Sobre el perfil psicológico del entrenador especializado en Taekwondo. (Segunda Parte)

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Una consideración teórica es que antes de contextualizar en el perfil específico hay que valorar las variables de los deportistas o entrenos que influyen en los estilos de liderazgo de los entrenadores. Kuklinski (1990) incluye sexo, experiencia deportiva, etapa formativa versus atleta de elite, edad y grado de madurez. También señala las variables situacionales, incluyendo tareas dependientes, variables de tareas y cultura, características específicas de un grupo social. Ahora bien, respecto a las variables del entrenamiento incluye experiencia deportiva, edad e historial de resultados. Así es que para este autor el estilo de liderazgo adoptado por un entrenador debe comprender todas las variables que se mencionaron y además debe corresponder a la situación atlética para lograr un óptimo rendimiento y satisfacción del atleta o entreno.

Ahora bien, en cuanto al liderazgo en el entrenador de taekwondo me parece que hay varias cuestiones de las mencionadas por los autores que se pueden aplicar a este campo. Haré entonces una adaptación de la teoría ya descrita con base a mi experiencia y formación como entrenador deportivo. Lo primero que quiero destacar es que el liderazgo no es el único factor a considerar en un entrenador; sin embargo sí es uno de los más importantes. Más adelante mencionaré otras cuestiones de importancia a considerar. Otra situación trascendental antes de continuar es el señalar que los autores que he consultado basan su teoría en los deportes de conjunto. Sin embargo, me parece que aun cuando el taekwondo es catalogado como un deporte de contacto y de combate individual, desde mi punto de vista, en ninguno de sus ámbitos; ya sea el recreativo, formativo, o competitivo, se puede hablar de un deporte individual, pues sin duda los resultados del entreno o el deportista dependen de un equipo; incluyendo al entrenador, su equipo de apoyo y sus compañeros de clase o de competencia. Por lo que acabo de expresar me parece que es completamente aplicable y adaptable al taekwondo.

Entonces puedo concluir a este respecto del liderazgo del entrenador o profesor de taekwondo, ahí cabría otra discusión propia para otro trabajo, que la satisfacción elevada del entreno, objetivo del entrenador, está relacionada con un alto feedback positivo, gran calidad de entrenamiento, alta  cantidad y claridad de instrucción, pero con una baja conducta autocrática. Cabe señalar en este punto de la conducta autocrática que en un deporte como el taekwondo, que  además es un arte marcial, que no hay que confundir  a ésta con las jerarquías y el respeto que se trabajan en el taekwondo.  Sin duda también, una de las cuestiones fundamentales en este perfil tiene que ver con el conocimiento del atleta o entreno por parte del entrenador. Es muy importante también, y de manera especial en el taekwondo por tratarse de una disciplina que tiene mucha tela de donde cortar, considerar que la efectividad del entrenamiento está basado, en gran medida en las habilidades del entrenador para observar constantemente, analizar, evaluar y modificar su entrenamiento con la idea de satisfacer las necesidades de los deportistas, entrenos, alumnos, de acuerdo al aspecto en que esté enfocado el entrenador, incluso también las expectativas de su equipo de trabajo.

En este orden de ideas me gustaría apoyarme en las aportaciones de Fairs (1987) quien adoptó un modelo de investigación-acción para demostrar que la esencia del entrenamiento es un proceso, más que un conjunto predeterminado de conductas. Se trata de cinco pasos que incluyen observación, captación de información relevante, análisis de la misma y su utilización para formular nuevas direcciones y metas, así como la ejecución de un plan de acción y la repetición del ciclo. Aquí es donde hay que tomar en cuenta la formación del entrenador, pero también el elemento de la evaluación y autoevaluación de la eficacia del entrenador. También hay que decir que aún con polémica en cuanto al peso que tiene la formación intelectual versus la experiencia y observación del entrenador de elite empírico. En lo particular, y basado en mi experiencia empírica, pero que ya comienza a tener muchos más elementos que me siguen aportando las ciencias del deporte, me parece que de ambas posturas hay que valerse, siempre con la idea, insisto, que el entrenador está al servicio del entreno, alumno, o deportista.

Me parece significativo señalar también un aspecto que parece ser más de la competencia del área pedagógica: sin embargo, me parece fundamental tomarla en cuenta  ya que mantiene algunos paradigmas que se reflejan directamente en la conducta, la actitud e incluso en la personalidad del entrenador. Me parece que es más notorio aún en una disciplina como el taekwondo. Dado que se trata de un arte marcial en donde sí hay un respeto a las jerarquías, se puede romper la delgada línea que hay entre el respeto en una estructura jerárquica y el autoritarismo. Esta cuestión, incluso la podemos observar de manera clara en el aspecto pedagógico de carácter conductista y además cien por ciento unidireccional. El entrenador ordena y el  entreno obedece. Este es un tema polémico, pero creo que lo debo por lo menos acariciar en el presente texto, y por lo mismo lo abordaré de manera personal sin entrar en discusiones de autores.

Es cierto que hay cuestiones en la enseñanza deportiva en las que no puede haber democracia, por ejemplo, no es posible dejar a criterio del entreno las cargas de trabajo, la intensidad y el volumen a las que requiere hacerlo. Sin embargo hay cuestiones en las que se puede y debe generar una relación empática de entrenador-entreno, en donde este último se sienta incluido en el proceso. Así es que me parece posible y necesario adoptar una postura de corte constructivista en la enseñanza del taekwondo. Esto sin duda se tiene que reflejar en la actitud y conducta del entrenador que necesariamente tiene que ser incluyente y bidireccional.

Ya he señalado algunas ideas acerca del liderazgo y la formación del entrenador deportivo. Me parece que otra cuestión fundamental que debe estar presente es la creatividad. Hay que decir que es otro elemento que ha pasado por múltiples definiciones y discusiones. Sin embargo me apoyaré en el intento de Vernon (1989) de encontrar un posible consenso al respecto, esto en el sentido de ver a la creatividad como una capacidad de la persona que consiste en la producción de ideas nuevas y originales, descubrimientos, reestructuraciones, invenciones, que son aceptados por los expertos como elementos valiosos en diferentes ámbitos. Me parece clave señalar una sugerencia de Ausbel (1978) en el sentido de que hay que distinguir entre la creatividad como una capacidad particular que se manifiesta  en una determinada área, y cómo un conjunto se aptitudes, rasgos temperamentales, y habilidades de resolución de problemas.

Así es que la conducta creativa es el resultado de una compleja interacción entre persona y situación en la que intervienen los aspectos cognitivos, pero también los no cognitivos. De acuerdo con Sternberg (1988) las personas son creativas en virtud de una interesante combinación de atributos de personalidad, inteligencia y estilo cognitivo. Me parece pertinente señalar los elementos que bajo esta óptica, que adoptamos aquí, deben operar, en tanto atributos de personalidad que requiere el entrenador deportivo. Así es que para ser creativo hay que tolerar la ambigüedad el tiempo suficiente para alcanzar una solución óptima. Sin duda siempre se encontrarán obstáculos, pero hay que ser perseverantes y no renunciar nunca, cabe destacar que este es uno de los principios más preciados del taekwondo. Se requiere también de unas ganas de crecer, no estancarse en las mismas ideas. Otro de los principios es el que llamamos el espíritu indomable, y sin duda el mayor referente será el entrenador, así es que es fundamental el saber tomar riesgos, aunque se cometan errores, pero siempre dispuesto a ir hacia adelante  y enseñar esa actitud siendo el ejemplo con valentía, motivación, ánimo… lo que llamamos  espíritu indomable.

Esto tiene que ver con el requisito inalienable  de desarrollar la motivación intrínseca producto del amor a esta noble actividad, la del entrenador de taekwondo. Así es que en el ámbito deportivo y en concreto en el del taekwondo, el entrenador creativo podrá elegir un entrenamiento que se acomodará a su propia personalidad conjugando un patrón de carácter técnico-táctico que va a permitir una evaluación continua que le permitirá hacer las modificaciones pertinentes en una planificación deportiva. Esta es una cuestión fundamental para la eficacia en el proceso pedagógico del entrenamiento deportivo. Por otra parte, dada la naturaleza del entrenamiento deportivo, una adaptación basada en un proceso llamado supercompensación y que se comporta de manera cíclica, hay que mencionar  que tiene gran importancia que éste sea un proceso de ocurrencias y selecciones reflexionadas que constituyen un estilo creador, donde se mezclan los automatismos y las libertades.