Tras la crisis pandémica revivió en Toluca la Procesión del Silencio
Con más de cuatro décadas de existencia y después de dos años de crisis pandémica, el pasado viernes se llevó a cabo en Toluca la procesión del silencio, la cual es una tradición impuesta por los españoles desde tiempos de conquista.
Con más de mil asistentes, los participantes marcharon por las calles Nicolás Bravo, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, José María Morelos, Alejandro Von Humboldt, Sebastián Lerdo de Tejada hasta llegar a la Catedral.
Su principal objetivo es reflexionar sobre la muerte de Cristo para arrepentirse de los pecados cometidos y tener una reconciliación con el prójimo.

Para Lourdes Ibarra, residente de la capital mexiquense, la procesión del silencio tiene un simbolismo único que le permite no solamente cuestionarse sobre las actitudes que ha tenido a lo largo del año con quienes le rodean, sino también, es un momento en el que se pide paz para el mundo.
«Tener la procesión del silencio y presenciarla desde que eres niño, es algo especial, porque nos hace mucha falta pensar sobre nuestros actos diariamente y además, es un espacio para que pidamos por la paz que tanta falta nos hace en todo el mundo actualmente», dijo.
Con velas, túnicas y capirotes blancos, los participantes en la procesión iluminaron la caída de la noche en la ciudad, luz con la cual sembraron esperanza a los residentes durante las dos horas del evento.
