¿Sólo Medidas Artificiales Ante Gravedad de la Escasez de Agua?

Views: 96

Como para salir del paso, con medidas artificiales, pero sin un plan de fondo, a largo plazo, es como se está enfrentando la crisis anual del agua, que cada temporada de estiaje se agudiza ante la devastación irracional que está contaminando y acabando con las fuentes naturales del vital líquido en todo el territorio nacional, con lo cual simplemente se va posponiendo la gran catástrofe.

En cambio, a nivel internacional la disputa por este valioso recurso se intensifica y el valor del agua dulce se va cotizando cada vez más alto en la medida en que la sobreexplotación de los mantos acuíferos va dejando sin reservas a las naciones que hasta hace poco contaban con volúmenes en abundancia, entre ellos México.

Esperar cada temporada de intenso calor y la presión social en demanda de agua en los domicilios, para tomar medidas emergentes como sobreexplotar los pozos existentes, disponer de las concesiones de las empresas privadas y de las instituciones públicas, o emprender el bombardeo inútil entre las nubes, pretendiendo que con ello se van a dirigir las lluvias hacia donde hay escasez, no son más que medidas desesperadas e irresponsables, en lugar de asumir la responsabilidad estructural para asegurar la captación de aguas pluviales, construir las plantas de tratamiento para su potabilización, renovar las redes de distribución para evitar las alarmantes fugas de agua por falta de mantenimiento, emprender acciones sobre el uso racional del agua y la cultura de su cuidado.

En lugar de intensas campañas de forestación y reforestación; de cuidado de los bosques y áreas naturales, de saneamiento de lagos, lagunas, ríos y arroyos, para retener las avenidas pluviales y propiciar la recarga de los mantos freáticos, lo que observamos es la tolerancia y complicidad de la tala clandestina, el desmonte de zonas boscosas, la destrucción de áreas verdes, la contaminación de fuentes y veneros de agua cristalina con basura y desechos tóxicos.

Las medidas emergentes, lejos de solucionar el grave problema de la escasez de agua, sólo lo prolongan en perjuicio de las futuras generaciones, por la sobreexplotación de los recursos actuales, alterando los ciclos naturales, destruyendo todo el proceso de captación natural a través de la conservación de bosques para retener el recurso, tierras fértiles que faciliten su inducción al subsuelo y recarga de fuentes subterráneas. Se trata de procesos a largo plazo, por lo que resulta imperdonable optar por la salida fácil, así sea matando la fuente.

*Licenciado y Maestro en Periodismo

lurame_3@hotmail.com  @luciorm