Quizá después
Quizá después
de que los brazos
se crucen sobre el
cuerpo
que el corazón se
detenga poco a poco
y se quede en
silencio
Como un reloj
descompuesto…
Quizá después
que ya no duelan
los recuerdos
y te encuentres
en el regazo de
las horas detenidas
por el absurdo
pasaje de los sueños
que no alcanzaron
el paso de la vida.
Quizá después
el recuerdo del tango
que bailabas
te haga sonreír
en el camino
entre el frondoso
bosque donde siempre
se encaminaron tus pasos
y destino.
Quizá después de que
enciendan las brasas
que te queman
y las sientas tibias
y crispantes sobre ese
cuerpo ahora tan distante
como un montón de huesos
germinando y abrazando
otra vida, un sendero
que te lleva a sentir
un gran descanso
en las grandes hojas
del otoño
que los pies descalzos
van pisando
y te despierta al
sentir nuevos sentidos.
Quizá después
hayas olvidado
ese fluir de vida donde
todo fue dolor
y sobresalto.
Quizá después
despiertes en otro
espacio y tiempo
y al fin tus ojos, tus
labios, tu cuerpo
van tomando formas
al paisaje infinito
de otros tantos
destinos sincronizados
para ti
en un mundo
que abre al
fin los brazos
y olvides
quizá después…

