Nahui Olin y el mes de septiembre

Views: 2189

Septiembre siempre es un mes que da muchas alegrías a los mexicanos. Es el mes de Patria en que conmemoramos a unos que no eran tan “Niños” ni fueron los únicos “Héroes” y en que nos convertimos en el único país que celebra el inicio y no la consumación de su independencia. La noche del “Grito” olvidamos nuestras diferencias y la convertimos en una verbena popular, dentro y fuera de las calles. Pero además, el festivo septiembre nos recuerda que ya casi es fin de año, comenzamos a relajarnos y a sentirnos con más ánimos.

Nahui Olin no tiene algún vínculo especial con septiembre. No nació ni murió un día de este mes. Pero su vida fue un dechado de optimismo y diversión, de pasión y emociones encontradas, de deseos y esperanzas, que me hacen imaginar que toda su existencia la vivió en el mes de septiembre. Cierto es que tuvo esa parte depresiva por haber sido un ser incomprendido, adelantado para su tiempo, provocador de la sociedad “decente”. No obstante su obra artística refleja un disfrute vital como no muchos artistas lo hicieron.

Me refiero especialmente a su pintura (hay que recordar que además escribió y dibujó, hizo grabados, caricaturas y performances, y modeló para que otros fotografiaran y pintaran su inmensa belleza), una pintura que refleja la vida cotidiana, el entretenimiento y el optimismo de la gente, ya sea en el campo o la plaza del pueblo; en un parque infantil, el teatro, una pulquería, el zoológico, un centro nocturno, la plaza de toros o de gallos; y en la gente: los novios que se cortejan, los niños que juegan, los adultos que pasean con sus familias o se entretienen al calor de las copas, los bailadores, las chicas que muestran sus encantos para el pincel y los que disfrutan las fiestas populares.

Llámenle a su pintura naíf, si lo desean, pero, como dice Tomás Zurián: “su lenguaje pictórico puede ser ingenuo, pero no intrascendente, primitivo pero no arcaico, vivencial pero no anecdótico, y rebasa con una mayor capacidad creativa las limitantes en que se circunscribe este estilo”. Pueden decir también que no tenía la técnica de otras y otros consagrados de su tiempo (primera mitad del siglo XX), pero sin duda su pintura es una mega explosión de colores que la acerca a la vanguardia de los fauvistas de principios del siglo XX.

Les presento fotos con sus pinturas para que las aprecien. Aún pueden visitar su exposición en el Munal (hasta el 9 de septiembre). E imaginen que todos sus personajes pictóricos viven optimistas en un mes de septiembre…