PROTESTAN ANTE LA FISCALÍA POR EL FEMINICIDIO DE DIANA BELÉN
Por Fátima Chávez
Activistas y rescatistas independientes se manifestaron frente a las instalaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para exigir justicia y transparencia en torno al feminicidio de Diana Belén, una joven protectora de animales que fue hallada sin vida tras denunciar constantes agresiones.
El colectivo reclama acceso inmediato a las cuatro carpetas de investigación interpuestas por Diana antes de su muerte, relacionadas con el envenenamiento y maltrato de siete caninos que ella había rescatado en el municipio de Tultitlán.
Según la activista Zyanya Polastri, Diana vivió un calvario en el que sus vecinos asesinaron a sus perros «uno por uno», siendo la última una perrita llamada «Chiquina», hecho que la motivó a buscar ayuda a los diversos colectivos.
«La tragedia de Diana Belén estuvo marcada por una serie de omisiones institucionales; a pesar de haber denunciado el acoso, las amenazas y el maltrato físico y verbal que sufría tanto por parte de sus vecinos como de su pareja sentimental, las autoridades no habrían actuado a tiempo» mencionó la activista.
Zyanya Polastri, aseguró que su desaparición fue reportada, activando una ficha de búsqueda tras perderse contacto con ella en la zona de Tultitlán.
Agregó que lamentablemente, días después, su cuerpo fue localizado con huellas de violencia, lo que derivó en la detención de su pareja; sin embargo, la activista sostuvo que el entorno vecinal es una pieza clave no investigada.
Asimismo, las activistas y rescatistas de animales, denunciaron que Diana no solo era agredida físicamente, sino que incluso fue drogada para ser violentada, situación que ella intentó evadir planeando la venta de un terreno para mudarse a un sitio seguro con sus perros.
Actualmente, el movimiento «Justicia para Diana Belén» exige que la FGJEM determine si hubo negligencia por parte de los funcionarios que recibieron las denuncias iniciales por maltrato animal, las cuales consideran el antecedente directo del feminicidio.
Mientras las investigaciones continúan bajo una fuerte presión social, los últimos dos perros que Diana logró proteger, Kira y Mora, se encuentran bajo el resguardo de rescatistas en busca de un hogar adoptivo, permaneciendo como el último legado de una mujer que perdió la vida intentando salvar la de sus animales.

