REINVENTANDO NUESTRO CARÁCTER
Reinventar significa: volver a inventar o diseñar algo nuevamente y el sentido real es buscar todas aquellas cosas que impacten tu Mente, tu Cuerpo y tu Espíritu y cuando es necesario con toda honestidad, re diseñar el modelo existente.
Mire usted, ciertos asuntos en el ejercicio diario de la vida, parecen no funcionar adecuadamente y esto lo notamos cuando al realizar tal o cual cosa necesitamos duplicar el esfuerzo que normalmente ejercitaríamos o cuando en más de una ocasión, tenemos que disculparnos, pedir perdón o retractarnos por lo que estamos realizando.
Sea mucho pedir o más bien necesario, cada cierto tiempo es conveniente hacer un alto en el camino y evaluar el estado de nuestra vida.
Llegamos a sentirnos cansados y decepcionados por nuestro actuar o por las tantas veces que las cosas resultan contrarias o diferentes al plan original; cuando sin pensarlo la boca y los pensamientos no se coordinan y actúan en forma contraria a lo que inicialmente pensamos o teníamos planteado.
Perder el control de nuestras acciones, explotar constantemente, actuar impulsivamente y en ocasiones inclusive decir cosas hirientes contra las personas alrededor de nosotros ya sin percatarnos que lo hacemos, estos son tan solo algunos de los síntomas o las señales que nos alertan acerca de que es el momento correcto para detenernos y revisar lo que esta sucediendo, ¿qué es lo que esta causando tal descontrol en nuestro actuar y más aún, en nuestro estado general de vida?
Una vida en equilibrio, una mente libre de stress y un corazón lleno de amor, tres temas o más bien ingredientes que nunca deben faltar en nuestra vida, la ausencia de cualquiera de estos tres, provocará descontrol y ausencia de paz en el entorno de la vida que vivimos.
En realidad, no es una receta mágica la que debemos buscar, sino más bien, encontrar “la causa raíz de nuestros males”.
En este punto creo importante repasar lo que mencionamos al inicio, no debemos perder de vista todas aquellas cosas o aquellos asuntos que impacten nuestra Mente, Cuerpo y Espíritu ya que, en un estado integral de vida, no podemos prescindir de alguno de estos tres.
El carácter es lo que te distingue del resto. Nuestro carácter determinará nuestras metas y objetivos de vida y cada uno de nosotros tiene la capacidad y el potencial para desarrollar y fortalecer su carácter.
El carácter es una marca personal y conlleva valores tales como: honestidad, integridad, confiabilidad, diligencia, lealtad, compasión, sinceridad, atención, determinación, confianza, etc. Todos estos rasgos y mucho más, resumen el carácter de cada uno.
Nuestro carácter define quiénes somos y en qué nos convertiremos. Si bien el carácter tiene mucho que ver con los rasgos morales y éticos que hacen a una persona, en realidad se refiere a las cualidades únicas que se incorporan en la vida de un individuo, que establecen su reacción a pesar de sus circunstancias.
John Lubbock decía que: “Tu carácter será lo que tú mismo elijas hacer de él.”
Billy Graham por su parte dijo: “Cuando se pierde la riqueza, no se pierde nada; cuando se pierde la salud, algo se pierde; cuando se pierde el carácter, todo está perdido.”
Cuando perdemos el control de nuestras emociones, dejamos al aire el carácter que determina nuestras acciones; quiénes debemos ser.
El rey Salomón compara a quien no puede controlarse o controlar su carácter y reacciones con una «ciudad cuyos muros se derrumban»
La inestabilidad de tu vida poco a poco te derrota y te hace ceder derrumbando los principios que te formaron. Una persona con un temperamento fuerte e inestable generalmente está en desacuerdo con los que lo rodean, se ofende fácilmente y explota de ira hasta por el más mínimo detalle.
El amor cubre multitud de pecados. Una persona que mantiene la calma y la tranquilidad es más rápida a la hora de perdonar y es más fácil que logre vivir en paz con los demás.
Una vida en equilibrio, una mente libre de stress y un corazón lleno de amor, tres ingredientes que nunca deben faltar en nuestra vida.
No permitamos que la ausencia de paz gobierne nuestro carácter, detengamos un poco nuestro camino y resolvamos que es lo que afecta la tranquilidad de nuestra vida, busquemos la paz y permitamos que Dios de equilibrio y amor a nuestro corazón.
Lo que provoca paz en nosotros, descanso y tranquilidad y sobre todo una vida llena de amor y verdad.

