PRIMERA CENA
No detenerse en la palabra maldita
Que sigue parpadeando
Y que hoy no se cree, pero su recuerdo
Tiene un corazón como camino
Como ruta mínima como un racimo de dulce fragancia
Que no se puede fotografiar
Igual te irás
Recogiendo pedazos míos como miembros mutilados en otro
O en otros
Porque tu parque
Dentro del ornato, dentro del dentro
Asoma como quien toma la piel más buscada
De un viejo oeste tristísimo, pero con emoción
De colección
De culto
Inolvidable en la memoria perfecta porque no hay nada
que recordar.
Tampoco que olvidar
Para mirar o mirarte sin preguntas
Para no repetirse
Cuando solo lo nuevo respira
Con un felizmente que se queda en la nuca
En la mirada triste que nunca sacamos
Y que callamos
Para desenvolvernos
Y descubrir que el silencio,
Carísimo, por unidad, kilo, atado o puñado
Sale mañana hasta en la última tienda
Para la última cena
Que no es tampoco
a la carta.

