TODAVÍA PODEMOS HABLAR
Quedan algunas palabras
Algunos olores a raspadilla urgente con poco jarabe
Queda demasiada velocidad
El freno nunca se encontró
Y queda el extremo de nunca diferenciar
Los amores
Con la ley del enamoramiento
Cuando por confusión se le llama a cualquier cosa
Menos al compromiso
De un cerillo con la banda para raspar de su caja
Y seguimos
Evocando cosas pasadas como cromos
Lo que llaman historias
Las risas y sonrisas que explotaban por todo nuestro cuerpo
Más un abrazo risueño
Y un guiño automático
No podíamos más
Creo
Que no pedíamos más
O nada o casi nada
Y ahora
Con las vejez asomando
Altamente sigilosa
Da gusto
Un recuerdo
Un café
Algún lado oscuro en miniatura
Que disparamos
Y nos vamos dando cuenta
Así y no de otra manera
De quienes somos, sin preguntas.

