TU AJUAR
el recuerdo se entrega
y llega como un tren en blanco y negro
como en un western íntimo
como en una caja de bombones con sellos de seguridad
y el compromiso de abrazar y abrazarte
llorar y llorarte aparece, nuevo y de nuevo
como otra cuenta regresiva más
por alguna cadena de aniversario
que hemos olvidado
y te veo en ese famoso sueño
donde te multiplicas en una orquesta sinfónica interminable
y también en tu ajuar de tu ajuar dentro de tu ajuar
y de paso los prefijos, algunos atorrantes y poquita cosa
que quieren congraciarse contigo
y te lanzan las trampas de una alfombra roja
o de una colección de sábanas de eucalipto
y vainilla
para mirarte mejor y ahuyentar a todos los fantasmas
viejos y jóvenes
antiguos y de hoy
y tu recuerdo vuelve sin saber si me recuerdas y qué recuerdas
y te ladra
y besa ultra nervioso como si fueras tú
como si tu piel fuera escolar
y tus ojos se vuelven toda tú,
y así sucesivamente
escuchando todo
para ya no poder enterarme de nada.

