“No te puedo firmar algo si no lo hiciste”

Views: 1446

Una pequeña casa de dos recamarás siempre fue un lugar de constantes visitas y recuerdos maravillosos. Como va olvidar un pequeño niño el nombre de un tío que es incapaz de pronunciar. Como va olvidar un niño la primera niña de carne y hueso que ocupó la cuna de juguete de su hermana. Como va olvidar un niño la primera vez que ve a un bebé recién nacido. Uno jamás olvida, la memoria siempre se encarga de tus personas favoritas

            Un fin de semana, fin de la gran final Toluca vs Santos, yo no recuerdo por qué no hice ese viaje; pero me quedé contigo y tu familia. Fuimos a hacer las compras semanales, ¿será ese el indicio que nos dejaba la vida? Una semana sin clases, sólo Xbox y entrenamientos de fútbol en casa de la abuela. Fue el inicio del declive del alma más hermosa que he conocido.

            Vienen para acá tus tíos P… y A… Primer dieciséis de septiembre que no admiraba los fuegos artificiales, primera semana en que me ausenté de la escuela, el primer 6. y algo motivo de faltas. Desde ese momento abriste tu casa para dos de los tres. Agregaste un paquete de yogurt bebibles por el resto de la semana. Dejé de hacer muchas cosas que me gustaban por esas fechas y empecé otras por obligación.

¾Yo no te puedo firmar si no haces las cosas.¾

¾Pero…¾

¾No has leído nada en este mes.¾

“Nadie lee para esa clase, ¿por qué tendría que hacerlo yo?” Se cuestiona un adolescente ante los señalamientos. Lamento mi rebeldía, pero cómo confrontar los cambios de la vida tan rápidos y cortos, sin enojarse y mirar lo positivo. “Te vas a comprar otro pantalón cómo puedes ir así”. Habitar un hogar no hogar es complicado, pero con el paso de los años valoras todo lo que han hecho por ti.

Por los regaños de la tía A.S. toma un libro del consultorio de su padre. La muerte… Todos nos dejamos seducir por una temática desconocida y que siempre asecha. Ese fue el primer libro que le sedujo con su título, generando esa extrañeza, ese excedente de sentido que tiene toda la literatura.

Irse es también regresar y al llegar a la ciudad de las flores, no hay idea que pase primero por mi mente que ir a verlos. Te agradezco el amor, la paciencia y la comprensión para mí y mis hermanos. Nuestro pacto y gusto por los libros siempre estará detrás de ese Quijote. Uno no sabe cuando va hacia su verdadero camino, pero cuando yo retrocedo pienso en ti como mi primera guía.