar con las causas de la migración, si es verdad o no que son las organizaciones de la sociedad civil las que promueven las caravanas migrantes o de si México está haciendo lo que espera Estados Unidos en una intentona por no hacer enojar a Donald Trump, me queda claro que la migración como reto del siglo XXI no puede ser resuelto con la visión unívoca y aislada de un sólo país.
Los retos del siglo XXI tienen que pasar por una solución en conjunto, yo no entiendo una solución a la migración forzada sin el involucramiento de todos los actores involucrados.
Particularmente en México, el gobierno debiera comprender que sin la colaboración de las organizaciones de la sociedad civil, sin la colaboración de Estados Unidos, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala, no podrá sacar adelante este nuevo reto de una migración hacia México no solamente de paso sino permanente en todo caso.