Si volviera a nacer me gustaría jugar otra vez en Toluca: Florentino López

Views: 2251

Florentino López LópezSan Flor, fue custodio de la portería del Deportivo Toluca durante diez años y medio, en los cuales obtuvo dos títulos de Liga, los primeros para el equipo en las temporadas 1966-67 y 1967-68.

Hay que hacer notar que fue un portero longevo, porque ya jugaba en México en la Segunda División con el Irapuato, lo hizo en el juego en que los freseros empataron a tres goles con el Toluca y se dio con ello el ascenso a la Primera División del Deportivo en el año 1953.

Hace poco, en el año 2016, estuvo en Toluca, volvió a regresar el 12 de febrero del 2017, en ocasión del centenario del Deportivo Toluca. En esa segunda visita reciente lo entrevisté y esto fue lo que me dijo para el libro Toluca con y por su gente, tomo uno, contnuación de Toluca 200, historias de familia:

Uno de los mejores porteros, sino es que el mejor que ha tenido el Toluca, platíqueme ¿Cómo llega al equipo?

Fue un poco especial. Me fui a jugar a España después de terminar con el Irapuato, que lo habíamos subido a Primera, el equipo que se había interesado por mí desde antes, era el Valencia; mi mujer es valenciana además.

Me firmó el Valencia, por tres años, tuve la mala suerte que a los cuatro meses de eso, viene el sorteo del Servicio Militar, entonces en España era obligatorio, ahora ya no tanto, tuve la mala suerte que me tocó fuera de lo que es la Península, si te tocaba en África, en las Islas Canarias o en las Islas Baleares, no te lo podía arreglar ni Francisco Franco, y eso que el ministro de Gobernación era muy aficionado al futbol.

Me tuve que ir a hacer el Servicio Militar,  fueron 16 meses y todo lo que tenía ganando en Valencia, se me fue para abajo, claro que te vas de un equipo 16 meses, tienen que fichar a alguien más, fue cuando llegó Goyo, quien se hizo titular.  Cuando regresé, tenía dos años pendientes con el Valencia, me dijeron te vamos a dar la oportunidad, porque te lo mereces y al final no surgió nada.

Dije, de suplente no, por lo corta que es la carrera del futbolista y estar de suplente y sobre todo de portero, que es el que menos oportunidades tiene, porque un jugador que es bueno y juega media cancha en un estadio, lo puedes cambiar de puesto, dije qué faena.

Entonces el Valencia se portó muy bien, me regaló la carta de libertad y negóciala donde quieras, estando en Madrid arreglando los papeles y el viaje a México, porque me habló mi hermano y me dijo, está el Toluca aquí, que el dueño es español y socio de la Cervecería Modelo, de la Coronita, y son florenses, don Pablo Diez y don Nemesio Diez, que es el padre de Valentín.

Total que dije si me tengo que ir, pues me voy, ahí toda la suerte que no había tenido antes, me llegó, no hace falta ser un buen profesional, sino que tengas suerte y tuve la suerte de que estaba de entrenador, iban a contratar a Fernando García El Gavilán, un ex jugador de la selección española de la época de Isidro Lángara.

Nada más llegar, me dijo mañana vas a jugar, llevo aquí diez días o doce y es una altura que tiene Toluca de 2,650 metros, que ya lo sabes, 400 más que la capital, dije es que no tengo condición, siento que me ahogo, era lógico, del nivel del mar en Valencia a esa altura, era horrible.

Pero dije, si me da la oportunidad ya no me puede pasar lo que me pasó en España. Tuve la suerte que me fue muy bien, me hice con un puesto en el Toluca, después con el tiempo dos o tres entrenadores, llegó Nacho Trelles, quien fue con el que ganamos el primer campeonato de liga que obtenía el Toluca en su historia.

Al año siguiente lo volvimos a ganar y ganamos el torneo de Copa y quedamos segundo lugar en el campeonato de América que era Libertadores de América y jugamos la final contra el Estudiantes de la Plata.

Eso nos dio una publicidad enorme, porque además Estudiantes de la Plata había ganado dos o tres champions, como se dice ahora la Libertadores y aparte había ganado a equipos europeos grandes.

Quedamos subcampeones de esa copa y habíamos ganado con unos equipazos impresionantes, primero la zona de Estados Unidos, porque estaba dividido por zonas, fuimos campeones de la Concacaf y automáticamente entramos para la Libertadores de América.

El único equipo que nos ganó fue Estudiantes de la Plata en el tercer partido, en Montevideo, porque el segundo partido que nos tocó aquí, cometimos el error, no quiero echarle la culpa a nadie, de cambiar nuestro estadio para el Estadio Azteca para llevar más gente.

Nos ganaron 1-2 en el Azteca, fuimos allá y nos decían, mexicanitos, les vamos a meter 8, ya ve como son los argentinos y les ganamos 1-2 allí, pero tuvimos el tercer gol faltando un minuto del tiempo extra, el tercer gol lo falló Albino Morales, él lo sintió más que nosotros, porque hubiéramos sido campeones en ese momento, nos poníamos 1-3 en el último minuto del partido.

Fuimos a Montevideo, ahí nos ganaron 3 a 0, entonces a raíz de eso fue cuando después ganamos la copa de Norte de América, siempre la ganamos nosotros; ganamos la Copa México un par de años seguidos y ya fue cuando cambiaron de entrenador.

Cuando llegué al equipo venía de un Real Madrid que se dice pronto, cuando Alfredo Di Stefano, Ferenc Puskas, Francisco Gento, que tenía un equipazo y ganaba las copas de Europa, cinco seguidas ganó.

Como me trató la gente aquí, tuve la suerte que empecé muy bien, eso es importante, porque la gente te coge confianza, tienes un error y te lo perdona, mi época más feliz en el futbol, y si volviera a nacer, la repetiría, sería en el Toluca.

¿Qué sintió cuando le dijeron, va al Toluca?

Nada. Don Nemesio habló con mi hermano mayor en México, dijo habla con tu hermano para que lo convenzas y se venga cedido el primer año y después vemos qué hacemos.

Habló, le dijo mi hermano y el pago, el Madrid me dio la carta para que yo la negociara, lo hizo don Santiago Bernabéu.

Llegué, estaba de portero Pedro Elizondo y había otro más, después Roberto Silva llegó, quien era el suplente mío, empecé muy bien, tuve la suerte y ganamos bastantes campeonatos.

Yo recuerdo que solamente faltó un partido, por lesión.

Me rompieron esto y el pómulo (se señala el arco cigomático del ojo derecho), me recuperé en 15 días que era rarísimo, pero teníamos un médico que era Victorio de la Fuente, quien era un fenómeno, había estudiado en Estados Unidos y era un especialista en curar a deportistas.

Me hizo una plasta por aquí y a los 15 días pude jugar, tenía una férula, pero me dijo el árbitro que me la tenía que quitar, entonces me pusieron una especie de yeso que no se notara, era venda y pude jugar; no tenía que jugar así nunca.

No quería darle la oportunidad a nadie, porque no sabes quién te va a quitar el puesto, es la verdad, el que menos esperas te quita el puesto y te quedas a dos aguas.

¿No reclamó Pedro Elizondo?

No, Pedro Elizondo me llevaba bien con él, pero decía no me puedo ir de aquí, porque tú no dejas jugar ni un minuto, quiere jugar todo y no me acuerdo los partidos que jugué seguidos, eran seis o siete años seguidos sin perder un solo partido.

Ni amistosos, ni de copa, ni de liga, ni la Libertadores.

En ese entonces no se utilizaban guantes.

No. Los empecé a usar en el Toluca, se usaban de lana cuando llovía, como los balones los pintaban con esa pintura plástica se resbalaba mucho, entonces de lana servía para eso.

Después salió como al año o dos años, salieron los guantes y me los compré enseguida, porque ésos sí no importa que el balón estuviera pintado.

¿Cuántas fracturas en los dedos?

Esta nada más, me la sacaron de un golpe, ahora con el tiempo y el tobillo que tuve varios esguinces, tuve una racha buenísima de no sé cuántos partidos y después tuve una racha que me lesionaba hasta con el vuelo de una mosca.

Es que así pasa, lo que no te ha pasado en ocho años, después te pasa en un entrenamiento.

Ese uniforme, ¿por qué manga corta?

La manga corta la usaba cuando hacía calor, porque hacía frío aquí en Toluca, entonces nada más porque sentía que las otras mangas como sudas mucho cuando estás jugando se te quedaba pegado el brazo.

Entonces a la hora se estirar el brazo sentías que te retenía un poco, no se nota casi.

Llegaba a una jugada por un centímetro a la mejor, entonces dijeron manga corta y casi siempre jugaba así.

¿Ese estilo sobrio era propio o lo aprendió de alguien?

Siempre fui así como portero, no era muy espectacular a la mejor y eso porque iba a lo que me facilitaba el coger la pelota, lo más fácil posible. No salir volando, sueltas el balón, te lo metes y después una palomita.

Que la sabía hacer, sí, pero intentaba siempre dar el menor espectáculo posible, porque eso es lo que traen los errores, cuidaba no tener errores graves y creo que lo conseguí en el Toluca.

Me metieron goles, había uno por debajo de las piernas, pero nada más me acordé yo.

¿Quién era de los delanteros rivales el que tiraba más duro o fuerte?

El que más me llamó la atención, había uno Mateo de la Tijera quien jugó en el Toluca ; Amaury Epaminondas, quien me metió un golazo cuando estaba en el Oro de Guadalajara, ese jugador era un fenómeno, podría haber jugado en la selección de Brasil, era un jugadorazo, me caía muy bien.

Después un jugador que era impresionante y que podía haber jugado en equipos mucho más conocidos que en Toluca, Claudio Lostanau quien tenía una clase excepcional.

Lostanau era un poco irregular, había partidos que no se le veía, pero cuando salía, bajaba la pelota, tenía muy buen equipo.

Albino Morales era un jugadorazo cuando se inspiraba, hacía unas jugadas increíbles. Manuel Cerda Canela tenía una velocidad impresionante.

Vicente Pereda no digamos, ha sido el mejor delantero de la historia del Toluca, el que más goles ha metido.

Después teníamos una defensa buenísima, con Chucho García quien era lateral, estaba del lado izquierdo Pedro Bucky Romero, de centrales tenía a Carlos Zavala y al otro el brasileño Mauro Ramos.

Sostengo que entre usted y Mauro Ramos, no necesitaba el Toluca más defensas.

Nos entendíamos de maravilla.

Cubrían toda el área.

Le hablaba y el tío lo hacía al pie de la letra y él, cuando me cedía algún balón, como en aquella época lo podías coger y ahora tienes que despejarlo y si no te pitan falta dentro del área.

Era un fenómeno el tío, Amaury, Pereda, tuvimos un equipo buenísimo.

¿Juan Dosal?

Juan Dosal, el maestrito.

Albino Morales era de repente había días que salía así, no tocaba el balón, pero estaba contento, me acuerdo de todos, del Fumanchú Tomás Reynoso, era impresionante.

Falta Carlos Lara el famoso Charro.

El centro delantero argentino, quien también dio mucho rendimiento en el Toluca.

En aquella época todos rendíamos bien, por eso ganamos dos campeonatos seguidos.

Llega el primer título, es el primer título del equipo y supongo que para usted también ¿qué siente?

Es difícil de explicar, cuando me levantaron en hombros me llevaron hasta mi casa, me dejaron hasta desnudo, me quitaron hasta los calzoncillos, cortaron el jersey con tijeras.

Ahora no puede uno igualar el momento, sobre todo la primera liga que nos tocó jugar en Zamora, que nos estaban esperando en la carretera de Salamanca a Irapuato, un montón de coches, tocando el claxon.

Es una cosa que la sientes dentro, no puedes ni respirar, te ahogas y dices hay que seguir con esto.

Después cuando vino la segunda, dijimos vamos por la tercera liga, ahí sin ánimo de criticar a nadie, cuando un equipo, que le pasa al Madrid, al Barcelona, a los equipos alemanes, ingleses, todos, ganar dos campeonatos seguidos, sabes que todos los equipos van a ganarle al Toluca en ese caso.

No nos reforzamos un poquito, nos tuvimos que haber reforzado con un par jugadores, que es lo que hacen todos los equipos grandes, porque no es lo mismo, hay jugadores que a la mejor durante tres años no pueden tener el mismo rendimiento, muy poco.

Se lo estoy contando a mis nietos ahora y me dan ganas de llorar cuando se los cuento y va a venir uno de los nietos aquí, el que está en Cancún, para mí si volviera a nacer, volvería a ser futbolista y me gustaría volver a jugar en el Toluca otra vez.

¿Por qué sale del Toluca?

Hubo un problema, una tontería, tuve una discusión con Javier Maawad, tuve un encontronazo con él y de repente un día me sienta, me acuerdo que jugábamos en el Olímpico de México contra la Universidad.

De repente Nacho Trelles que siempre me gustaría verlo ahora que tiene 100 años. De repente da la alineación y me manda a la banca, querrá ver cómo funciona el otro portero, a la mejor me lo merecía, no sé.

Fue un problema que casi, casi lo obligaron a que me sentara, era un profesional, no tomaba una copa, siempre vivía para el futbol, no me perdía entrenamientos, lo que dijiste, jugué una racha de no sé cuántos años.

Estoy hablando de cerca de 400 partidos.

Se sale del Toluca y ya no se va a ningún equipo.

Cuando salí de Toluca dije ¿qué hago?, es que tenía 37 años.

La última lesión, que me rompieron el brazo izquierdo de una patada, tardé mucho en recuperarme y veía que ya no era el de antes, me sentía mal que la gente dijera ya estás viejo, hay gente que te lo grita.

Dije, vamos a hacer una cosa, me voy a retirar y me fui a la capital y me metí en un negocio con mis hermanos que ya había metido dinero, de transportes internacionales.

Me ofreció la Universidad jugar, pero dije, en la Universidad quiero esto, porque en la capital era muy difícil jugar también, sobre todo en el Olímpico que está la gente lejos, pero te gritan mucho.

Al final no me arriesgué con ninguno, lo que no quería era que me dijeran viejo, arrastrarme.

El día en que vino Pelé y se retrató con él.

¿Cómo es que compró esos camiones urbanos?

Porque conocí a uno de los del sindicato, esto de los camiones urbanos, llegué a tener dos, tenía un restaurante en la calle de Juan Aldama casi esquina con Hidalgo, aquí, en Toluca. Se llamaba Peña Florentino, ocupaba cinco o seis locales que ahora tienen comercios dedicados a la belleza personal.

Dice, normalmente no admitimos extranjeros, pero tú ya no eres extranjero, eres toluqueño, además eres un tío serio, conocido y entonces me facilitó todo, quería vender un autobús de esos, entonces compré dos.

Aparte me dieron muy buen resultado, me fui y los vendí, le dije, me voy a ir a España, porque casi la familia me está obligando y quiero estar allí para el negocio de mi hermano, ayudarlo.

Era un trabajo, además que tuve que viajar más que cuando jugaba al futbol, tenía que ir a puertos de mar y te tirabas 10, 12 horas viendo piezas de 200 toneladas, era el que manejaba todo eso.

Mi hermano era el financiero, el otro hermano pequeño, el que conseguía a los clientes y yo el que me encargaba de todo lo demás, lo más difícil.

¿Cómo surgió lo del restaurante?

De repente un día hablando con una persona, me dijo oye por qué no pones un restaurante con el nombre que tienes, estaba todavía jugando, la verdad que me fue muy bien; por qué no pones un restaurante de comida española que aquí casi no hay en Toluca.

Fui al Club España de México a hablar con El Quijote que era un restaurante que tenían ahí, me dijo, oye Florentino llevo años trabajando aquí y tengo ganas de cambiar de aires, el cocinero que era buenísimo; tú fuiste a comer alguna vez, se comía bien.

Dije, pero no me vas a dejar entremeses, si te tienes que ir a vivir a Toluca, dijo tú no te preocupes, yo te prometo y sí, funcionó de maravilla.

¿Por qué Peña Florentino?

Por la Peña que tenía en la esquina del estadio, eran peñas porque todavía no existía en México, en España hay un montón de peñas, y las peñas la mayoría ahora son para los equipos.

En aquella época en México, era para muchos jugadores, entonces dije, creo que esto es ideal y además la hice de niños, que eran como 500, que les regalé uniforme a todos, eran los que más se animaban.

En Toluca a veces la gente era un poco fría, en ciertos casos que nos hacía falta el empuje del público nos fallaba a veces,  pero en general ha sido buenísimo.

De ahí vino lo de la Peña Florentino. Me fue muy bien.

Ahora que lo invitan a los 100 años ¿cómo reaccionó?

Una maravilla, porque no tengo palabras con qué decir que me hayan invitado a esto, no tengo palabras.

Es algo mucho más fuerte que la propia salud, que se acuerden de ti en un momento de éstos, además había salido un poco mal del equipo; no era por culpa mía, no es presunción, no le echo la culpa a nadie, pero tuve que dejar al equipo y después venía muchos domingos a los partidos.

Después don Nemesio me invita a comer en su casa a México, no soy rencoroso, nunca, dije bueno ya pasó, vamos a seguir adelante y a ver qué hacemos.

De ahí vino lo del restaurante.

¿Qué siente un día antes de estar en el estadio, donde vivió grandes partidos?

Mi vida deportiva tiene dos etapas, la primera que me fue muy bien algunos años, con el Madrid no conseguí lo que quería, eso me tocó mucho y con el Toluca conseguí todo lo que quería, en una carrera como es la del futbol.

Fueron cerca de diez años y medio, me dio pena además irme por la puerta de atrás, se puede decir, lo lógico es que me hubieran hecho un partido de despedida, no por el dinero, simplemente y ahora es lo que estoy consiguiendo.

La otra vez que vine me recibieron de maravilla, cuando vinimos en el 93, que nos trataron de maravilla también, ves a todos tus compañeros.

Ahora estoy deseando mañana ir, el otro día me dio un ataque de tensión alta, que me llegó a 120 y sigue en la mínima, dije al doctor, cúrame con lo que sea, me das unas pastillas y me voy.

Es que allá está muy alto Florentino, pues me voy, yo tengo ganas de ir, voy a ver gente que a la mejor ya no tengo oportunidad de volver a verla.

¿Dígame cómo era Nacho Trelles?

A mí me caía muy bien, era muy estudioso, para mí ha sido el entrenador mexicano más estudioso de todo, de cómo trataba a los jugadores.

De todos los intercambios de opiniones de toda la semana, hacía uno, y te iba nombrando, a ver Florentino qué piensas de esto, por qué nos ha pasado, a qué vino ese gol y tenías que decir la verdad, a la mejor tenías que hablar mal de un compañero, pero él también iba a hablar mal de mí, si yo era el que había cometido el error.

Eso era buenísimo, lo que hizo Nacho, consiguió un grupo impresionante y tengo ganas de verlo además, para mí hemos tenido buenos entrenadores en el Toluca.

Tuve a Miguel Muñoz en el Real Madrid, quien fue el que me subió al primer equipo.

Estaba en el Mestalla.

El Mestalla es el equipo de segunda del Valencia, de Mestalla pasé a Valencia; después del Valencia cuando me venía para México, me salió del Real Madrid y me mandaron al Plus Ultra que era filial.

Del filial me subió Miguel Muñoz al primer equipo, estaba muy difícil la cosa, habían traído a Rogelio Antonio Domínguez quien era muy buen portero el argentino, yo estaba de tercer portero, por eso me fui a México.

No tienes palabras para decir lo que puedes sentir en ese momento.

¿Cuántos años de casado?

Me casé en el 60, el 25 de julio cumplo el siguiente año de matrimonio, con cuatro hijos maravillosos que se han portado, tres hijas y un hijo y ahora tengo ocho nietos y son mi vida.

Me hubiera gustado traerlos aquí, están con estudios y colegio, nada más viene uno, el que está en Cancún, le gusta el futbol.

No doy nombres, porque no quiero dejar a nadie en el tintero. Lo principal, la mejor etapa de mi carrera deportiva ha sido con el Toluca.

He tenido compañeros increíbles, como amigos, como jugadores y como personas, si volviera a nacer, volvería a hacer lo mismo y trataría de colocarme en el Toluca nuevamente.

Si pudiera volver a los 18 años, que es imposible y estas invitaciones que me hacen, me hacen querer más al Toluca, porque la gente se merece que pueda estar viendo a sus ex jugadores o sus ex ídolos que hay muchos en el Toluca.

Creo que mis compañeros, seguro se deben sentir igual, nada más pensar mañana en reunirme con ellos, no sé lo que va a venir.

En mayo si puedo venir, vengo otra vez.

Hasta mayo se termina el estadio y se hace la inauguración oficial.

Vino mi hija el otro día al estadio es una maravilla, las fotos que sacó, qué preciosidad.

Dice mi hija que se quedó alucinada, vino con mi yerno quien venía a dar una vuelta por aquí y le dije, ir a ver al Toluca y preguntar quién está de directivo, si hay alguno conocido y si no, me traes muchos recuerdos y besos para todos de Florentino.

Así lo hicieron, que no los iban a dejar entrar, es que tenemos que hacer esto ahora, hay directivos que no han llegado todavía, es que soy la hija de Florentino, la más pequeña. A los cuatro los registré en Toluca.

O sea que desde aquí mando a todos los que fueron directivos del Toluca, a todos los periodistas que supieron tratarnos también y regañarnos cuando realmente uno no cumplía con su deber, que eso no quiere decir que el periodista no te quiera ver, sino que tiene que decir la verdad, no hay que engañar a la gente, sino te engañas tú solo.

Después a todos los directivos que he tenido, me acuerdo de todos y me da mucha pena los que ya no están con nosotros, espero que todos los que pasamos por esa época, podamos durar muchísimos años más. Dios lo quiera.

Le agradezco mucho la entrevista.

Al contrario, has sido para mí uno de los periodistas mejores con el que he tenido entrevistas, has sabido llegarle al jugador sin necesidad de otros factores.

Te felicito y Toluca que sepa que tienen un gran periodista que sabe mucho de futbol.