Poemas…
Sonidos
a Mirna
Uno
Suena el martillo,
en agrietados labios
de un piano sin voz,
partitura de lunas
y soles negros.
Busco tu sombra en las líneas
y tu beso no recuerda el brillo,
donde se ha roto el hilo
que sostiene las estrellas;
y nos volvemos humo.
Dos
Cierro los oídos ignorando el caos
que produce la lumbre
en los labios que preguntan
sobre el punto que ya no existe
en la palma de las manos.
Busco mis pies y no me hallo,
ni siquiera estoy volando;
sólo siento
el taciturno martilleo del silencio
que fractura la noche.
Capullos
I
Suenan en mis manos
tus pezones
los dedos beben
perfume de gacela,
vino de labios desnudos;
en el horno de tus caderas
se disuelve el falo
II
Corren en mi cuello,
en el tronco tieso de la vida,
son:
besos cautivos de mi lengua.
III
Nadas,
te deslizas en mis manos,
en el río de mi cuerpo;
flotas
entre mis muslos,
saltas extasiada
en la fuente de mis labios.
Hojas
I
Imagen extraña es tu palabra;
llaga que ríe en el ocaso de la cruz,
en la soledad del pecador;
en la tumba que es mi boca
cuando las garras del recuerdo
se arrastran
en las líneas de mi abdomen.
II
… y te deslizas,
tus senos revolotean
mis muslos
y mis gritos
empujan la nada
y los pétalos
de mis dedos
sangran tu rostro
y no te veo
no te alcanzo.
Mis labios escurren hojas muertas.

