TRIANA VUELA EN EL MAR
Cuando no se ama se multiplica por cero
Pero eso ocurre una vez cada mil años, sin exagerar
Pero cuando se ama su sonrisa se come al mundo
pero como ex extremista en sus apetitos
Se lo come varias veces, y si quiere,
con el mar que elija, salado o dulce
Ella es un caos pulcro con aroma francés
Y su mirada diabla tiene una aureola de santa cosmopolita
Cuenta sus dedos como bailarina del Bolshói
Y cuenta sus dedos a ver si le falta uno
Como la niña que no ha dejado de ser felizmente
Porque es la niña más grande y brava que he conocido
Vuela en su propio aire, se fuma a ella misma
Tiene un Scooter en el corazón (a veces se estrella)
Bebe litros de café en tazas chicas, y le gustan las chicas también
Respira con pilas como para submarinos atómicos
En el colegio estudió al ser humano y sus lados blancos y negros
Y tiene los movimientos y voz de una muchacha seria y madura
Con la aristocracia digital a flor de piel
Vapea y vuela en el mar
Y hace lo que le da la gana
Ama a los perros como así misma
Y yo la contemplo leyéndole las cartas
Tenemos planes secretos
Inocentes y divertidos, pero profundos porque su vida está en juego
A veces hablo con ella en un Diván invisible
Donde nos escuchamos a todo pulmón y sin gritar
Se achora con el sol y le saca la lengua a la luna
Es un roble, y débil como un colibrí herido de sueño
Pronto la adoptaré si se deja, pero no sé si
en Europa o por acá
Este homenaje
es simplemente,
para que sonría
y sepa,
Que hay alguien,
Que la quiere.
Mucho y demasiado.
Por su felicidad fluida,
a cualquier precio.

