UN, DOS, TRES
Lina es muchas cosas, entre ellas…
un puente entre las metas que nos proponemos y el logro de haberlas alcanzado
la mejor amiga del orden y casi siempre la acompaña la buena fortuna
el precio indudable de la excelencia, porque la decepción es el costo de la mediocridad
acción pura, la inacción nunca le da la mano, más bien le da la espalda
la mitad de la vida, porque la otra mitad es pura suerte
una de las partes, por no decir la más importante del éxito
más poderosa que los números, que la ciencia, es, sin duda, la perfecta cooperación
la que en su mayoría conquista a la alegría
la construcción para desarollar pequeños actos de coraje
la mejor amiga del hombre sin duda, porque lo motiva a realizar sus sueños
la libertad de lograr ser quien queremos ser
la certeza de que nuestro mañana nos traerá mejores resultados
el recordar constantemente lo que queremos
la mejor defensa, con murallas muy altas, casi inpenetrables
compañera del conocimiento y junto a él, hace que la paz financiera sea posible para todos
el intentar constantemente, aún cuando perdamos y la victoria la veamos lejana
imposible de descuidar, porque al mínimo descuido, todo se habrá perdido para siempre
la lucha constante con uno mismo, para aceptar los errores y aprender de ellos
la creación de una situación, de nuestro destino
el motivo por el cual los talentos se convierten en habilidades
el conducto hacía los caminos correctos
el elemento clave e indispensable para la vida
la herramienta que nos da el lujo de hacer algo que nunca hemos hecho antes
la clave para morir con honor
el requisito para ver valiente, porque los cobardes no son simpatizantes de ella
el requisito indispensable para poder corregirse uno mismo y a los demás
apta tanto para lograr grandes como pequeñas cosas
la que nos brinda la confianza absoluta sobre una situación
indefensa, nunca jamás, nos hará daño, más bien, siempre nos traerá el bien
cuando está ausente, nos conduce a la frustración y el auto-odio
no distingue clases sociales, no le importa la condición económica ni social
convierte nuestros pequeños hábitos en logros extraordinarios
transforma las cosas comunes en cosas muy poderosas
nos da la posibilidad de ser los únicos dueños de nuestras vidas, es decir, ser independientes
nos recuerda que el sentir cansancio, es signo de que estamos cerca de lograr lo que queremos
nos entrena a gobernar nuestros impulsos, a desarollar nuestra paciencia
nos enseña a respetarnos a nosotros mismos, a exigirnos, pero con amor, con comprensión
nos refuerza para poder controlar nuestra mente y alcanzar nuestro objetivo
nos educa para saber poner límites cuando sea necesario y no pasarnos de la raya indicada
nos ayuda a superar los retos más complicados, que inclusive parecen imposibles de superar
Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta, escribió Antoine De Saint-Exupéry en su tan conocido El Principito.

