¿Qué puedo hacer?
¿Qué puedo hacer por ti corazón de
piedra?
Cada día duelen más las ausencias,
quedan congelados los días, las
horas sordas
que deshacen los sentimientos
y ausentan los silencios.
Se rompen como tajos de árboles
inertes, los sueños de las tardes
solitarias…
¡Ay, qué dolor! Si tú supieras, cómo
los ojos cierran las historias.
¿No has notado que la noche se endurece?
Que son más negros y grises
los días.
Se ha perdido la esencia en los
colores…
El abismo es un hálito de vida…
Esperanza de sentir correr la sangre
en los cuerpos sin vida, hechos trizas…
¿Qué sentido tendrán los manantiales
donde corren las aguas cristalinas?
Ah, qué sentido tendrá sentirse vivo
con las manos congeladas y vacías,
qué sentido tendrán las emociones
cuando ya nada ha quedado de la
Vida.

