PRESENTÓ CARMEN SÁNCHEZ INICIATIVA PARA RECONOCER VIOLENCIA QUÍMICA
En el marco de la presentación de una iniciativa ante el Congreso del Estado de México, Carmen Sánchez, sobreviviente de un intento de feminicidio, pidió reconocer la violencia química como una de las formas más graves de violencia contra las mujeres, incorporándola en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y en el Código Penal estatal.
Subrayó que esta lucha se ha sostenido de manera colectiva desde 2018, año en que comenzó a visibilizar junto con Esmeralda Millán (Puebla), Leslie Moreno (Hidalgo) y Ana Saldaña (Ciudad de México) los casos de mujeres que sobrevivieron a intentos de feminicidio.
“Hoy regreso con la esperanza de que esta forma de violencia sea reconocida como una violencia genocida contra las mujeres”, expresó.
Actualmente, la Fundación que integra Carmen acompaña a 19 mujeres sobrevivientes en distintas partes del país. “Las acompañamos en todas las regiones. No son las únicas mujeres, pero muchas más han logrado tejer sus redes de apoyo y seguir luchando desde otros espacios”, explicó.
Respecto a la situación en el Estado de México, señaló que es una de las entidades con mayor número de casos, aunque no existe un registro formal. “En Ixtapaluca contabilizamos tres casos; en Chalco, dos; en Toluca, otros dos; en Naucalpan está Marta Ávila; en Chimalhuacán, Areli. Este estado es de los que tienen más sobrevivientes”, mencionó.
Para Carmen, el problema no es la invisibilización, sino la falta de voluntad política. “Desde 2018 hemos visibilizado y denunciado esta violencia. El problema es que se ha minimizado: se cree que porque sobrevivimos ya es suficiente, pero no lo es cuando no tenemos una vida digna. No tenemos trabajo, ni acceso a salud gratuita, ni reconocimiento como víctimas por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas”, afirmó.
La activista explicó que la propuesta legislativa incluye agravantes en las sanciones penales, buscando que las agresiones sean castigadas con penas similares a las más altas en casos de tentativa de homicidio.
“En mi caso, la sentencia fue de 46 años y 8 meses. Queremos que esa sea la pena mínima para quienes intenten asesinar a una mujer”, indicó.
Sobre el proceso de búsqueda de justicia, Carmen relató que sigue siendo largo y revictimizante, debido a la falta de sensibilidad y capacitación con perspectiva de género en las instituciones. “Ha sido muy difícil. Apenas detuvieron a uno de los agresores de una de las mujeres que acompañamos, pese a que ella denunció desde el primer momento. El caso se consideró solo como violencia familiar o lesiones. Falta un enfoque diferencial y voluntad de las fiscalías para dar cumplimiento a las órdenes de aprehensión”, denunció.
Carmen insistió en la necesidad de fortalecer las carpetas de investigación, capacitar a los funcionarios y garantizar una atención digna y efectiva a las sobrevivientes. “Por eso estamos solicitando recursos legales y protocolos con perspectiva de género. En mi caso, logramos una sentencia ejemplar en 2023 contra Efrén García Ramírez, el hombre que intentó asesinarme, pero aún falta mucho para que todas las mujeres puedan acceder a la misma justicia”, concluyó.
Sobre el caso de Carmen
En 2014 fue víctima de intento de feminicidio de parte de su pareja, al ser atacada con ácido y a pesar de las denuncias que puso respecto al caso, no tuvo resolución hasta mayo de 2023, fecha en la que fue sentenciado su agresor. Dicho hecho fue catalogado como una sentencia histórica en América Latina, dado que fue señalado como un intento de feminicidio y evitó ser reducido a un delito de lesiones.
